Autor: Sentís, Carlos. 
   El Conde de Motrico ha presentado sus credenciales al general De Gaulle  :   
 Satisfacción del presidente francés por la creciente influencia de España en los destinos internacionales. Nuestro país -subrayó el señor Areilza ante los periodistas- sabrá hacer frente a su misión en cualquier caso.. 
 ABC.    29/07/1960.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

EL CONDE DE MOTRICO HA PRESENTADO SUS CREDENCIALES AL GENERAL

DE GAULLE

Satisfacción del presidente francés por la creciente influencia de España en los destinos internacionales

"NUESTRO PAIS-SUBRAYO EL SEÑOR AREILZA ANTE LOS PERIODISTAS-SABRA HACER

FRENTE A SU MISIÓN EN CUALQUIER CASO"

París 28. (Crónica de nuestro corresponsal, recibida por telex.) Esta mañana, Veinticuatro horas antes lie

la llegada del canciller Adenauer, que viene a pasar un fin de semana a solas con el presidente De

Gaulle—de lo cual saldrá seguramente la constitución de un secretariado político permanente para la

consecución de una unidad política europea—, nuestro nuevo embajador, conde de Motrico, ha

presentado sus cartas credenciales al presidente de la República.

Después de la ceremonia de usanza en el palacio del Elíseo, durante la cual el embajador de España ha

presentado, a su, vez, al alto personal de su Embajada, el presidente y el nuevo embajador se han retirado

a conferenciar, en presencia del ministro de Asuntos Exteriores, Couve de Murville.

¿De qué han tratado el presidente y el embajador ´durante su conferencia?

El mismo conde de Motrico, pocas horas tlespués, en el curso de una conferencia do Prensa que ha dado

en los salones de la Embajada de España, ha expuesto alguno de los puntos que, sin duda, han constituido

el tema de sus conversaciones.

CcuAestando a quien le preguntaba si era mera coincidencia su llegada a París en -e!´momento en que se

iba a incrementa i- en varios aspectos la hasta el presente demasiado parcial unidad europea, nuestro

embajador ha dicho: "Nuestro país, en el orden que se quiera, es una potencia europea y, como tal, no

podría estar au-SRnte de cualquier acontecimiento que se fraguara en esta capital, que, además de serlo de

la nación francesa, lo es también de la política europea."

—¿Y qué le parece este-viejo mundo en contraste con el nuevo escenario de sus múltiples años de

actividad diplomática?

-^-Los Estados Unidos—ha contestado-son en sí mismos una prolongación de este viejo mundo un

"melting pot", un común denominador de ellos.

—¿El problema de Argel—se le ha preguntado—, qué tanto condiciona todos los problemas políticos

franceses, afectará de algún modo a su misión?

"Nosotros siempre abrigamos la esperanza de que un día u otro surgirá un entendimiento, y se reconocerá

equitativamente, como en otros problemas africanos, lo que se debe a Europa, "alma mater" de todos los

países de aquel continente.

Después, nuestro embajador áa ha extendido sobre el mejoramiento dé relaciones franco-españolas y

sobre el acento personal que ha puesto el general De Gaulle al elogiar los virtudes de nuestro Jefe de

Estado y la progresiva ascendencia de la influencia de España en los destinos internacionales. "En todos

los terrenos no existen más que motivos de hermandad y cooperación, como nos lo demuestran los

asuntos laborales, que cada día atraen a este país un mayor número de productores españoles", y el

turismo, qué encauza hacia España millones de franceses. Nosotros estimamos la inteligencia y técnica de

este país, como los franceses aprecian y estiman nuestra personalidad. El entendimiento de nuestros dos

pueblos será un gran factor del equilibrio europeo."

Preguntado si este entendimiento tendría proyección en África también, el conde de Motrico ha

contestado:

—En África, donde tantos intereses comunes podemos tener, la cooperación fran-co-española puede dar

excelentes frutos para los africanos en general como para nosotros mismos.

—¿Y para el Mercado Común?

—Nuestra balanza comercial, gracias a la estabilización iniciada el año pasado, ha pasado de muerte a

vida. De unas cajas exhaustas en divisas se ha pasado en pocos meses a un excedente que se eleva a

quinientos millones de dólares. España, en cualquier caso, no puede permanecer indefinidamente ausente

de este Mercado Común, sea en la forma actual, sea en otra que se adopte en el futuro para dar, entrada a,

otros países periféricos de Europa.

—Y la colaboración con el O. T. A. N.?

—Nosotros—ha contestado el embajador—no hemos pedido en ningún memento la cintrada en este

organismo, lo que no quiere decir que nos hallemos ausentes de la defensa europea. Nuestro país, como

ha dicho el General Franco, sabrá hacer trente a su misión en cualquier caso.

Antes de salir para España al objeto de tomar unas semanas de vacaciones, el embajador Areilza celebrará

alguna otra entrevista con los dirigentes de la política francesa.—Carlos SENTÍS

 

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