Se han producido cambios que empequeñecen las diferencias pasadas entre España y el Reino Unido, al ser comparadas con lo que nos une  :   
 Palabras del embajador de Inglaterra en el almuerzo ofrecido por la Cámara de Comercio Británica. 
 ABC.    20/04/1960.  Página: 47-51. Páginas: 5. Párrafos: 38. 

MADRID, MIÉRCOLES 20 DE ABRIL DE 1960 .

ABC

"ES DE IMPORTANCIA PARA NUESTRAS RELACIONES QUE LOS BRITÁNICOS

PROCUREMOS VER LOS ACONTECIMIENTOS DE LOS AÑOS TREINTA A TRAVÉS DEL

PRISMA ESPAÑOL"

«Y QUE USTEDES TRATEN DE COMPRENDER LO QUE LA AMENAZA NAZI Y FASCISTA

REPRESENTO PARA AQUELLA GENERACIÓN INGLESA»

(Palabras del embajador de Inglaterra en el almuerzo ofrecido por la Cámara de Comercio

Británica)

LOS MINISTROS ESPAÑOLES DE COMERCIO Y SECRETARIO GENERAL DEL MOVIMIENTO

TAMBIÉN SUBRAYARON EL VALOR INSOSPECHADO DE LAS RELACIONES HUMANAS

ENTRE LOS PUEBLOS

«SE HAN PRODUCIDO CAMBIOS QUE EMPEQUEÑECEN LAS DIFERENCIAS PASADAS

ENTRE ESPAÑA Y EL REINO UNIDO, AL SER COMPARADAS CON LO

QUE NOS UNE»

La Cámara de Comercio británica en Madrid ofreció ayer un-almuerzo en honor de la Misión sindical

española que saldrá de Madrid el próximo domingo con dirección al Reino Unido, con objeto de

conseguir un aumento del comercio anglo-español. Con el embajador, Sir Ivo Mallet, ocuparon la

presidencia del acto los ministros de Comercio, don. Alberto Ullastres, y secretario general del

Movimiento, don José Solís Ruiz; subsecretario de Industria, señor Suárez; director general de Comercio

Exterior, señor López Bravo; vicesecretario de Ordenación Económica, don Mariano Rojas; gerente del

Instituto Nacional de Industria, don José Sirvent; secretario general de la Organización Sindical, señor

Arjona; Mr. J. G. Hopkins, conde de Albis, Mr. C. Hopees; R. H. Keith, marqués de Aledo, Mr. A.

Gooden, Mr. F. Witry, Mr. Fowler, Mr. B. Stephens. don Antonio Robert, la directiva de la Cámara de

Comercio, alto personal de la Embajada británica y los miembros de la Misión sindical española que irán

a Inglaterra.

Discurso de Sir Ivo Mallet

HACIA EL FOMENTO DEL COMERCIO HISPANO-BRÍTANICO

A la hora del café, el embajador de Inglaterra en Madrid, Sir Ivo Maller, pronunció el siguiente,

interesante, discurso: "Excelentísimos señores, señores: La Cámara de Comercio Británica para España

me ha hecho el honor de pedirme que presida esta distinguida concurrencia. Agradezco a la Cámara su

generosa y amistosa hospitalidad. He tenido la fortuna de haber sido agasajado por ella en varias

ocasiones no sólo en Madrid, sino en Barcelona y en. Valencia también, durante los últimos cinco años, y

con verdadero gusto y satisfacción recuerdo aquellas reuniones. Este almuerzo de hoy es, para mí, el más

significativo de todos, porque es él último que presido como presidente honorario de la Cámara, puesto

que he, estimado y he valorado mucho. Me ha sido anuy grato el estar ligadb al valioso trabajo de los

centros de Madrid y Barcelona de la Cámara de Comercio, y estas dos entidades tienen mis calurosos

buenos deseos para sus futuros éxitos y prosperidad. La. iniciativa y el impulso de la Cámara, la manera

generosa en que sus miembros y los consejeros honorarios españoles, en Madrid y Barcelona, ofrecen su

tiempo para fomentar el comercio anglo-español han sido de gran yalor. Estos servicios se necesitan

ahora más que nunca en las cambiantes circunstancias que están ahora abriendo un horizonte más amplio

a nuestros exportadores, si bien en condiciones de más competencia. Todos esperamos que estos cambios

proporcionarán una intensificación -del comercio en ambas direcciones.

