La entrevista con De Gaulle     
 
 ABC.    06/09/1959.  Página: 47-48. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

LA ENTREVISTA CON DE GAULLE

París 5. De fuente autorizada se confirma que durante Ja conversación que el ministro de Asuntos

Exteriores español, don Fernando María Castiella, ha sostenido esta mañana con e!, presidente De Gaulle

en el Palacio del Elíseo durante cuarenta minutos, han sido examinados, desde un plano elevado, todos los

problemas que interesan 3. España y Francia, en una atmósfera muy cordial,, abierta y franca, y, por lo

tanto, mur satisfactoria.´ Se sabe también que-el presidente De Gaulle ha rogado, al señor Castiella que

transmita su cordial saludo al Generalísimo Franco y le exprese cuánto le admira y reconoce el servicio

que ha prestado a su país y al mundo. A la entrevista, -en el despacho del .presidente, asistió el conde de

Casa Rojas, embajador de España.

ALMUERZO EN EL QUAI D´ORSAY

A la una de la tarde tuvo lugar en. el Salón del Reloj del Quai d´Orsay el almuerzo que el ministro francés

de Negocios Extranjeros, Couve de Murville, ofreció en honor de su colega español, ha sido una auténtica

reunión de trabajo, ya.que tanto durante la comida como al finalizar ésta, ambos ministros, auxiliados por

sus colaboradores inmediatos, han pasado revista a los temas de interés para ambos países, ya tratados

con el presidente De Gaulle, desde un plano más concreto y detallado. Las conversaciones se han

celebrado dentro de la atmósfera de cordialidad y en el mismo tono de franqueza y diálogo abierto que

han caracterizado en todo momento estos contactos hispano-franceses.

Asistieron a este almuerzo, por parte francesa, con el secretario de Estado para !a ¿-"residencia, M. Joxe,

que, como es sabido, forma parte del Gabinete, francés; los funcionarios más destacados de la Presidencia

y del Quai d´Orsay: M. Carbeanel, secretario general del Ministerio de Negocios Extranjeros; M. Luce,

director gene ral de Política Exterior; barón de la Tournelle, embajador de Francia en Madrid, que,

precisamente, ayer fue designado para representar a su país ante- la Santa Sede; M. De Courcel,

secretario general de la Presidencia; M. Bruyères. director del Gabinete de la Presidencia; M. Baraduc,

director de la Oficina de Prcnsa: M. Gillet, director del Gabinete del Ministerio de Negocios

Extranjeros; M. Chantel, jefe de Protocolo; M. Lanoy, director de Europa, y M. De Rose, director de

Convenios. Por parte española fueron invitados con el señor Castiella, el embajador en París, conde de

Casa Rojas; embajador en Washington, señor Areilza; el ministro consejero en París, conde de

Altea; el agregado militar, coronel Lago, y los miembros del séquito del ministro señores Sedó, director

general de Política Exterior; Martín Gamero. director de la Oficina de Información Diplomática;

Piniés, director de Asuntos Políticos de América del Norte, y Longoria, secretario de Embajada.

SATISFACCIÓN DEL MINISTRO ESPAÑOL

A las dos y media de la tarde, el señor Castiella salía hoy sonriente del Quai d´Orsay. "Pueden ver en mi

cara lo complacido que estoy de estas conversaciones en París", declaró a los periodistas. Y puso énfasis

al subrayar su satisfacción por haber tenido el honor de haber sido recibido por el presidente, y la

oportunidad de conocer también personalmente a su colega francés, lo que ha permitido un examen muy

interesante de los puntos que afectan a ambos países y la seguridad de que estos contactos permitirán en

el futuro un estudio amistoso en busca de soluciones a las cuestiones que se planteen. Dijo, finalmente,

que de sus conversaciones en París se lleva la impresión de que Francia desea ver a España cada vez más

integrada rcn Europa. Aunque no, ha habido comunicado oficia!, los portavoces del Quai d´Orsay y del

Mi nisterio español de Asuntos Exteriores han coincidido en declarar a los periodistas que las

conversaciones del señor Castiella con el presidente De Gaulle y con el señor Cou-ve de Murville han

sido presididas por la máxima cordialidad y por un deseo de estudiar los problemas tratados en un plano

amistoso, realista y directo.

CONVERSACIÓN CON AVEROFF

Por la tarde el ministro español de Asuntos Exteriores celebró una conversación en la Embajada con su

colega griego, señor Averoff, que también se encuentra en París. La entrevista tuvo lugar en presencia de

los embajadores respectivos eri París, señores conde de Casa Rojas y Philon.

CONFERENCIA DE PRENSA

En la conversación que después de esta cntrevista mantuvo el ministro Castiella cy.i los periodistas

españole?- en. la Embajada, calificó al Sr. Averoff de gran amigo personal, con el que siempre ha tenido

intercambios de información del máximo interés y procura mantener estrecho contacto. La cosa ea

lógica—añadió—si se piensa en la analogía de la situación geográfica de los dos países y, sobre todo, en

la similitud de ciertos problemas que Grecia y España tienen planteados actualmente.

El Sr. Castiella se extendió también en comentarios sobre las entrevistas que había celebrado hoy con el

presidente y el ministro de Negocios Extranjeros francés, y repitió su satisfacción por el resultado

obtenido. Recordó que lo esencial en política exterior es que los hombres se inspiren confianza y que el

contacto personal y cortés hace mucho en favor de la resolución de los problemas. Declaró que tanto De

Gaulle como Couve de Murville le habían manifestado el interés con que siguen el plan de estabilización

español, que, dijeron, les había parecido inteligente y oportuno. También el ministro Pinay le había

manifestado su interés por esta cuestión y le dijo que piensa ir en, fecha próxima a Madrid para dar una

conferencia sobre la halagüeña experiencia de la estabilización en Francia, con´ el fin de alentar a los

españoles.

Por último, el Sr. Castiella se refirió a la conversación que tuvo ayer con el embajador de Portugal en

París, Sr. Faria. Recordó que Portugal es un país entrañablemente unido a España, tanto en las horas

buenas corno en las difíciles, y que, por tanto, lo mismo que en las familias se comparten las noticias

favorables o adversas, lia querido en este caso tener bien informados a los amigos portugueses del

desarrollo satisfactorio de una situación. Ello explica su interés en mantener estos contactos con los

diplomáticos portugueses y la razón de sus entrevistas con los embajadores del país vecino en Londres y

París.

 

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