Autor: Fernández de la Mora y Mon, Gonzalo. 
   Socialistas y comunistas españoles     
 
 Ya.    30/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 51. 

ver, oír y... contarlo

Socialistas y comunistas españoles

Don Gonzulo Fernández de la Mora escribe en "ABC":

"¿Qué burlan los socialistas españoles si llegaran al Poder? Una parte de la respuesta se encuentra en el

volumen que, bajo el titulo "Programas económicos en la alternativa, democrática", acaba de publicarse.

El punto de mayor interés político en la paladina declaración de que los socialistas y comunistas

españoles desean el régimen demoliberal; pero no como punto de destino, sino como un momento de

tránsito hacia el socialismo genuino. Para el PCE, la democracia es "esencial hoy"; pero es sólo una

"etapa", es "la vía que permitirá alcanzar más rápidamente un modelo de socialismo más elevado". Para el

PSOE, la contemporización con ciertas instituciones es para "una etapa de transición". El PTE está

prácticamente dispuesto a "todos los compromisos que faciliten su política, e incluso a pacto con los

sectores del capital financiero". Y el PSP declara que nadie crea que estamos colaborando con el

capitalismo porque aceptamos jugar en algunas de las instituciones políticas en que se apoya".

La importancia de estos textos viene dada por el hecho de que tienen corno protagonistas al Partido

Comunista y al Socialista, que semánticamente son las cabezas de fila de marxismo en sus dos versiones

clásicas y que, en el marco nacional, son los factores dominantes de la oposición rupturista. No se trata,

pues, de dos triviales siglas más del caldo alfabético con que se viene iniciando nuestro cotidiano menú

político, niño de dos nombres que cuentan con notoria genealogía y que representan realidades sociales.

LA más sustantiva revelación de este documento es una in sólita homogeneidad entre el programa

comunista y el socialista. Nuestro socialismo se está pareciendo poco a los socialismos anticomunistas de

Alemania Occidental de Austria, de Inglaterra o de los paises, nórdicos. En cambio, se asemeja

demasiado al "socialismo" del Este. Muchos de los objetivos del PSOE se articularían bien en e1

contexto, por ejemplo, del Berlin oriental; pero serían impensables en el occidental. Y esto es muy

inquietante, entre otras razones por lo que supone de radicalización y de anacronismo. El socialismo se

modera y humaniza a medida que se aleja, como el laborismo, de 1a ortodoxia leninista; y se actualiza y

pragmatiza en la medida en que se distancia del modelo soviético, (cuyo monumental fracaso económico

y social contrasta con la eficacia de las socialdemocracias, conversas a la economía de mercado y a los

derechos del hombre. Nuestro socialismo ¿seguirá padeciendo del radicalizador tropismo marxista o se

orientará hacia el meridiano liberal de los occidentales? Lo primero sería un poderoso impulso acelerador

de la ya grave desconfianza inversora y una inmensa tara para la viabilidad de ese método — la

democracia inorgánica que vamos a ensayar una vez más, y al que deseo un. saldo más positivo que en el

pasado."

30XII76

 

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