Europa, América y algo de jaleo     
 
 Madrid.    13/06/1961.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

Europa, América y algo de jaleo

En esta página, y en otras muchas páginas de la Prensa nacional, han aparecido muestras de una polémica,

en el marco de la cual unos dicen que España no es Europa—por ejemplo, Eduardo Adsuara, en

"Marzo"—, y otros dicen que sí es Europa, sin más. A nuestra "európeidad" oponen algunos Muestra

irrevocable dimensión atlántica, hispánica. Eso está bien, siempre que no se extreme hasta el punto de

negar en absoluto, y con palabras tajantes, nuestra condición europea. Puestos a aducir argumentos

históricos, España ha sido Europa mucho más tiempo que América, y participado en la construcción del

continente de una manera decisiva. A esto no puede renunciarse, y constituye una realidad demasiado

grande para eludirla. Vamos a prescindir de las razones geográficas, porque son demasiado elementales,

aunque no por eso menos ciertas. Somos Europa, de una manera escandalosa, si se quiere, por respeto a

nuestra irritabilidad peninsular, como muy bien señalaba Ganivet. Pero somos, además, Europa en

América, y aquí, donde estuvo nuestro más glorioso destino, sigue estando, precisamente, la razón de

nuestra európeidad. No es esa Europa jocosa de Luxemburgo lo que nosotros hemos reconstruido en

América, sino un trozo egregio de cristiandad, talento, tesón y libertad. Ni aquello hace renunciar a esto,

ni a la inversa. Las dos cosas nos definen como españoles de una manera completa y fértil.

 

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