Autor: Yanguas Messía, José de. 
   El Tribunal Internacional de Justicia     
 
 ABC.    06/02/1970.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

EL TRIBUNAL INTERNACIONAL DE JUSTICIA

La Sociedad de Naciones, fundada en Ginebra a raíz del Tratado de Versalles que

puso fin a la primera gran guerra, creó un Tribunal permanente de Justicia

Internacional compuesto por once jueces titulares y cinco suplentes, elegidos

por la Asamblea y el Consejo. Un ilustre catedrático español, don Rafael

Altamira, fue uno de los jueces, titulares.

En suspenso aquel Tribunal durante la segunda guerra mundial, y extinguido

finalmente, la O. N. U. instituyó un nuevo órgano judicial denominado Tribunal

Internacional de Justicia, compuesto por quince jueces, cuya elección se

verifica por el mismo procedimiento que se seguía en Ginebra para el Tribunal

permanente, por la Asamblea general y el Consejo de Seguridad. Su mandato es por

un período de nueve años y la renovación se efectúa cada, tres años por grupos

de cinco.

Durante largo período fue secretario general del Tribunal nuestro compatriota

don Julio López Olivan, de cuyos relevantes servicios quedaron tan satisfechos

en La Haya, que, después de haber dejado el cargo para restituirse a su carrera

diplomática, fue de nuevo llamado para, durante un nuevo período, regir el mismo

cargo.

Al hablar del Tribunal de La Haya justo es recordar el nombre señero de Antonio

de Luna, a quien sólo faltó un voto para ser elegido juez en la anterior

renovación, y felicitarnos todos de nuevo por el reciente triunfo del también

reputado internacionalmente Federico de Castro, en cuya designación, junto a sus

méritos propios, tan eficazmente contribuyeron el inteligente y tenaz esfuerzo

del ministro Castiella y la cooperación habilísima de la diplomacia española.

La composición del Tribunal que acaba üe dictar sentencia en el litigio

pendiente entre los Gobiernos español y belga era la siguiente: presidente en

ejercicio, el señor Bustamante y Rivera, antiguo presidente de la República del

Perú, que deja sus funciones después de ultimado este asunto; vicepresidentes,

los señores Koresky (U. R. S. S.),Gerald Fitzmaurice (Gran Bretaña), Tanaha

(Japón), Jessup (Estados Unidos), Morelli (Italia), Padilla. Ñervo (Méjico),

Forster (Senegal), Gros (Francia). Ammoun (Líbano), Bengzon (Filipinas), Petren

(Suecia), Lachs (Polonia) y Onyeama (Nigeria),.

Conforme al Estatuto del Tribunal, y por no figurar en el mismo ningún juez de

nacionalidad, española ni belga, los dos Gobiernos litigantes habían designado,

respectivamente, jueces "ad hoc", de parte española al señor Ugón (Uru­guay) y

de parte belga al señor Riphagen (Países Bajos).

El Tribunal ha negado al Gobierno belga el derecho a representar a los

accionistas de la Barcelona Traction, aceptando asi la excepción preliminar

española en que se afirmaba que el Go­bierno belga no tenia calidad para actuar

en el presente litigio.

La sentencia es tanto más satisfactoria para España cuanto que sólo ha tenido en

contra el voto del juez "ad hoc" designado por el Gobierno belga.-— José DE

YANGUAS MESSIA.

 

< Volver