La presencia aquí de tan importante invitado como es D. José Solís Ruiz, ministro secretario general, del

Movimiento, es particularmente adecuada y bien acogida. Nos place especialmente tenerle aquí con

nosotros, pues entra sus muy variadas e indispensables funciones, la Organización Sindical española, que

él dirige, se interesa, como la Cámara de Comercio, por el desarrollo de las relaciones comerciales de

España con el exterior. Me es, por lo tanto, especialmente grato el que el, Sr. Solís, como principal

inspirador de estas actividades, haya podido asistir a este almuerzo, que la Cámara de Comercio ha

organizado con motivo de la próxima partida -de España de la importante Delegación que, dirigida por D.

Mariano Rojas, parte para la Gran Bretaña el próximo día 24, por invitación de la Federación de

Industrias Británicas.

ció anglo-español. Espero mucho de esta Visita y confío que será la primera de muchas otras que se

celebren recíprocamente en.el porvenir, y estoy seguro de que estos contactos y conversaciones

producirán fructíferos resultados. Con gran satisfacción, pues, y en nombre de la Cámara de Comercio,

que ostenta la representación oficial d3 la Federación de Industrias Británicas aquí, en España, doy la

bienvenida al Sr, Rojas y a los demás miembros de la Delegación. La Cámara se complace en expresarles

sus más cálidos votos, como así los míos, por el éxito de su misión. Pueden ustedes tener la seguridad de

que cuentan con la cooperación de la Embajada y de la Cámara en el más amplio sentido práctico.

Es especialmente grato y satisfactorio que tengamos hoy como invitado a D. Alberto Ullastres, ministro

de Comercio, que es uno de los principales responsables de la aplicación de las medidas de liberalización

y estabilización que están transformando la economía de España, de una de controles de autosuficiencia

en otra, cuyas puertas se abren a una más plena integración con los otros miembros de la O. E. C. E. Este

proceso, que todos saludamos tan calurosamente, permitirá a España ocupar su puesto en la Europa

occidental y aumentará y fortalecerá los lazos de beneficioso comercio y negocio mutuos que la ligan a

Gran Bretaña y a otros asociados a la Organización Europea de Cooperación Económica. Prodúceme,

pues, especial satisfacción y un gran placer dar la bienvenida .al Sr. Ullastres en este acto y .expresarle,

así como a sus colegas del Gobierno español y en nombre de la Cámara de Comercio Británica, nuestros

sinceros buenos .deseos por que sea completada felizmente la vital tarea que se han impuesto; también

deseo expresar nuestra más cálida felicitación por el progreso tan venturoso y alentador que ha sido

logrado hasta´ ahora.

Deseo expresar la satisfacción que nos produce la presencia aquí hoy de D. Pedro Gual Villalbí. Ya saben

ustedes que don Pedro es miembro del consejo asesor de nuestro Centro de Barcelona; la Cámara se

enorgullece de esta colaboración de quien ostenta cargos tan elevados y de tanta importancia corno los

que él ocupa, de ministro presidente del Consejo de Economía Nacional y encargado del Ministerio de la

Vivienda.

Quiero también dar calurosa acogida a los otros distinguidos invitados, de los Ministerios de Asuntos

Exteriores, y de Industria y Comercio, de la Organización Sindical y de la Prensa, que también se

encuentran hoy aquí, y decirles cuánto place su presencia a la Cámara de Comercio y a mí.

EL PAÍS QUE MAS PRODUCTOS ESPAÑOLES COMPRA

Cumplida la agradable tarea de dar la bienvenida a nuestros distinguidos invitados, como presidente de

esta reunión, en circunstancias normales, ahora debería yo sentarme y cederles el campo. Quisiera, sin

embargo, pedir su indulgencia, puesto que esta es la última oportunidad que tendré de dirigirme a ustedes

antes, de abandonar España. En primer lugar, pues, deseo hacer observar la importancia que atribuyo a la

visita de la Delegación española a Londres. No sólo por las condiciones, ya distintas, en las cuales será

realizado nuestro comercio con España en el porvenir, como resultado de las medidas de liberalización y

