Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   La sindicación de los jueces     
 
 Ya.    23/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

La sindicación de los jueces

Don José María Ruiz Gallardón escribe en "ABC":

"Resulta que si yo sé leer— al quedar "únicamente" los militares excluidos del derecho de libre

asociación sindical, todos los demás "funcionarios públicos" lo tienen reconocido, aunque, eso sí, su

"ejercicio" se regulará por dispociciones específicas.

En lo que, a mi juicio, se equivoca el texto legal es en que, entre esos funcionarios públicos a quienes se

les reconoce el derecho a 1a libre sindicación, no deben estar los jueces, ni los magistrados, ni los

fiscales.

Sin duda, por opinar lo mismo, votó en favor de una enmienda propuesta por el señor Palomares, nada

menos que el presidente del Tribunal Supremo, don Valentín Silva Melero, partidario de que al personal

de la carrera Judicial se le excluya del ámbito de aplicación de esta ley. Esta enmienda podrá ser

defendida en el pleno y es de esperar que prospere.

Porque su razón de ser se funda en la naturaleza misma de las cosas. Un Juez no es un trabajador corno

los demás, ni siquiera un funcionario como cualquier otro. Ni el Estado es su patrono o empleador, a la

manera como lo es un empresario de los trabajadores. El juez imparte Justicia, sus decisiones no están

sometidas más que al imperio de la ley, es inamovible, debe ser independiente y sus resoluciones obligan

a todos, incluso a 1a propia Administraclón. "Lo que dice una sentencia firme en inconmovible, o, para

utilizar el lenguaje de la calle, "va a misa". Que 1as personas que sirvan esta función puedan de alguna,

aun remotísima, manera, acogerse a un estatuto de libertad—y pluralidad—de sindicación es algo que

terminará por menoscabar la esencia, misma de su independencia. Los jueces no necesitan libertad de

sindicación. Están en otro plano porque toda su libertad debe centrarse en su absoluta independencia para,

dictar resoluciones judiciales con fuerza de obligar. Introducir varios sindicatos dentro de la carrera

judicial producirá enfrentamientos entre ellos, posible discriminación entre los justiciables, pérdida de

independencia, en una palabra. Bastaría con la sola sospecha de parcialidad para que la Justicia quedara

truncada de raíz.

Por las mismas razones de fondo por las que no se concibe la admisión de varios sindicatos de sargentos,

debe repelerse una norma que claramente estatuye el principio contrario para la Magistratura. O

terminaremos en una progresiva y reciente politización de la Justicia a través de la posible politización del

pemonal que la sirve. Un sindicato socialista de jueces es tan inadmisible como un sindicato conservador.

El juez está por encima —y debe estar protegido—de esas opciones que para los . trabajadores son

admisibles y dignáis de protección."

 

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