El secuestro de los croatas. Señor Hofsö, director general de SAS en España. 
 En ningún momento conocí los planes negociadores españoles     
 
 Informaciones.    18/09/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 47. 

"EN NINGUN MOMENTO CONOCI LOS PLANES NEGOCIADORES ESPAÑOLES"

A primeras horas de la noche del cubado llegaron o Madrid, en vuelo especial, un yrupo de periodistas

suecos que in-frncluosaniente traíarían junto a sus colegas británicos, franceses y españoles de obtener

información sobre las circunstancias de l(i rendición üe los secuestradores croatas y, sobre todo, de entra/"

en contacto con los miembros de la tripulación, del avión sueco. Confinados en las habitaciones de un

hotel madrileño, los pilotos y !as azafatas son estrechamente vigilados por la Policía y a última hora, ante

el intento por parle de un periodista sueco de hablar con el comandante üc la nave, fueron trasladados a

otras habitaciones del minino hotel... Todos los representantes de loa medios informativas se vieron

desconcertados por la imposibilidad de acceder a las fuentes de información. Por su parte, los miembros

de la tripulación del «DC-9» prometieron una rueda dé Prensa a $11 llegada al aeropuerto de Estocolmo

en la noche de ayer domingo).

Ei domingo por la mañana, el señor Hofso, director general de S.A.S. en España, accede a recibir a los

periodistas en una rueda de Prensa. Asiste a la entrevista, como intérprete, el señor Díaz, director

comercial de la citada compañía, aunque en algunos momentos el director sueco contestó en castellano.

El señor Hofso comenzó manifestando la influencia que tuvo en el desenvolvimiento de las

negociaciones ¡a calma y el buen estilo de la Policía española.

—¿Cuál fue exactamente su papel en las negociaciones?

—Mi papel —contestó el señor Hofso— fue e) de intérprete. Me presté a elio para contribuir a la

tranquilidad de los secuestradores.

—¿Cuál fue exactamente ei argumento que esgrimió e) coronel Alonso para que los secuestradores

accedieran a entregarse?

-«No comment». (En todo cuanto se refiere a la actuación de la Policía española el señor Hofsö nos aclara

que no quiere contestar.)

—¿En algún momento hubo peligro para usted y )a tripulación?

En ningún momento.

SOLO IBAN ARMAROS DOS

—¿Iban armados los secuestradores?

--Iban armados dos de ellos

--¿Qué fue lo que operó el cambio en los secuestradores para entregarse a la Policía?

-Seguramente pensaron que era lo mejor. ¿Sin embargo manifiesta que no tiene idea clara sobre si los

secuestradores deseaban ir a algun otro sitio.)

ESTABAN TRANQUILOS

—¿Los secuestradores se encontraban tranquilos por estar en España?

—No puedo decirles si los secuestradores se encontraban tranquilos por estar en España; lo que sí puedo

decirles es que estaban tranouilos. La entrega por oarte de ellos a la Policía se realizó libre v

voluntariamente.

—¿Se habló alauna vez de la extradición a Suecia?

—No recuerdo, pero de esto no puedo hablar,

—¿Cómo se encontraban situados los secuestradores dentro de la nave?

—Casi todos se encontraban cerca de Ja cabina del avión. También hnbia dos o tres en el centro.

—¿Qué hablaron entre ellos durante las cuatro horas que estuvieron en Ja terminal del aeromierto de

Barajas?

—Casi todas sus conversaciones se referían a lo Cfiie debían o no debían hacer. No estaban de acuerdo

entre si. Al final, aprovechándonos tal vez de esa situación, conseguimos convencerles.

—¿Quién mandó retirar e! tanque de la gasolina que se encontraba a escasos metros del avión dispuesto

para repostar?

—Nadie concretamente. Lo cruf si recuerdo es que tam-noco nadie pidió el tanque de gasolina para

repostar: la misma compañía lo llevó hnf-ta allí ñor si lot, secuestradores tenían el deseo de continuar su

víale a otro país Cuando vimos que nadie reparaba en este detalle lo reti ramos.

—Ha habido algunas jnior-maciones que dicen que el tanque de gasolina sirvió para extraer el resto del

combusti ble del aparato...

—Eso de ninguna forma es rerdad ya que los periodistas estuvieron presentes, aunque un poco retirados,

pero en sitios desde donde pudieron ver perfectamente los movimientos del tanque de gasolina.

—¿Llevaban explosivos en el interior del avión?

—No lo sé; pero tampoco le puedo contestar a esa presunta

SE ENTREGARON VOLUNTARIAMENTE

—-¿Qué hicieron los secuestradores cuando, una vez convencidos por las autoridades españolas, se

entregaron?

—Nos dieron ¡a mano a ios Que nos encontrábamos en ei interior del avión y a continuación salieron del

aparato hacia un autocar de la Policía española, en el que fueron conducidos hasta la Dirección General

de Seguridad.

—¿Hubo alguna promesa por parte de lag autoridades españolas para que desistieran de su peligrosa

aventura?

--En absoluto. Se Íes comunicó que serian tratados de acuerdo con las leyes dictadas para estos casos.

También se les informó de Que no tenían otra solución, ya que el otro camino ero e! de la fuerza.

—¿Estaban m u y nerviosos los secuestradores durante las conversaciones?

—El coronel Alonso influyó desde un principio para que éstos no temieran nada. Se hablaba normalmente

y puedo asegurar que la mayoría de los secuestradores estaban muy tranquilos.

—¿Sabían ustedes aesde un principio que los croatas se dirieían a España?

—No. La nave salió con rumbo desconocido para nosotros.

«DOBLE» NEGOCIACIÓN

—En las negociaciones hubo dos partes: la de la Policía española y la de usted como responsable y

negociador en cuanto a su tripulación. Explíquenos el desarrollo de estos momentos.

—Yo negocié solamente el cambio de tripulación. Nosotros solicitamos el cambio, y me quedé en el

avión mientras éste se realizaba. Mientras tanto, el coronel Alonso y los secuestradores negociaban.

—¿Conocía usted los planes del coronel Alonso?

—En ningún momento loe conocí.

—¿De quién recibían ustedes órdenes?

—Directamente de la propia central de S..A.S. en Estocolmo.

EL SILENCIO DEL CORONEL ALONSO

Tratando de averiguar cual fue el fondo de las conversaciones llevadas a cabo con los secuestradores

croatas, acudimos insistentemente al coronel don Felipe Alonso Román, jefe del aeropuerto de Barajas,

quien dirigió las negociaciones. Pero sobre e! par-titilar el coronel Alonso mantuvo un prudente silencio.

«El Ministerio del Aire dará un comunicado de Prensa», fue lo que nos dijo.

 

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