Lequerica rinde homenaje a la nación belga     
 
 ABC.    20/09/1960.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

ABC, MARTES 20 DE SEPTIEMBRE DE 1960. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 24

Lequerica rinde homenaje a la nación belga

Sede de las Naciones Unidas 19. En la reunión de la Asamblea General, el delegado de España, D. José

Félix de Lequerica, ha manifestado, entre otras cosas:

"Dejemos fuera el examen de una evolución histórica que ha determinado la libertad y la independencia

del Congo, no sin rendir un homenaje a la nación belga —en cuya labor colonizadora tanto ha habido de

apreciable y aun de espléndido en muchos aspectos—y observar también la generosidad y la elevación de

espíritu con que se ha adaptado a las nuevas circunstancias que ella libremente ha apreciado.

Lo ocurrido en este breve período inicial no disminuye nuestra confianza en la capacidad del Congo para

regir sus destinos. No nos sorprendemos tampoco de la intervención—real o supuesta—de las tropas

belgas en los períodos confusos de la transición a la libertad de un país tutelado anteriormente. Bien

explicable es todo lo sucedido, pero ello ha concluido. Han sido útiles para su terminación los buenos ofi-

cios de las Naciones Unidas, y es un capítulo ya cerrado en esta historia africana. Evitar el incendio fue

labor del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, cumplida con escrupulosidad y acierto este his-

tórico verano. Todo nuestro aplauso a órgano tan importante y a quienes el Consejo encargó de cumplir

sus acuerdos.

"SE HAN CONSEGUIDO RESULTADOS EXCELENTES"

Se han conseguido resultados excelentes. Se ha afirmado la independencia del Congo y se han evitado

tragedias cuya magnitud asusta pensar, contribuyendo nuestra organización y sus representantes a montar

en poco tiempo lo esencial de la vida de un nuevo Estado. El secretario general y sus colaboradores han

prestado un servicio a la paz del mundo, como igualmente el Consejo de Seguridad al sostenerle en

momentos tan delicados, y es deber de todos reconocerlo, esperando que, con. nuestro voto, la Asamblea

General lo diga así.

CENTENARES DE AGENTES COMUNISTAS

Ah, pero en estos momentos ha surgido un problema político, reflejo del más grave de los que dividen

hoy al mundo, que afecta, al Congo, al Consejo de Seguridad y, a través de nuestra Asamblea, al porvenir

del mundo. Es el problema dé la posición soviética, de las aspiraciones soviéticas y de los procedimientos

soviéticos.

Frente al procedimiento sereno, representante de todos los intereses, hay otro procedimiento. Queda el

experimentar la vieja intervención imperialista en los asuntos interiores de los pueblos, intervención de

Estados animados de ambiciones, con opiniones—sinceramente lo creemos—bien intencionadas,

deseosos de imponer su voluntad y utilizar la revuelta y la confusión para implantarse en el medio interior

y, al fin, alcanzar influencia política e imponerse a través de la ideología con propósitos de dominación

escasamente encubiertos. De esto ha habido un tremendo riesgo en el Congo. Allí han ido agentes,

centenares de agentes de las potencias comunistas, que emprendieron una labor de influencia, de

desórdenes y de contención de esos desórdenes, en cultivo hábil de personalidades para hacerles servir

sus propósitos, de los que la evidencia es bien palpable.

Había, pues, dos procedimientos: el internacional, culminación de un gran esfuerzo como el representado

en las Naciones Unidas, con garantía para todos los pueblos de que sólo se buscaba la libertad del Congo,

y el otro, el de dominación, el de influencia de una potencia o grupo de potencias, que bien pudiéramos

llamar "húngaro", recordando el estrago terrible de la Unión Soviética en Budapest, en una fecha, cercana

y repleta de tristes memorias, del cual quedan la huella emocionada en la Humanidad y procedimientos

pendientes de investigación en las Naciones Unidas.

Para nosotros no cabe la vacilación. Es preciso reafirmar aquí nuestra hostilidad notoria al procedimiento

"húngaro" y nuestra, fidelidad a la imparcialidad serena de las naciones Unidas.

REAFIRMAR LA AUTORIDAD DEL SECRETARIO GENERAL

Esta delegación quiere que se reafirme la autoridad del secretario general; queremos que todos los

Estados se abstengan de cualquier acción que pudiera impedir el restablecimiento del orden público y el

ejercicio de la autoridad por el Gobierno congoleño, y recalcamos especialmente que todos los Gobiernos

se abstengan de toda acción que pudiera minar la integridad territorial y la independencia política de la

República del Congo, y que se decida que al Congo no se envíe ninguna forma de auxilio militar, si no es

dentro del marco de acción de las Naciones Unidas.

Con estos propósitos convertidos en realidad, con la renovación de confianza que el votarlos implica en la

acción del Consejo de Seguridad y de la Secretaría de las Naciones Unidas, creemos que se llegará a la

pacificación del Congo, y que con ella se evitará el peligro para la paz interna de esta nueva nación y -ya

lo señalamos y lo han señalado aquí todos los oradores—para la paz y tranquilidad del mundo, que las

Naciones Unidas representan."—Efe.

 

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