Cena de gala en el Palacio de Viana  :   
 Castiella: La creciente comprensión entre Inglaterra y España beneficia a la unidad europea. Lord Home: Deseamos que la amistad entre nuestros pueblos sea firme y duradera.. 
 ABC.    30/05/1960.  Página: 48-50. Páginas: 3. Párrafos: 34. 

CENA DE GALA EN EL PALACIO DE VIANA

"La creciente comprensión entre Inglaterra y España beneficia a la unidad europea"

"DESEAMOS QUE LA AMISTAD ENTRE NUESTROS PUEBLOS SEA FIRME Y

DURADERA"

El ministro de Asuntos Exteriores ofreció anoche una cena de gala en honor de lord y lady Home, en el

Palacio de Viana.

Presidía el ministro y la señora de Castiella y asistieron, además del secretario del Foreign Office y su

esposa, el ministro de Marina; el embajador de Portugal y señora de Deslandes; ei ministro de Industria;

el embajador de Gran Bretaña y lady Labouchede: el embajador de los Estados Unidos y señora de

Biddle; los marqueses de Santa Cruz; la duquesa viuda de Dur-cal; la duquesa viuda de Fernán Núñez.;

lord y lady Windlesham; los duques de Sueca ca; sir Evelyn Shucksburgh y lady Shuck-burgh: alcalde de

Madrid y duquesa de Pastrana; Mr. y Mrs. Russell; Mr. y Mrs. Hope; subsecretario de Asuntos Exteriores,

y señora de Cortina; Mr. y Mrs. Ian Samuel; señores de Ruiz Morales; Mr. Acland; señores de Martín-

Gamero y Sr.Olivié.

BRINDIS DEL SEÑOR CASTIELLA

Tc.rminaAa.la comida, el ministro de Asuntos Exteriores pronuncia en inglés un brindis lleno de

cordialidad,- que fue muy cele-liado por los asistentes. El Sr. Castiella, después de dar la bienvenida a

lord Home y desearle una. estancia muy (¡raía y prove-chcsct en España, aludió a las inolvidables

coiiesías de g_ue había-sido objeto,-.no hace mucho tiempo, en Londres y a las conversaciones ´políticas

iniciadas ya, hace dos años con. el"´predecesor de lord Home, Mr. Sel-wyn Lloyd.

Se refirió más adelante a los irritados ataques de una minoría, atada a sus prejuicios, que trata de impedir

lo que, sin embargo, es un liecho^rccónf orlante: la- creciente comprensión entre Inglaterra y España, cara

al futuro y con un espíritu realista, en beneficio de la unidad de Europa, y la causa de la paz. "Con la

mentalidad estrecha de ese tipo de gentes—-añadió el ministro—la Entente Cordial hubiese sido

imposible al poco tiempo de ocurrir el inci- dente de Fashoda, y tampoco. Wellington hubiese sido capas

de pbtcncr a los pocos años de Trafalgar su Ducado de Ciudad-Rodrigo al luchar junio a nuestras tropas

contra los ejércitos de Napoleón."

Hace dos años, en Londres, con ocasión de algunos´alfilerazos de los misinos periódicos que ahora

trataron de impedir vuestro viaje a la Península,yo me permití evocar, en un almuerzo en Carlton

Gardens, la antigua balada de sir Andrcw Barton:

Fight on, my man, Sir Andrew said a littíe hurt. I am, but not yet slain I´ll but lie down and bleed a while

and then I´ll rise and fisht again."

("Sigua luchando hombre—sir Andrew " dijo—, —un poco herido estoy mas aun no he muerto; —

caído en tierra estaré sangrando un rato,. —y luetvo me alzaré y seguiré luchando.")

Me es (/ralo´ comprobar qns mientras estos advérsanos siguen repitiendo ninnílona-ffienle los mismos

estribillos´ t/´g esos dos años, ´nuestro propósito de mejorar ):>>cstras relaciones se va .traduciendo en

hechos alentadores. En cualquier caso, no hay d´ula de que, como b´iíeit escocés, sois de la misma, madera

de Sir Andrew. En España nos pudimos convencer de ello cuando, hace i´.nos días, no atendisteis el

consejo que se os daba eK el-editorial de-un periódico, publicado en los Middlands, recomendándoos que

antes de emprender el viaj_e a Id Península llamaseis a vuestros médicos, os fueseis con dignidad a la

cama y, quieras que no, os curaseis con unos ´ponches calientes de un fuerte resfriado diplomático. Pero

todas las noticias e informaciones que nos llegan del ¿.rito extraordinario que-habéis (ilcattsado en Lisboa

durante los últimos cua´.ro días, nos df-ir.HfstraiT que ´estáis en una espléndida forma, tanto física como

diplomática.. Lo siento por los que aspiraban a ser vuestros médicos de cabecera.

