ABC en Londres. 
 La supuesta negociación de bases alemanas en España  :   
 En los Comunes se condena la campaña laborista. 
 ABC.    02/03/1960.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

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LA SUPUESTA NEGOCIACIÓN DE BASES ALEMANAS

En los Comunes se condena la campaña laborista

Londres I. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) A última hora de ayer, en los Comunes, el

secretario del Foreign Office condenaba ásperamente la campaña parlamentaria del laborismo contra la

supuesta negociación, de la República federal de Bonn con Madrid sobre bases logísticas. "Bien —

contestó por último Selwyn Lloyd ante la suma, de recelos acumulados por los parlamentarios socialistas

y por su obstinación—, nosotros aspiramos a mejorar nuestras relaciones con España. Creemos que el

pueblo español y el británico se compenetran y tienen mucho en común. El error es confiar en que esas

relaciones han de estrecharse por el sistema absurdo de reprobar los asuntos internos de aquel país." Y,

añadía categóricamente: "El ministro de Asuntos Exteriores, señor Castiella, vino a Londres en el último

otoño, y mantuvimos con él conversaciones útiles. ´Espero que el señor Castiella vuelva en el curso del

año para continuarlas. Este cambio es, sin duda, más político y sólido que el del honorable Mr. Driberg

(laborista). No creo que el honorable caballero, con sus acusaciones y sus diatribas, sirva a la causa de la

estabilidad de la defensa del Occidente de Europa."

En el orden de las disensiones técnicas, ha de subrayarse la afirmación en la Cámara Alta de lord

Lansdowne, subsecretario del Foreign Office. Contestando a otra interpelación sobre el ya tedioso

asunto—por perlinas—de las supuestas negociaciones de bases de la República Federal en el extranjero,

dijo lord Lansdowne: "De hecho no existe en el Tratado de Bruselas, revisada en 1954, ninguna cláusula

que prohiba a la Alemania del Oeste la fabricación de armas de cualquier tipo, incluso las atómicas, fuera

de sus fronteras. Sería, sin embargo, contrario al espíritu de aquel Convenio y, sobre todo, estaría en

directa contradicción con las reiteradas declaraciones alemanas. Y el Gobierno de Su Majestad no tiene

razón alguna para sospechar que la República Federal trata de eludir él espíritu y las obligaciones que

aceptaba como miembro del O.T.A.N. y de la Unión Europea de Occidente."

Una nueva interrupción inspiraba a lord Lansdowne la réplica definitiva: "No tenemos razón ninguna

para sospechar que nuestra aliada intenta algo siniestro, ni siquiera incorrecto. En definitiva, éstas son

cuestiones que estudiará el O.T.A.N. a su tiempo, y todos debemos confiar en su decisión."

Pero la verdad a estas horas es que muchos dicen en el Parlamento que no saben lo que es el O. T. A. N.

El laborista George Brown preguntaba ayer—"con más energía que gramática"—, según el "Guardian":

"¿Qué diablos es el O.T.A.N?" "El O. T. A. N. necesita, una política sin duda, y no la tiene. Y a medida,

que aumente la confusión Alemania será más fuerte.´´

Es posible. Pero nadie puede dudar de que a medida que los aliados se vayan sintiendo más recalcitrantes

entre sí. Rusia será más fuerte—J. MÍQUELARENA.

 

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