Autor: Pérez Ferrero, Miguel. 
 París. 
 Francia sigue con interés la cancelación del contrato naval hispano-británico  :   
 L´Aurore presagia que los astilleros franceses y norteamericanos se beneficiarán de ello. 
 ABC.    03/07/1964.  Página: 34. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

PARÍS

FRANCIA SIGUE CON INTERES LA CANCELACIÓN DEL CONTRATO NAVAL HISPANO-

BRITANICO

"L´Aurore" presagia que ios astilleros franceses y norteamericanos se beneficiarán de ello

París 2. (Crónica de nuestro corresponsal, recibida por "telex"´.) Aquí se sigue con creciente interés el

episodio de la cancelación de los contratos navales de España con Gran Bretaña para la modernización de

la Flota bélica de la primera. Las palabras del almirante Nieto Antú-nes han sido acogidas con elogio,

estimándolas como modelo de discernimiento equilibrado en contraste con la ruidosa "patochada" de Mr.

Wilson, a quien, el jefe del Gobierno británico, sir Home, ha. llamado ayer "irresponsable".

Francia, que ña dado, un considerable impulso a la renovación de sus barcos de guerra, Ha, mantenido en

estos últimos tiempos un estrecho contacto en el orden naval con la Marina española. Más de un centenar

de unidades francesas han visitado el ano pasado nuestros puertos y bases. El viaje reciente del almirante

Ca-banier, jefe del Estado Mayor Naval, a Madrid, invitado por el ministro Nieto Antúnez, significó el

momento culminante de esta, tendencia de aproximación entre los hombres de mar de ambos -países.

Los flanes de modernización del almirante Nieto Antúnez se conocen al deta,-lie en París, y se han

examinado y analizado por técnicos y constructores. Dejaríamos de recoger un dato de indiscutible relieve

periodístico si no mencionásemos el indisimulado regocijo que la, extempo-ránea salida de tono del

diputado y líder laborista, -y la consiguiente anulación de los contratos, lia producido en no pocos de los

centros y ambientes de París. El comentarista de "L´Aurore", Henry Bena,-set, dice, entre otras cosas,

QUB "ese mozo"—así llama a Wilson—, si encuentra inconveniente en que los astilleros ingleses

trabajen, ´para, el régimen español, se sentiría, en cambio, feliz si trabajasen para su amigo Kruschef,

"auténtico líder de la democracia-, como todo el mundo sabe, al que fue a visitar el mes pasado en

compañía de Gordon Walter, ministro de Negocios Extranjeros de su Gobierno fantasma, prometiéndole

echar "patas arriba" las alianzas—según se afirma—en cuanto conquiste el Poder". Presagia Henry

Benazet que los beneficiarios inmediatos de la desdichada intemperancia wilso-niana han de ser los

constructores navales franceses y norteamericanos. A Francia, la "gaffe" británica en España la-hace

sonreír pensando en los misterios del carácter anglosajón, tan frecuentemente disecado por el general ¿>e

Gaulle, que lo conoce profundamente.

Con el panorama, que ofrece Italia, sin, Gobierno desde hace una semana—en situación análoga a la que

se hallaba la IV República, según una frase del jef.e del Estado francés—, es precisamente el de

incertidumlrre, acerca del porvenir político inglés, el otro gran motivo de preocupación que atenaza en

estos momentos a los estadistas europeos. Con una Italia inestable, con un "irresponsable" ´haciendo

demagogia para el mañana en Londres, ¿podía el Occidente acentuar su personalidad frente al diálogo de

los dos colosos, Estados Unidos y Rusia? El general De Gaulle multiplica por esa, razón contactos, visitas

y diálogos. Ahora sale de nuevo para Botín a, conversar con Erhard sobre todos esos problemas. Nada

menos que siete ministros de su Gabinete le acompañan en el viaje. Podrán los comentaristas de la,

oposición dar por fenecido el Acuerdo franco-alemán después de haberse retirado Adenauer. Pero lo

cierto es que la, cooperación entre París y Bonn sigue más firme que nunca, y aue la estabilidad política

lograda en ambas orillas del Rhin es quizá el factor más es-peransador para el porvenir de Occidente en

las Horas actuales.

Es evidente que en el tablero de la Europa del instante en que vivimos una de las piezas más sólidas y

eficaces y tal vea lo, más—dejando al margen pequeñas diferencias de orden comercial o agrícola.—, es

la de la comprensión, mutuo entendimiento y alianza, que se resumen en una palabra: ´reconciliación de

Francia y Ale-mamia-- Miguel PÉREZ FERRERO.

 

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