El Sr. Castiella habló del viaje de lord Home a Lisboa, y, entre otras cosas, dijo:

Portugal, vuestro más antiguo aliado y nuestro más fiel amigo, es un gran pueblo que debe ser siempre

tratado con máximo respeta y gratitud en rasan de lo mucho que fe Humanidad le debe. Portugal es dic/no

(le una, sincera c inequívoca demostración de-la solidaridad occidental, que le permita ¡levar. adelante,

con renovadas fuerzas y bríos, la noble, inspirada y cristiana misión que el deslino le 7¡«, encomendado.

Dirigiéndose luet/o al nuevo embajador de lo-g Estados Unidos, presente en la comida, y ,a quien autjuró

un brillante ¿.rilo en su misión en España, dijo:

En vísperas del encuentro de Viena, yo pediría al embajador que transmita al presidente Kennedy

nuestros deseos, de todo corazón, de que Dios le guíe en este momento crucial que lanío puede

representar para el présenle y el fritura del mundo occidental. Todos nosotros cono-canos y admiramos la

preparación, Id capacidad y~ el espíritu, de decisión de vuestro presidente. Sin embargo, me atrevería a

decir que los liombrcs -públicos necesitan una mayor ayuda del Todopoderoso que el resto de los

•mortales. Por eso creo que debiéramos re-´ cardar siempre con profundo fervor -y humildad aquella

oración je lord Ashley antes >le comenzar la batalla de Edge Hill, en 1642, oración que siempre me

impresionó per su tremenda y humana sinceridad; "Señor, Talo sabes; —hoy estaré muy atareado, —

puede que yo tnc olvide de Ti; —Tú no´ ie olyides de mí.´´

Recordó el Sr. Castielia que lo. mejor que, España puede ofrecer al mundo es ese espíritu, de- fe, de

ensueño y´¿de -fortaleza que lord Home acaba de comprobar con ocasión de su visita a Toledo.

Ha sido un acierto—puntualizó el minis-íro—que ¡layáis querido comenzar vuestra visita, a España

contemplando las maravillas da Toledo, una de las aranaes reliquias de´ nuestra Historia. Toledo es,

quizás, el símbolo máximo de España. Pues además del soberbio esplendor de su arte, Toledo es • la,

prueba,, más rica, más llena de profundo-sentido, de toda la variedad de España. Toledo es vn cruce de

caminos´ en donde se .juntan ,y convh´cn la civilización cristiana, la árabe y la judía. Lo habréis visto al

apa- > rccer ante vu-cstra mirada las ojivas (¡óticas de la-catedral, los arcos árabes de la Puerta del Sol o

los recintos silenciosos de las sinagogas. Toledo es un puente entre Oriente .V Occidente, y lo fite de

manera- decisiva, Para el mundo occidental cuando su famosa Escuela de Traductores vertió para Europa,

en la Edad Media, la cultura griega y árabe. Toledo, romana, visigótica, árabe y´ judía;.Toledo, mestiza, es

un resumen histórico de España, este país profundamente europeo par- tradición o1 vocación, p´cro al

mismo tiempo tan diferente, tan lleno de matices diversos que le confieren una original personalidad.

Y Toledo es, también, una fortaleza. Habréis visto la ciudad levantada sobre .una colina, ceñida, por un

río militar, como el joso de un castillo; guardada por nuirallas, comunicada, por puentes. Toledo ha sido

siempre una posición militar, oraullosamen-´tc defendida. Toledo ha sidcr un alcázar, y para que cs´a

condición suya se mantuviera rifa-, en un- licinpo reciente el Alcázar de Toledo ha sido un símbolo

máximo del heroísmo y del valor.

Así es España: como Toledo. Cruce de caminos, puente entre Europa, el mundo árabe, con el que

convivió durante siete si-glos y America, que descubrió, conquistó y civilizó. Y, sobre todo, España es

una fortaleza que, como el Alcázar, ha resistido sola, aislada, pero llena de fe.

Ante los inmensos peligros de hoy, ante la, amenaza comunista. España está segura de que si Occidente

xa mantiene unido, dispuesto a resistir con fe. la victoria será suya como lo fue un día del Alcázar de

Toledo

Para terminar, el ministro de -Asuntos Exteriores aseguró a lord Ho,me ´qué España saldrá´a la mitad del

camino siempre díte sea requerida para mejorar las relaciones de´ambos pueblos o para colaborar en

cualquier empresa de paz. Sus últimas- palabra.1: fueron Para- agradecer la presencia de lord y !>id\>

Home ,v fiara brindar por Su Majestad la Reina Isabel de Inglaterra.

DISCURSO DEL CONDE DE HOME.

A continuación, c! conde de Home pronunció las siguientes paliibras:

"Excelencia:

Mi esposa y yo estamos profundamente agradecidos a V. E. y ,a sus colegas por la calurosa acogida que

nos han dispensado, y por su espléndida hospitalidad.

Esta, creo yo, es la primera visita oficial de un ministro británico de Relaciones Exteriores a España. Con

medio millón de. turistas británicos y el ministro del Interior, he tenido los mejores agentes de publicidad

previa que, nadie puede hallar.

Agradecí la invitación de V. E. no sólo porque corresponde a su preciada visita a Londres, sino porque

creo que es, en sí mismo, oportuna.

