L´Aurore publica una entrevista con el intérprete de las conversaciones Franco-Hitler  :   
 Comprendí desde el principio que el caudillo no quería comprometerse. 
 ABC.    22/10/1960.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

«L´AURORE» PUBLICA UNA ENTREVISTA CON EL INTERPRETE DE LAS CONVERSACIONES

FRANCO-HITLER "COMPRENDÍ DESDE EL PRINCIPIO QUE EL CAUDILLO NO QUERÍA

COMPROMETERSE"

París 21. El enviado especial de L´Aurore en Munich, Pierre Bourget, se ha entre

vistado con el último superviviente de la famosa entrevista de Mont-Oire, el

intérprete de Hitler, Paul Schmidt. Este ha relatado

la entrevista del Eje y la .del 23 en Hendaya. Traducimos el texto referente

España: "El 4 de octubre de 1940 Hitler se entrevista con Mussolini en el

Brenner. Asistí a la conversación, que duró tres horas,

en el vagón-salón del Duce, a quien Hitler expone su provecto, cuyo elemento más

importante es la intervención de Francia contra Inglaterra. En lo que a la

participación española se refiere, Mussolini e Hitler están de acuerdo: "Franco

dicen se sumará seguramente a la partida : nos debe todo, podemos contar con

él." Así al principio el optimismo era general, pero pronto se torcerían las

cosas."

Después de relatar la entrevista Hitler-Laval, el intérprete se refiere a la

entrevista con Franco, y el periódico titula este capítulo : "Franco el ingrato

y Serrano Súñer el jesuítico, formulan contestaciones inaceptables a su

participación en la guerra."

"Mientras Laval vuelve a la capital provisional de Francia en la zona libre, los

trenes de Ribbentrop y de Hitler ruedan hacia Hendaya, donde llegan el 23 poco

después del mediodía. Después del primer "round" de obseryación en Mont-Oire, va

a comenzar el segundo "round" español, que es el del: compromiso. El tren del

dictador español trae una hora de retraso. Hitler, Ribbentrop y Schmidt se

pasean por el andén. Los dos primeros callan, el tercero escucha."

"Ahí es donde se iniciaba la maniobra de Hitler —cuenta Paul Schmidt—. Dice

Ribbentrop: "No podemos, en ningún caso, entregar a los españoles un documento

prometiéndoles colonias francesas en pago de su ayuda: Como esos españoles son

charlatanes, se sabrá que hemos vendido el imperio colonial francés y las

colonias francesas se pasarán a De Gaulle. Por otra parte, deseo, que Petaín

arrastre a Francia a una guerra activa contra Inglaterra. Por tanto, para

decidir a Franco podemos proponerle que España reciba territorios del imperio

colonial francés -(Marruecos, región de Oran), en la medida que puedan hallarse

compensaciones para Francia a costa del. imperio colonial británico, cuando

Inglaterra haya sucumbido."

Pierre Bourget evoca la entrevista de acuerdo con datos proporcionados por

Schmidt, "La entrevista se desarrollará de acuerdo con ese escenario, pero

tranco rehusará todo; mejor dicho, eludirá´ éste. El Caudillo, tan sutil como

Hitler, se .comportará en dictador igual que el jefe alemán. No querrá "dar nada

a Hitler a pesar de haber recibido del Führer una ayuda en la guerra civil. Esta

entrevista de Hendaya tuvo también cierto ceremonial: música militar y desfile

delante de la guardia de honor. Eran las cuatro de la. tarde. Se vieron en el

salón del Führer. El Caudillo, hombre pequeño, de tez oscura, con ojos negros

muy vivos, vestía uniforme y hablaba con voz tranquila, dulce, monótona y

cantarína, que recordaba la de los almuédanos. Comprendí desde el principio que

no quería comprometerse. Después de su preámbulo habitual: "Inglaterra -está ya

vencida, Ja derrota es total", Hitler propuso a Franco la conclusión de una

inmediata alianza: "Participe usted en esta guerra con nosotros, en 1941; nos

encargaremos de tomar Gibraltar, que España recibirá con los territorios

colonia­les africanos" (sic). La respuesta de Franco fue. dilatoria: "España

carece de trigo. ¿ Puede Alemania suministrarle cien mil toneladas? No tenemos

artillería pesada para tomar Gibraltar, pues sería contrario a nues­tro honor

aceptar que los alemanes se apo­derasen de Gibraltar a beneficio nuestro. Por

tanto, ¿pueden ustedes prestarnos artillería pesada?" En relación a este último

punto, el número de cañones que pidió Franco fue tan elevado, que incluso un

profano en materia militar como yo hubiese comprendido que Franco ponía

condiciones tan draconia­nas a su participación activa en la guerra contra

Inglaterra precisamente con intención de sustraerse al compromiso.?´

La entrevista fue suspendida una primera vez por Hitler, quien murmuró;

"Entonces no vale la pena discutirle." Pero no traduje la frase. Sin embargo,

subsistía una esperanza. En el tren de Ribbentrop se iniciaba una segunda

conversación entre el ministro español de Asuntos Exteriores, Serrano Suñer, y

Ribbentrop; según el guión previsto, este último ofreció las colonias francesas

de África a España, diciendole que las pérdidas francesas serían compen­sadas

con las colonias de Inglaterra. Serra­no Súñer le respondió suavemente: "Pero

podría suceder que mi país no recibiese nada si no fuese posible hallar esa

compen­sación para los .franceses."´Una cena en el vagón restaurante y una nueva

entrevista por la tarde entre los dos jefes no permi­tieron .la elaboración de

acuerdo alguno. Ribbentrop, nervioso, dijo: "; Cuando pienso que ese ingrato de

Franco y ese Súñer nos deben todo, para ahora concluir en nada!" ´"Su irritación

contra los dos españoles no se borró durante el viaje; al final del cual, en la

tarde del 24 de octubre, nos hallamos por segunda vez en cuarenta y ocho horas,

en la pequeña estación de Montoire; el ter­cer tiempo del partido iba a

comenzar. El adversario, era Felipe Petain."—Efe.

 

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