El secuestro de los croatas. Resumen de los hechos. 
 Los nueve croatas, a disposición de las autoridades españolas.  :   
 Se cree que pretendían dirigirse a Cartagente (Valencia), donde tiempo atrás operó un grupo de exiliados yugoslavos. 
 Informaciones.    18/09/1972.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

Los nueve croatas, a disposición de las autoridades militares españolas

Se cree que pretendían dirigirse a Cartagente (Valencia), donde tiempo atrás operó un grupo de exiliados

yugoslavos

Como ya informaba INFORMACIONES en sus dos ediciones del pasado sábado, aproximadamente a las

tres de la tarde se entregaron á las autoridades españolas los secuestradores del aparato de la compañía

aérea sueca SAS, que había aterrizado tres horas antes frente a ta terminal de carga áel aeropuerto de

Barajas. Los tres secuestradores y los seis terroristas croatas, entre los que figuraban Miro Baregic y Jelco

BrajJcovic, autores del asesinato del embajador yugos-Javo en Suecía, ocurrido el pasado año, por el qué

las leyes suecas les habían condenado a cadena perpetua, subieron a un fulgón que les condiíjo a la

Dirección General de Seguridad.

Tras el cierre de nuestra segunda edición, a las 3,15 de 1& tarde, la agencia Pyreaa aseguraba que todos

ellos habían pedido asilo político al Gobierno español. Poco después. Europa Press informaba que la

Policía española había recuperado el medio millón de coronas que los secuestradores habían exigido

como rescate a las autoridades suecas. Prácticamente al mismo tiempo se hace saber que los nueve croatas

han sido puestos «a disposición de la autoridad competente»; es decir, en manos de la Capitanía General

de la I Región Aérea.

A las cuatro y media parte en dirección a Estoco/mo el «DC-9» «Gunder Viking» en el «lúe se

desarrollase la odisea que tuvo su epílogo en el aeropuerto de Barajas.

SATISFACCIÓN GENERAL

Oomo consecuencia del feliz desenlace de Ja tensa situación creada por el aterri-eaje del avión

secuestrado se puede constatar en los medios oficiales un ambiente general de optimismo y satisfacción.

Se destaca especialmente la eficaz actuación de los negociadores españoles que estuvieron «n contacto

con. los secuestradores croatas.

A las seis y cuarto Se tiene ya noticia, a través del delegado para España de la compañía aérea sueca

S.A.S.. señor Hofsb, de los hechos ocurridos «n el lapso de tiempo comprendido entre el momento del

aterrizaje y el de la entrega de los nuevos separatistas croatas. En principio, según las declaraciones de

Hofso, él principal inconveniente para la congruencia del diálogo negociados- lo constituyeron las

discusiohes que tenían entre sí los nueve separatistas croatas acerca de .´a actitud que más les convenía

tomar. Se- ´ Eún parece, en los primeros • momentos solicitaron de las autoridades del aeropuerto la

provisión de combustible para reemprender el viaje con destino a un lugar inespecificado. Después

cambiarían de opi-nión. negándose á la operación cuando el camión - cisterna estaba acercándose al

aparato para surtirle de combustible.

El señor Hofsö sirvió durante unos minutos de rehén, mientras dos de los secuestradores eran, conducidos

hasta el mismo despacho del coronel-jefe del aeropuerto con el objeto de discutir sus demandas.

SDECIA PIDE LA EXTRADICIÓN

A Jas siete de la tarde los teletipos transmiten el rumor, sin confirmación, de que las autoridades suecas

van a solicitar del Gobierno español la extradición >je los nueve encartados. Media hora después se

confirma que, efectivamente. Suecia ha pedido al Gobierno español, por vía dip]omáti-ca. la extradición.

Poco después de las ocho menos cuarto ?a agencia Huro-Pa Press comunica que, según fuentes bien

informadas, los protagonistas del secuestro tenían el propósito de continuar, desde Barajas, hasta Valencia

y más concretamente á Carcagente, donde existe una colonia de croatas exiliados. Sin embargo, posterior-

mente la propia Europa Press asegura que «ya no existen croatas» en dicha localidad. La agencia añade

que eran tres los hombres procedentes de dicha región yugoslava los que trabajaban en una imprenta de la

ribera valenciana: Luburic Vgekcslav, ex general croata, que dirigía una imprenta de Carcagente y que se

hacia pasar por Vicente Pérez García» y Stephan Per-, niski y Logaric Celtio Slavkó, que trabajaban con

el primero y eran también propietarios de la imprenta.

En el verano de 1969, el ex general Luburic fue asesinado —por otro croata, al parecer, que logró huir—.

En la imprenta quedaron Stephan y Logaric. Este último atentó contra el primero, que fue apuñalado en

1971, pero no murió. El motivo de la discusión —según la agencia— fue posiblemente una cuestión

laboral.

Logaric, el agresor, está en presidio y Stephan se encuentra en Valencia, donde tiene también un negocio

de imprenta.

Informes sin confirmar aseguran que estos croatas, en combinación con otros avecindados en la Costa

Azul y en Italia, llevaron a cabo actividades contra el régimen de Tito. &e cree que incluso

habrían aprovechado el envío de naranjas españolas a Yugoslavia para introducir clandestinamente en

dicho país propaganda nacionalista croata que habrían editado en su propia, imprenta.

Según la misma fuente, se dice jue el Gobierno español ofreció a los secuestradores la posibilidad de

proseguir viaje hacia otro país, a lo «ue éstos se negaron. Se d i c e también qug diversas personas han

recibido amenazas por parte de supuestos separatistas croatas residentes en Madrid en el sentido de que

harían estallar artefactos explosivos en el caso de que los tres secuestradores v los seis presos liberados no

fueran puestos en libertad, La posición de las autoridades españo´as se mantiene, sin embargo, firme.

FIRMEZA Y DECISIÓN DE LAS AUTORIDADES

A última hora del sábado el comandante del «DC-9» secuestrado, Bo Wrenfeldt, hace unas declaraciones

en las que expresa su agradecimiento a Jas autoridales españolas «gracias a las cuales —dijo— podemos

contarlo». Tras añadir que tal vez fuera la firmeza del coronel Alonso Román la que consiguiera hacer

desistir a los secuestradores de su actitud, se disculpó ante los periodistas, alegando un com-prensibe

cansancio que, por otra parte, tanto él como sus compañeros en la aventura (el copiloto Hugo Olsson y las

azafatas Bárbara Blixth y Charlotte Fellenius) evidenciaban claramente en su rostro,.

A las once una información resumen de Cifra da a conocer el hecho de que los dos secuestradores croatas

>j u e descendieran del avión con permiso de las autoridades españolas, a las doce y media de la mañana

trataron de establecer contacto telefónico con alguien, cosa que no llegaron a c o n s e guir, suponiéndose

en consecuencia que los números que poseian eran erróneos. Sólo a partir >je €Ste momento se

sucedieron conversaciones entre los secuestradores y las autoridades, tendentes a poner fin a la situación.

En la misma información se hace constar la satisfacción expresada en- su conferencia-- de Prensa por el

primer ministro del Gobierno sueco, Olof Palme, tras conocer el feliz desen´aée de los hechos que

tuvieron lugar en el aeropuerto internacional de Barajas: «Existen motivos —dijo el señor Palme— para

alabar el comportamiento de las autoridades españolas, que con tanta decisión han actuado». El primer

ministro sueco declaró igualmente que aunque entre España y su país no existe tratado de extradición

confiaba en que no hubiera problemas para conseguirla.

18 de septiembre de 1972

INFORMACIONES

 

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