"globalización" que ha emprendido el Gobierno español, sino también por la forma en que las

exportaciones, británicas a Esoáña han estado declinando durante los dos últimos años. Probablemente

para muchos de ustedes las cifras no son desconocidas, pero nada se pierde con decir nuevamente que,

según las estadísticas del Reino Unido, nuestras ventas totales a España descendieron, de 32,3 millones de

libras esterlinas en 1957 a 25,3 millones en 1959; es decir, una reducción de 21.6 por 100. Durante este

mismo período de tiempo el descenso en el valor- de nuestro más importante capítulo de exportación.

artículos manufacturados, fue aún mayor; es decir, 23,6 por 100. Las cifras de los dos primeros meses de

este año no muestran mejora alguna en esta tendencia. Bien es cierto que, debido a las dificultades

creadas por la situación económica de España, antes de su ingreso pleno en la O. E. C. E., también

perdieron terreno las exportaciones de otros países durante el período de tiempo al cual me vengo

refiriendo, pero uno, por lo menos, de nuestros principales competidores ha mejorado su posición en el

mercado español durante el pasado año, a pesar de las dificultades citadas. En cuanto se refiere a

exportaciones españolas, el mercado del Reino Unido se. halla totalmente libre: -el Reino Unido continúa

siendo el país que más productos españoles compra desde hace muchos años y el más constante niercado.

El valor medio de las exportaciones españolas al Reino Unido sa ha ´ mantenido bien en un nivel de 50

millones ds libras anuales. Este es un motivo rías por lo aue no debemos permitir aüe nuestra

participación en las importaciones españolas sea,mermada por nuestros competidores.

OPORTUNIDAD PARA FABRICANTES Y EXPORTADORES BRITÁNICOS

Si bien es cierto que España necesita-rá tiempo para ajustar su economía al ritmo de la competencia

exterior, no es menos cierto que ya ha recorrido un largo trecho en el camino que conduce del

bilateralismo a la liberalización. Por esta razón me agrada sobremanera el que la, Cámara de Comercio

haya dado recientemente pasos para atra´er la atención de los fabricantes y exportadores británicos sobre

la nueva situación y nuevas oportunidades que ofrece el mercado español, según hace constar en el folleto

que ha publicado y distribuido con el nombre de ´´Business Opportunities in Spain". Aplaudo esta

iniciativa porque únicamente estimulando el interés de nuestros fabricantes y nuestros exportadores, y

apremian-; dples también para que estudien las posibilidades que se les ofrecen, es como nuestro

comercio con España puede ser aumentado. Hay que hacerles comprender que, aparte de la muy limitada

proporción de aquellas exportaciones nuestras que al tora se encuentran sometidas a cupos fijos

bilaterales, tendrán ahora que competir en el mercado libre para alcanzar una parte del sector liberalizado

de las importaciones de España y para lograr una parte de los cupos globales que el Ministerio de

Comercio abrirá en este año. Los importadores españoles se hallan ahora en situación de obtener la

mayoría de las mercancías qué necesitan del país que prefieran. Por lo tanto, hay que hacer re

cordar a los abastecedores británicos el que deben dedicar una cuidadosa atención, a tos presios, fechas de

entrega., y formas de pago para asegurarse de que sus ofertas entran plenamente en la competencia. Deten

actuar con gran rapidez tan pronto Se presenten las, oportunidades, ;y deben atondar- las .necesidades, de

sus clientes de la manera más completa y comprensiva, enviando repue.stqs y piezas de recambio, V

asegurándose dé que existen las debidas facilidades- para e! ´.mantenimiento de loa. vehiculos y

maquinarias que venden aquí: Estoy seguro de que la próxima visita de la delegación española al Reino

Unido tam-bién sérvirá en gran medida para estimular el interés per las nuevas oportunidades que España

ofrece, así como para que la. Gran Bretaña se dé mejor cuenta de la calídad y variedad de las

exportaciones españolas propias.

NECESIDAD DE UN PUENTE ENTRE "LOS SEÍS " Y "LOS SIETE"

La intensificación del comercio- entre los países del mundo libre bate aumentar su prosperidad, eleva su

nivel, de ´vida´-´y ´les fortalece contra la amenaza del comunis mo. Por esto es ptor-tó´ qae vái´ibs países de

la Europa Occidental ya sé• han´unido en,, grupos -para elipiiriar barreras aduaneras y de este modo

aumentar él comercio Jintre´ellas; por eso ha sido creado el Mercado Común por los seis países,.qije´ 1¿

:obni-Pütíen, y por eso, táinbién, ha. sido-.´creada la Asociación Europea de Comercio Libre (la E. F, T.