Es oportuna porque de nada sirve cerrar los ojos ante el hecho de que, debido a tirantez y a tensiones,

algunas de las cuales se remontan a tiempo atrás en la Historia y otras son secuela de los últimos treinta

años, las relaciones anglo-españolas no han sido buenas. Tampoco se ría prudente pasar por alto el hecho

de que existen diferencias de apreciación e nuestras filosofías políticas, entre las cuales no es fácil tender

un puente.

La labor de los estadistas consiste t derribar las barreras y restañar las her das. Pero constituye también su

deber observar las realidades de la vida internacional, y, si quieren, que sus políticas tsr gan0éxit*t han

>3e te´ner en cuenta ípdi los factores históricos, psicológicos y "tai tenates >rue afectan al problema.

Por eso diría yo que, al trabajar en pro de una mejoría de relaciones, como hemos c´stac haciendo,-no

debemos-de tratar de precipitar las cosas O´de´forzar problemas que no estén en condiciones de ser

resueltos. En cierto modo, nuestros dos países han estado un tanto separados de "Europa desde los

tiempos de Napoleón. Ahora- los .dos estamos dándonos cuenta- de que esa separación no sirve. Aunque

de diferentes ´maneras, ambos sentimos la necesidad de aproximarnos- más a la corriente europea.

Nuestra comunidad europea, en el más amplio de los sentidos, tiene muchos lugares de reunión, y

podemos realizar nuestra aportación nacional al concepto general de Europa de muchas y diferentes

maneras. Lo-que importa -es lo que somos..Cómo vivimos, cómo marchan nuestras escuelas,

nuestros laboratorios, nuestras fábricas, las ¿mentes de nuestros pensadores, nuestros artistas y

nuestros hombres de acción. No puede haber ninguna duda- en cuanto a- la aportación que nuestros dos

países realizan en este .sentido, o en cuanto al hecho de que nuestras culturas se complementan entre sí y

se enriquecer! recíprocamente en el más amplio marco europeo. Cuanto, más intercambio haya de

personas y d-e ideas,-tanto´más´cierto ssrá ello. ´ V,. .E. hizo una aportación significativa en este sentido

con su visita del año pasada1 a Londres, y con su .apoyo a´la-unidad europea. El propósito de mi

misión aquí es muy sencillo: consiste en tratar de crear uria- comprensión, cada´vez mayor, entre

nuestros dos países. Aunque-eí proceso sea gradual, tal vez no hay perjuicio en • ello, porque esta vez

deseamos ver que la amistad entre nue´stros dos - pueblos sea firme.´y duradera. Si lo conseguimos, no

será "únicamente; en beneficio de nuestros tíos pueblos, sino de-toda Europa. -. En algunos sentidos, el

pueblo acaso pueda, hallarse más adelantado que los polí-tiéos. El año pasado, medio millón de com-

patriotas aníos han venido a España- para • ´pasar sus vacaciones. Estoy seguro de que •tiéfios ellos

regresaron habiendo gozado jdé -su experiencia entre personas amistólas y acogedoras. Eso está. bien.

Hay que añadir que la Gran Bretaña :es el mejor cliente de España, y la eco nomía española se ha

ampliado de modo anuy significativo en los dos últimos años. En este terreno exisíe una oportunidad

para un mayor comercio recíproco entre nosotros. También esto es altamente satisfactorio.

En 1960 concertamos un Acuerdo de abolición de visados, y me satisface el que. vayamos a firmar un

Convenio Con sular y realizar el canje de Instrumentos de Ratificación de un Convenio Cultural. Esta es

la estructura sobre la cual podemos crear y facilitar relaciones "más estrechas.

Nos encontramos asociados en el gran y sostenido esfuerzo que deben realizar las naciones occidentales

para ampliar el desarrollo agrícola e industrial, para que podamos demostrar al. mundo que nuestro modo

de vida es mejor que cuanto los comunistas´ puedan .ofrecer. Algunos países son -más ricos y¡ están más

avanzados in-duatrialmente´-:que otros. Algunos tienen superávit en su balanza de pagos, mientras .que

otros, =incluso nosotros mismos, tienen déficit. Lo esencial es que todos -desempeñen su papel en la

expansión comercial y en el intercambio internacional, para que las naciones del mundo puedan conservar

su independencia, crear su prosperidad y permanecer libres.

En la Organización Europea de Cooperación del Desarrollo, en el Banco Mundial y en otros organismos

internacionales,´ Gran Bretaña y España .pueden trabajar juntas muy .ventajosamente.

Así pues, Excelencia, me hallo aquí para desempeñar mi parte, primero para reducir diferencias entre

nosotros hasta que desaparezcan, y en segundo lugar, para ayudar a crear continua y ciertamente una

amistad duradera entra nuestros dos pueblos.

Excelencia: pienso con .gran interés en la celebración de nuestras conversaciones, y si, corno espero,

realizamos progresos hacia mejores días en e! porvenir, mi satisfacción por haber visitado vuestro gran

país será mayor todavía"

 

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