Para una política coherente que pase por las Cortes     
 
 Informaciones.    22/05/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

I INFORMACIONES

PARA UNA POLÍTICA MAS COHERENTE (que pase por las Cortes)

La actividad febril del ministro de Asuntos Exteriores español le ha hecho en poco tiempo tomar contacto

con prácticamente todos los frentes de las relaciones con el extranjero. A los ojos de la opinión pública,

sin embargo, la velocidad de los movimiento» que se aprecia en la política exterior española no acaba de

configurar suficientemente la línea que se persigue.

Traemos el tema hoy a colación, porque se avecina una visita de extrema importancia para el íuturo de

.España: la del secretario de Estado Ü.S.A.. Mr Rogers. que vendrá la semana que viene a «revisar» los

nuevos pactos bilaterales Madrid-Wasfaington.

Se na dicho que estos pactos pueden revestir el carácter «de ejecutivo a ejecutivo» Quiere decirse Que no

precisarían de la ratificación del Sonado U.S.A. ni de la de las Cortes Españolas. Todos los Indicios son

de que asi sucede, rá, y as puede suceder con arreglo a los ordenamientos constitucionales de ambos paí-

ses Por otro lado, ello no reviste novedad alguna. El Pacto de Madrid —septiembre de 1963. primer

acuerdo firmado con U.S.A. tras el bloqueo diplomático a España no fue ratificado por el Senado ni por

las Cortes. Estas, por su parte, no pueden exigir enten-fier decisoriamente de un tema semejante sino

cuando anda de por medio cesión de soberanía nacional, cosa que no sucede evidentemente en este caso

Aspectos nuevos y relevantes de tema hacen desear en muchos círcu.os de opinión una delimitación mas

clara de nuestra política exterior en gas líneas centrales.

En efecto, las bases D.S.A. «n nuestro oaís adquieren nuevo valor para el Pentágono en «1 momento en

que la cuestión del Oriente Medio parece agudizarse con la presencia de pilotos rusos en Egipto y la

primacía naval soviética en el Mediterráneo Estados Unidos necesita de las bases españolas especialmente

de la de Rota, apta para submarinos «equipados con cohetes nucleares» cara a un empeoramiento de la

situación en el conflicto árabe-israelí

La, cuestión reviste d o s aspectos de enorme interés.

1 La necesidad de una delimitación clara de nuestra política en el Oriente Medio, coherente con la

posición internacional de España en el mundo. En efecto, ocurre que mientras en nuestro suelo existen

unas bases militares esenciales en el sistema de-fensivo-ofensívo U.S.A., en el Mediterráneo y U.S.A.

es el principal apoyo con que puede contar Israel— España ni siquiera ha reconocido al Gobireno

de Tel Aviv y además insiste en declararse indiscriminadamente pro-árabe en el conflicto. Surge asi una

interrogante: ¿Caso de una extensión del mismo resultaría que la Espeña pro-árabe podría ser base de

partida del apoyo que U. S. A se viera obligada a prestar; a Israel contra los países árabes equipados

por Rusia?

2 De otro lado se extiende el rumor de que España pretende, junto con Francia. Libia, Túnez Argelia.

Marruecos y tal vez Italia, una espepie.de alianza mediterránea que equilibre la cuestión del Oriente

Medio y haga del Mediterráneo un mar de los países ribereños, no un escenario del conflicto entre Oriente

y Occidente. Lo cual puede sorprender mas todavía, La idea es vieja —De Gaulle ya fracasó

en ella—; el líder del momento en dicha acción --España— es nuevo. Sin embargo. todos los signos son

de que se trata de algo irrealizable en la actual confrontación de fuerzas mundiales —por deseable que

parezca poder realizarlo.

El Mediterráneo se está con-virtiendo día a día en un mar cada vez más conflíctivo. y puede en el futuro -

Dios no lo quiera— reemplazar al sudeste asiático como escenario de la lucha armada Este-Oeste. España

posee una situación estratégica y une tradición de país no beligerante que la colocan en posición óptima

para actuar de mediador en determinados casos Pero este mediación posible debe ir ordenada lógicamente

con otras posiciones en política exterior.

¿Es posible compaginar nuestro indiscriminado pro-arabismo con el hecho de que los Estados Unidos

sean nuestro principal aliado militar? Algo incoherente resulta en todo esto Algo, además, que se ha

podido mantener durante los tiempos de la autarquía económica y el aislacionismo político, pero

imposible de pervivir cuando intentamos ingresar en Europa y enmarcamos en organismos de gestión

política supranacionales.

Con respecto a los pactos con D. S A ya hemos señalado que no existe cesión de soberanía nacional pero

existen, sin embargo importantes probemas de segurdad implicados en el caso En el momento en Que

asistimos a un rejuvenecer de las Cortes v a una participación de la Cama-racada día mas intensa en la

politice nacional parece oportuno deseable que los señores procuradores digan algo ni respecto.

 

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