A.) por siete, paises, entre los cuales figura el mío, al encontrarse con las ctlig-acioiies e irnrp-lisacioaes

políticas del Mercado Común resultan incompatibles con las circunstancias particulares de cada uno. He

aquí por qué. mí Gobierno y. los Gobier nos de los otros miembros de la E. F. T. A. tienen tan gran deseo

de que ambos grupos se fusionen en uno papa evitar así la divi sión económica de Europa, lo

"Cuai´Buede.. a su vez, ocasionar una .muy gravé división política de Europa. Aiinque acogemos con

í´itisfaec´ión -,1a e-volucito1 política ´>jue-íe-prsseata el" grupo da les "seis" -nos ó-aáios cuenta Ss que,-a

la lárpta; la solución´co-m-srcial Iiaferá de ser un £o!o Mercado en Europa, dentro-del cual- todos ´las-

países >ÍB la Ó. E. C. E. ciisdan -comerciar >icn le. más amplia libertad´, -Esto es fact-ióls sí £-6 tiende

un ´puente .entre les Seis y los´Siete y se atrás a los restantes países de la O. E. C.E., £>o-r ejemplo

España; OTC tk-riín ;probfemas ´propios -especialís.

.y ahora,´ si me perpii-teii poner a --prueba su paciencia-´• continuando´. es´t-´e : d´isaur.so. des´sa´ría

referirme a las relaciones politi cas anglo-españolas. Pláceme decir QUe.es-t-a-s han ´mejorado r»uc-

hfelrao dur-s-nte -los úítiaios-año-s, y ello le atrrbuyo prin-oip´al-¿•´ente--al creciente recnno-ctmi-erito de

affi-Y os "Gobiernos tl.e QUE los dos ¡p afees ´están líamaá´os-´ a representar sus resj»C-tiv«3-papeles en

la nueva Europa. Si la civilización occidental ha de subsistir y 1as tentativas comunistas por domi nar los

países menos desarrollados uaiv tic ser´ d-esarticiils-das, nos conespopde ds-m´nstraivciiue gozamos de

un-in-e.iorniod-o -oe vida qué-el´ tiel comunismo. No podemos permitirnos el ri a la zaga de los comunis

iás si lo cue nos proponmos es ganarnos a los países no lígados a uno u ótro ban-do. No basta con

demostrar que nuestra civilización disfruta de mayores comodida des de un mayor número de lavadoras

me-cánicas, mayor recreo y más automoviles. Hemos de combatir además a la ideología

comunista: es decir, su ateísmo., su mate rialismo y el sometimiento del individuo al control del Estado.

Para este fin, se im pone el que el Occidente demuestre, de una manera clara, su dedicación a los va lores

principales de su civilización, que son el Cristianismo, el imperio de la ley y el derecho del ser humano a

desarrollar su personalidad propia.

España tienen una especial aportación que hacer para esta empresa. Nadie afir naría que Don Quijote era

un hombre en teramente razonable. Nadie pretendería viend las cosas con frialdad a la luz de las

respectivas situaciones militares que las heroinas gestasn de Sagunto, de Numancia, de Gerona y aun del

Alcázar fueran inspiradas por consideraciones puramente mundanas. Las ingleses—creo que se puede

decir—, los ingleses, también hemos te-nido nuestros momentos de ceguera ante hechos mundanos en las

ocasiones en que nos hemos negado a admitir lo inevitable de una derrota. Nos hallamos, pues, en si

tuación de reconocer: el valor extraordinario que representa el espíritu español en un mundo que en grado

creciente, está siendo dominado por consideraciones puramente materiales.

. Apens es necessario el que me refiera aquí a la parte que España ha desempe ñado en defensa del

Cristianismo ni a la sportacióa que este país ha hecho al estudio del Derecho Internacional, paro qui-.

siera. decir algo éii cuanto: a los derechas del hombre. Es eíi´ este- PUiitb donde ´ms~. iqr podemos,

atacar ,a-l: totalitarismo soviético y.-ha&ssp- ri3bcrtái´~.siis acasáeáoncs de colonialismo y explotación.

