Ayuda española a los refugiados judíos     
 
 ABC.    29/07/1960.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

AYUDA ESPAÑOLA A LOS REFUGIADOS JUDÍOS

Con este mismo título ha reproducido la Prensa española una carta dirigida al director del periódico

londinense "The Jewish Chronicle", relativa a la ayuda que prestó España durante la segunda guerra

mundial a los judíos que escapaban de la tremenda persecución de que eran objeto en algunos países de

Europa y a las facilidades que dio España para qué fueran abastecidos desde Tánger numerosos judíos

que estaban en campos de concentración de Alemania, Polonia, Checoslovaquia y otras naciones eu-

ropeas.

Es muy justo, el comentario, y de indudable interés el apostillarlo. El armisticio franco-alemán de 1940

determinó la huida de Francia de bastantes familias judías, muchas de las cuales pasaron a Tánger.

Justamente en razón de ese mismo armisticio y para asegurar la neutralidad de Tánger y ponerla a

cubierto de las salpicaduras de la guerra, España la ocupó en aquellos mismos días. La ocupación se hizo

por tropas jalifianas y tuvo la significación de incorporar la zona de Tánger a la parte norte de Marruecos,

que ya era protectorado español, pero todo dentro del cuadro de la soberanía del Sultán de Marruecos.

La neutralidad quedó garantizada a costa—es cierto—de mucho tesón y de muchos sacrificios, y todas las

colonias que residían en Tánger tuvieron asegurada la tranquilidad, el orden y la convivencia. Si a ello se

une el esfuerzo que tuvo que realizar España para asegurar el abastecimiento de la ciudad en. momentos

tan difíciles y las pruebas que dio de ponderación y de buen gobierno, se comprende bien que ese período

se recuerde como uno de los más gratos de la historia contemporánea de Tánger.

Pero todo ello queda aún subrayado por otras consideraciones no menos importantes. Pese a la acción

racista de Alemania, pese a las medidas que Francia, después del .armisticio, tonió en la metrópoli y en

Marruecos contra los judíos como consecuencia dé la presión de la ocupación, España. mantuvo en

Marruecos una política clara ´y justa respecto a la población judía considerándola, como en realidad era,

un conjunto de subditos marroquíes que, con singularidad en el aspecto religioso, gozaba de iguales

derechos que eil resto de la población marroquí.

La obra de España con ese aspecto quedó bien de relieve en el orden de la organización y régimen de las

comunidades, de la enseñanza en todos sus grados, de las .prácticas y costumbres de tipo religioso.

Pero España hizo aún más, y a ello se refiere el comunicante del "The Jewish Chronicle". Cuando se

organizó en Tánger el envío de pequeños paquetes postales de alimentos destinados a los familiares judíos

que sufrían en los campos de concentración europeos, España dio, generosamente, todas las facilidades.

Bien entendido que el mérito era mayor teniendo en cuenta las dificultades de abastecimiento que

imponía un racionamiento que., en algún aspecto, llegó a ser muy riguroso.

Esa política, generosa, humana y llevada con una constancia ejemplar, de nuestro Caudillo, es bien

conocida y estimada de los judíos del mundo y ha sido objeto de los más entusiásticos comentarios en

diversas reuniones de carácter internacional, culminando con la expresión, tan grata para España, de que

los hombres que más se destacaron en el período de la guerra mundial en su acción humana y cristiana

cerca de los judíos perseguidos fueron S. S. el Papa Pío XII y el Generalísimo Franco.

 

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