Autor: Barra, Alfonso. 
   La prensa inglesa dedica sus mejores columnas a la visita de lord Home a España  :   
 Todo país que no siga caminos gratos izquierdismo internacional es castigado por el laborismo. 
 ABC.    30/05/1961.  Página: 51. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

LA PRENSA INGLESA DEDICA SUS MEJORES COLUMNAS A LA VISITA DE LORD HOME A

ESPAÑA

Todo país que no siga caminos gratos al ízquierdismo Internacional es fustigado por el laborismo

Londres 29. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) La llegada de lord Home a Madrid merece las

columnas de postín de la mayoría de los diarios inglesas. Este rumoroso cacareo, rico en notas

nostálgicas, destaca la importancia del viaje. Mañana, los Comunes vuelven a su trabajo, después de las

vacaciones de Pen-^eccstés. Ante ellos hay trece preguntas hechas por un grupo de laboristas, escocidos,

en apariencia, por las palabras de Mr. Buüer afirmando que España debe estar plenamente incorporada al

mundo occidental.

Los suspiros del Jaborismo se caracterizan hoy por su voz tenue y falta de sustancia. Los observadores

anotan una alarmante pérdida de facultades. Antaño, la actitud antiespañola de esas minorías daba ocasión

para repetir manoseados estribillos, pero con gestos declamatorios de algún valor anecdótico. Ahora, ese

folklore político se presenta como rutina obligada, sin vigor y cumpliendo con los imperativos de la

inercia. La campaña ha carecido de fuerza y novedad. Los bramadores hacen pensar en el vejete que

sentado al sol gusta recordar los amigos de la infancia llamándoles todavía por el diminutivo del nombre

de pila. La enemistad contra España resulta a,hora tan trasnochada como aquellos nombres juveniles

adjudicados a un anciano.

La opinión recogida en medios bien informados de la capital es que la visita de lord Home responde al

deseo de cónsoli-dat las buenas relaciones existentes entre los dos países. No se descubren propósitos

secretos. Dentro del mundo moderno no había fantasma más rancio que las relaciones hispano-inglesas.

Los viajes del señor Casíiella a Londres fueron la primera evidencia de la desaparición de aquel

planteamiento. La visita de lord Horne se suma a la misma trayectoria. Los problemas contenciosos que

pueden. existir pueden también ser tratados dentro del cuadro de una operación amistosa.

El acercamiento viene a confirmar la comprcnsiqn que los ingleses tienen de España. El turismo, entre

otros factores, con millones de forasteros en contacto directo con la vida de nuestro pueblo, ha dejado al

descubierto la tramoya de la intriga y el número minoritario de los tramoyistas. Estos forman el grupo de

"sesenta y cinco ilustres personalidades", siempre pluma en ristre para encabezar documentos de protesta,

movimientos calificados de humanitarios y peticiones insolentes. El objetivo es nuestro país o cualquier

otro que no siga caminos gratos al izquierdismo internacional.

En la "peña" suele haber de 25 a 30 miembros del Parlamento. El resto del cupo lo cubren poetas,

dramaturgos, actores, periodistas y políticos de relleno. Denominador cotnúsi para alguno de ellos son

escondidos fervores comunistas. Entre los más diligentes pueden ser citados Ruchad Fcct, muy

distinguido por sus campañas en busca del desarme inglés, s igualmente. famoso por sn entusiasmo hacia

las fuerzas armadas rojas, bien oaeren en Lacs o en Vietnam. También Sidney Silverman, diputado,

portavoz de la abolición de la pena.de muerte y ferviente defensor de un Castro que no suele andar remiso

a la hora de fusilar a sus oponentes.

El escritor Hugh Macdiarmid, oíro tfr los promotores, se dio a conocer cuando pidió su ingreso en el

partido comunista, a raíz de las matanzas de Hungría. Hay que citar, asimismo, a Canon Collins, un

clérigo que recibe el sustento diario de la Iglesia británica, pero que dedica tiempo y trabajo a corear toda

política favorable a la U. R. S. S.

Comentaba el cosmonauta norteamericano Shepard: "No.es la caída paulatina la que hiere, sino la parada

repentina." A lo largo fie muchos años, los estribillos antiespañolcs fueron cayendo en un engolillado

arcaísmo, sin obtener crédito entre la mayoría de los ingleses. Sus portavoces sin embargo, no se sentían

heridos por es; indiférettcáa gradual. Ahora, la visita d> buena voluntad iiecha por lord Home de;;

bruscamente al´ desamparo aquellas ma niobras. Es lógico que esos activistas—>üu, no representan el

sentir del país—se con suelen ´de sus cuitas con un inofensivi despliegue cíe lamentaciones, incapaces ai

aceptar los vínculos hispano-inglseses--Alfonso BARRA.

 

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