Autor: Marín Rodríguez, Antonio. 
   El embajador Pinies preside el Consejo de Seguridad de la O.N.U.  :   
 Ocupará el cargo durante este mes, como representante permanente de España. 
 ABC.    02/08/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

A B C. SABADO 2 DE AGOSTO DE 1969.

EL EMBAJADOR PINIES PRESIDE EL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA O. N. U.

Ocupará el cargo durante este mes, como representante permanente de España

Naciones Unidas 1, España ocupa desde hoy, por primera vez, la presidencia del organismo más elevado

de la organización de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad, cuya tarea principal consiste en el

mantenimiento de la paz y la seguridad internacional.

La presidencia, personificada en Jaime de Piniés, representante permanente de España ante la

organización mundial, comenzará efectivamente el lunes próximo, día 4, en que el Consejo celebrará la

primera sesión de agosto.

Durante todo el mes, el embajador Piniés dirigirá la labor del Consejo, integrado por quince miembros,

cinco con carácter permanente—Estados Unidos, Unión Soviética, Francia, Gran Bretaña y China

Nacionalista—y diez no permanentes—Colombia, Paraguay, Argelia, Finlandia, Hungría, Nepal,

Pakistán, Zambia Senegal y,- claro está, España—. Estos últimos son elegidos cada dos años.

El embajador Piniés sustituye en la presidencia al embajador del Senegal, Ibrahima Boye. El cargo lo

ejercen, por rotación mensual, todos los miembros del Consejo de Seguridad, al que España pertenece

desde fecha reciente.

Si se cumplen los pronósticos de los observadores, el actual será un mes de acalorados debates sobre

temas africanos y de Oriente Medio.

El tema de la sesión inaugural del lunes es el de África del Sudoeste—conocida, también con el nombre

de Namibia—, la antigua colonia alemana puesta bajo la tutela de Sudáfrica en 1920, en el reajuste terri-

torial efectuado a raíz de la primera guerra mundial y convertida en 1950 en dependencia, de hecho, de la

potencia tutelar.

Los países africanos en especial insisten en la emancipación de ese territorio de gran superficie, pero

escasa población —apenas llega a los 750.000 habitantes—, pero cuyo subsuelo podría encerrar grandes

riquezas en oro, diamantes y uranio. Sudáfrica, que desde hace algún tiempo viene siendo blanco de

severas críticas en las Naciones Unidas por su política de "apartheid", podría verse envuelta ahora en

nuevas dificultades con insospechadas repercusiones internacionales.

En el Oriente Medio, como se sabe, la situación sigue siendo explosiva, con continuos choques terrestres

y aéreos en la región de la Península de Sinaí, Canal de Suez, riberas del Jordán y frontera sirio-libanesa-

israeli.

Es evidente que en estas graves circunstancias la presidencia del Consejo es puesto de gran

responsabilidad, que requiere enorme tacto, tolerancia a la vez que firmeza y un gran sentido de

ecuanimidad.

A juzgar por lo que oímos en los corrillos de las Naciones Unidas, tales dotes no están ausentes en la

personalidad y experiencia diplomática del embajador Piniés. España, pues, según los pronósticos, habrá

de hacer buen papel en su "debut" en la presidencia del máximo cuerpo deliberante y, en cierta forma,

ejecutivo del mundo.—A. MARÍN.

 

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