Órdenes del comunismo contra España  :   
 Se han hecho públicos los propósitos de Rusia de volver al ataque en la península. 
 ABC.    23/07/1960.  Página: 35. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ORDENES DEL COMUNISMO CONTRA ESPAÑA

Se han hecho públicos los propósitos de Rusia de volver al ataque en la Península

El cinismo en la acción subversiva es una de Zas últimas características revolucionarias que impone

Moscú en su lucha a muerte contra las "formas" políticas o culturales de la civilización occidental. Y

claro está, también que el mayor descaro y la táctica más virulenta y demagógica son las que emplea

cuando, es España su diana.

Como el pescador sin escrúpulos que se aprovecha del río resuelto, o el cazador que espera en el lindero

de un bosque en llamas la, loca salida de las aves, ´el comunismo trata de azuzar al hombre por todos

lados. No le preocupa que haya que echar una mano a la Humanidad para encarrilar a los pueblos de

África. No le preocupa fomentar la desunión y el recelo entre los pueblos de Hispanoamérica, que

nacieron unidos. No le preocupa derribar la occidentalización del Extremo. Oriente. Su afán es lo

negativo, la subversión total de los valores en aquellos países donde no impera su férula.

Ahora el partido comunista español, dirigido desde la Unión Soviética, acaba de desenmascararse. en

"L´Humanité", el órgano oficial del comunismo francés, modelo de perseverante y descarada subversión

contra todo lo que significa la gran nación francesa.

En "L´Humanité" aparecen claras las "derrotistas" consignas dirigidas contra España, el pueblo español y

su Estado. Mejor que cualquier comentario las páginas del diario comunista reflejan las entrañas de una

acción revolucionaria adobada con ataques de terrorismo como los que días pasados, cercenados por la

raíz, pretendieron infructuosamente sembrar ´en nuestra Patria la inquietud y la desconfianza.

Es mucho el odio indisimulable frente a la salud de España. Su odio crece y les ofusca cada día más por el

fracaso continuo. Las defensas de España esr-tan incólumes. Los españoles no se olvidan de lo que han

conocido en. su carne y en sus almas. Les sobra discernimiento para reconocer a los llamados pacifistas y

reconciliadores.

Sabemos que nadie caerá en la trampa. Sólo los convictos y confesos, sin Dios y sin Patria—por" eso no

es necesario calificarles—, se han prestado a la maniobra, qué"Ha sido desrfíQniaáa en su hora justa.

 

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