Este derecho del hombre para áesarTOlla´r su´pr-oipiaíper-´ sonalidad, dimaria .del, concepto cristiano de

lo que es él ser humano; Si no me «tui-yocó, fue el historiador inglés, Lord Acton, qui´en aJi-rmó-flus

existían doscientas maneras .tís tífifínir la ..libertad. Ignaro cuántas daftoiciones iisne la- democracia,

pero voy a atreverme á . intentar . acuñar una más; A mi modo de ver, la democracia no es meramente

cuestión de gué poderes pue-de disfrutar un Parlamento o de qué manerá puede ser elegido; es cuestión

de-jja-IJar un proíedimisñto .mediante él ´cual el inélviduo^usda ´desarrollar su- propia pér-sphalidad´ áe

la mejor manera, en patees distintos,´.ion historia distinta y ´distintos .grados .áe desarrollo económico o

político.

UN CONCEPO ESTRECHO DE LA DEMOCRACIA

En este sentido la democracia es parte esencial de la herencia europea, que hemos, de mantener y

desarrollar si no queremos que prevalezcan las ideas totalitarias.

Hay determinadas personas, en mi país y en otros países que adoptan, tal vez, un concepto más bien

estrechó id« la democracia, que vinculan con ciertas formas -específicas, : y consideran sus npnttas"cpmo

de carácter afeolTito, que ten ´de Ser apli-´ cadas- no1 .-.importa cuáles sean -las condiciones :o:

situaciones- «xis´teates. ´Es s>recisá> infente de .estas personas de donde arranca grán-parÉS -de la crítica

Qjie -ce v«z en .ctKáado´ periu´r´h.a las elaciones entre:España y otros determinados países. • Cuando yo

vine a Ma-dridv liace más de cinco: años,, las i:reIaciciones anglo-españoles eran menos amistosas. Al

estudiar las cau-sas recitó la iiniprésión dé.Qüe nuestra lar-ga-.histona .de- guerras´ y-ds diferencias

coloniales y religiosas -había. dejado´.tal huella en nuestras FespsctSvas características nacionales,;. c|ué.

las posibilidades ´ fie que nuestros´.dos•• pueblos convivieran..en arnis-. tad. :y aririomá- ..eran, escasas..

Aii-ora «reo-, —y deseo, ipens´ar—que entonces fui demasiado pesimista. Ya´-no .-creo ´que .debisra-

Bias-¡echar ~lá culpa d© nuestras, diferencias a Felipe II o a Enrique VIII, a la Inquisición, a Drake o a

Cromwell. No creo qué nuestras guerras pasadas y nuestras diferencias tengan que mterpcmerss para

siemipre_; entre nosotros en mayor roédi,da; que • se • ´interponen- entre España y Francia o Francia y

Alemania. Sí creo que nuestras diferencias tuvieron. un origen más reciente y arrancan principalmente de

las distintas consideraciones con que aprecia mos los acontecimientos de´ los los trein-nta al comprender

cada uno de nos otros .en que aquellos aconteci mientos aparecian ante los ajos del otro Creo que no me

equivoco si piendo que lo que más impresionó a ustedes, los es pañoles en aquellos años fue primero Iá,

creciente desintegración del Estado a que la libertad daba paso a la anarquía y posteriormente la lucha

necesaria para impedir la caida de España bajo la cominación comunista. Se encontraron a todos frente a

frente con la amenaza del comunismo en sus propias ciudades en sus prpraa-s´casas. Para .nosotros, la.

ame-naza no comunismo -- que se hallaba lejos, un puente donde Stalin sé encontraba ocúpado con la

decapitación de sus gene-rales. Para nosotro la amenaza era s,ciribr| de la agresión y la dictadura- nasí y

fascista. Hitler y Mussolini eran peligros muy próximos y potentes, y el hecho de que les ayudaban a

ustedss en su guerra civil nos dio la impresión de que se iden tificaba al Movimiento con el fascismo.

COMPRENSION MUTUA Y TOLERANCIA

Es de importancia para las relaciones anglo-éspáñólas el que nosotros, los .´orítá-niqós^. procuraremos ver

los acontecimientos de áquellos años a través del prisma es-pañol y que ustedes_traten de comprender lo

qué la amenaza nazi y fascista representó para la generación inglesa de los años treinta. Eredase además

que rtluran´ts. nuestra guerra determinados discursos y actitudes´parecían confirmar el coii-septo que nos

habiamos formado de la. nueva España, y no dimos la consideración acordae al hecho de que, aunque las

divisiones de Hitler se hallaran en el Pirineo no se permitió a los nazis entrar en España y España,

además, no se unió a la. guerra. contra nosotros. Tampoco nos hemos dado apenas cuenta de cual sería la

suerte de Europa hoy si los comunistas hubieran ga-nado el control de España en 1939.

Hemos de reconocer hoy día que se han producido cambios en la potencia mundial que empequeñecen

nuestras diferencias pa-sadas al ser comparadas con lo que nos une. Como decía el diario "Informaciones"

últimamente nuestras pasadas diferencias no suponren impedimento para que se so-. breponga la buena

voluntad y el desso de una amistad que es consecuencia de iden-tico destino dentro de una misma civili-

zación. Tenemos que recordar que si ade más de vivir juntos, nuestra conducta no podría dejar de afectar

a nuestros vecinos, ya que los pueblos tienen que ejeritar en tre sí la tolerancia que es base de la de

Mocracia.

Se acusa con frecuencia a mí país de oponerse a la unificación de Europa. Esta acu sación, como la

"leyenda negra", está pa-sada de moda. Puede que después de la guerra mundial nos sintieramos

mde´oicia-menos persimistas en cuanto a las posibi lidades de Europa pará recuoerarse y exa geraramos el

peligro de una retirada de los Estados Unidos, de Europa. Pero áeuf -Sá-tftbs. hoy de intentar mantener a

Europa dividida es como si sé enfocara el ob-jetivo de la política internacional coa aa-íeojcs de los siglos

XVII, XVIII y XIX. Es confundir la comunicación del continente por un Napoleón o un Hiter con la

única nación libre que buscamos, hoy. Durante esos siglos Europa era el mundo, y la potencia que

dominara a Europa dominaba al mundo.

Hoy día Europa está dividida en dos por el "telón de acero". La Europa Occidental fs, en la actualidad,

solo un pequeño grupa da países desunidos, difícilmente s-uje-taadoss al borde de ´una masa de tierra que

está domináis, por .el Comunismo. Sería .una locura.su-poner que la Gran Bretaña quiera dividir aún Más

este trozo de Europa o debilitarlo, separándose de él can barreras físicas o económicas. Al contrario,

nussíra política en la Gran Bretaña boy úia es evitar divisiones económicas que condujeran a la división

política cíe la Europa Occidental. Europa lia dé asi- una1 Europa unida para que pueda- hacer oír su voz.

Yo creo qua nuestros dos Gobiernos reconocen hoy que .Europa tendrá Que vencer sus celos y rivalidades

para que se puedan mantener en el mundo los valores eternos: el cristianismo, el imperio de la ley y los

derechos del individuo. Levanto mi copa por ía prosperidad de Ja Cámara de Comercio y el desarrollo

de nuestras relaciones comerciales."

Intervención del Sr. Solís.

Terminado el discurso del embajador británico, qae fue- subrayado con grandes aplausos por parte.de la,

concurrencia, .se levantó a hablar el ministro secretario general del Movimiento; Sr.Solís, quisa, tras de

agradecer las palabras qu« le. había dedicado sir Ivo Mallet, dijo que no hay nada como el oonfcasto

personal para conseguir una buena, inteligencia mutua. El reencuentro de los amigos tiane un valor

inscspecaado en las relaekm.es de los pueblos. Sir Ivo Mallet, embajador en España durante´;ein.oo años y

meéio, deja aquí grandes recuerdos, y una considerable estimación, porque ha sido un digno repre-

ssntant-s de aquel país y un gran amigo ds España. Por tanto, no es de extrañar c¿ue cuentes en nuestro

país coa tantas amistades. Ha planteado aquí los problemas económicos y d-e´ moneda, y coincidí-1 mas

con éleii que el momento es propicio. para intensificar las: relaciones´ enra*e loa tíos pasillos.

Estimándolo .asi, España no quiere en ánodo alguno alejaras de -Europa. Por eso ¡preconízanos siempre

los contactos personales. Por lo que respecta concretamente al Reino Unido, hay mueaos productos´ en.

aquel país, más que productos, .equipos,- aue a aiosótros pos iat/eresan grandemente, Y nosotros, por otra

parte, pode-hios ofrecer productos agrícolas que convienen a aquel país. Por ello insisto en la eficacia de-

toa contactos humanos, y si a pesar ds eso no se logra lo que es nuestro deseo, habrá -que decir cfire es

por culpa da unné y otros. Recuerde el señor Solis que el año pasado, en uaa reunión celebrada en París,

en la que se trataban igualmente temas económicos, él habló con los .representantes de Inglaterra en

análogos términos a como lo hacía hoy. El peligro para Europa no es precisam-ente el comunismo, sino

la- desunión ds los europeos frente a aquella ideología. Por eso es, imprescindible que. Europa ss halle

unida en todo momento para hacer frente a las "embestidas d´Sl comunismo, qu-e utiliaa todos los

caminos para abrir "brecha en el seno de. la comunidad cristiana.

Pasó a referirse el ministro a la guerra civil española, y negó el calificativo ´tíe guerra civil. España luchó

contra el comunismo, y si bien, es cierto, como ha dicho el embajador, que unos países nos ayudaron y

otros no, eso. no significa trae nosottos estuviéramos identificados con la ideología de esos países que nos

prestaron ayuda en aquellos momentos, ni qte éstuve ramos en contra d« los qu« no nqs prestaron ningún

auxilio. En aquella lucha, agregó e1 Sr. Solís, defendimos la independencia de España, y al lograr la

victor-ria, fue administrada para todos, sin que hubiera vencedores ni vencidos.

Luego, el Sr. Solís subrayó la colaboración de las organizaciónes sindicales con la Cámara, de Comercio

británica, y ex-presó la seguridad de que un entendimiento absoluto llevará per bu´enos cauces las

relaciones entre los" dos países EF.ra bien d-e todos.

Por último -dedicó unas ejapreswas .palabras de deS´pedida a Sir Ivo Mallet y él sentimiento que te

producía la marcha de un-íjran anúgo. de España, aunque le consideraría siempre -como un excelente em-

bajador en su propio país. Fue largamente aplaudido.

Discurso del Sr. Ullastres

Habló a continuación el ministro ds Comercio, D. Alberto Ullastres, que tributó efusivas frases de

despedida a Sir Ivo Mallet, que deja—dijo—una estela" ds afectos y simpatía´ en. nuestro país, porque ha

sido él mejor de los representantes, el verdadero "géntleman" con quien se podía entender siempre. Por

eso, expreso aquí mi profundo sentimiento por" que este gran caballero y amigo abandone >su -puesto

.diplomática, ya" Que su ausencia -constituye un verdadero dolor para todos nosotros.

"La gente—agregó el rninistro de co-mercio—no se explica cómo siendo esto así abandona España sir Ivo

Mallet pero yo tengo que deciros, porque acaba de comunicármelo, que va a retirarse a la vida privada, a

sus .propias fincas, en las que se consagrará al -descanso. Su ausencia nos producirá verdadera nostalgia,"

Anunció que su Ministerio estudiará conjuntamente con la Cámara de Comercio las razones de la reciente

merma de las exportaciones británicas a España buscando el remedio adecuado. "Un incremento cíe las

inversiones británicas en España—añadió—sa traduciría.,en un aumento de compras españolas en Inglate-

rra, y tal vea sería cuestión ,de dar facilidades ds crédito, más bien Que de precios, a los movimientos del

comercio con España."

El ministro terminó su discurso haciendo constar otra vez sus sentimientos por la marcha del embajador,

pero expresando su convencimiento de que las relaciones entre España e Inglaterra mejorarán

considerablemente, como han venido mejorando estos .últimos tiempos por la mutua comprensión de sus

Gobiernos y ´por la necesidad de oue arabos miren el futuro con el mejor espíritu para hacer frente a

cuantas conting´encia.s puedan - presentarse a la Europa capaz . de mantener en el mundo los valores eter-

nos a los que aludía sir Ivo Mallet.

Las palabras finales del señor Ullastres fueron acogidas con grandes aplausos.Terminado el acto, el

embajador atrazó efusivamente a los dos miembros del Gobierno-español.

 

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