Autor: Massip Izábal, José María. 
 ABC en Washington. 
 Discurso del ministro de comercio ante la asamblea del Banco Mundial  :   
 Me resisto a creer que los aquí reunidos desaprovechemos la oportunidad histórica de restablecer un sistema de plena cooperación internacional. 
 ABC.    27/09/1972.  Página: 31. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ABC. MIERCOLES 27 DE SE´PTIEMBRE DE 1972.

ABC EN WASHINGTON

DISCURSO DEL MINISTRO DE COMERCIO ANTE LA ASAMBLEA DEL BANCO MUNDIAL

"Me resisto a creer que los aquí reunidos desaprovechemos la oportunidad histórica de restablecer un

sistema de plena cooperación internacional´´

"LA ALTERNATIVA SERÍA CAER EN UN MUNDO DE BLOQUES ANTAGÓNICOS DE

BILATERALISMO Y RESTRICCIONES COMERCIALES"

Washington 28. (Crónica de nuestro corresponsal, por télex.) En la segunda sesión de la Conferencia de

gobernadores y ejecutivos del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional han empezado a

definirse hoy actitudes de considerable importancia en relación con la reforma del sistema monetario

internacional, seriamente desajustado por la nueva política económica enunciada por Nixon en agosto

pasado e Inmovilizado dentro del paréntesis de los aeuerdos de la Smithsonian Institutions. de esta

capital, en la reunión de los «grandes» del dinero del mes de diciembre.

Estados Unidos era entonces y sigue siendo hoy el factor central del desajuste. Como prometió Richard

Nixon en la sesión inaugural de ayer, su secretario del Tesoro, Mr. Greorge Schultz, ha adelantado

medidas específicas aue, desde el punto de vista norteamericano, contribuirán a restablecer el perdido

equilibrio monetario en la estructura occidental y japonesa de las finanzas internacionales. La tesis de

Schultz radica esencialmente en un sistema de acuerdos obligatorios entre las naciones del sistema que las

constriña a reducir conjuntamente sus déficit y sus superávit exteriores de reservas, los primeros en el

caso americano, los segundos en los casos japonés y alemán, especialmente. «Un nuevo equilibrio entre la

flexibilidad y la estabilidad —pide el secretario de la Tesorería U. S. A.—, sin menoscabo para la

individualidad o la soberanía de las naciones.» La declaración de Schuitz, altamente técnica, que tendrá

«jue ser analizada con tiempo por ios especialistas, tiende, naturalmente, a defender la -posición

financiera internacional de su país, que es mala, y a buscar medidas colectivas para la eliminación de sus

déficit en la balanza de pastos y la absorción de sus miles de millones de dólares, ahora sin redención-oro,

en poder de los Bancos centrales extranjeros, Eventualmente, de llegarse a medidas satisfactorias de

reducción de déficit y superávit, podría pensarse, dijo el secretario, en la vuelta a la paridad dólar-oro

pero fue deliberadamente impreciso.

Ha sido un discurso de crisis, destinado a llevar a los ministros extranjeros a posiciones de negociación

monetaria condicionada a mejorar la situación financiera exterior de Estados Unidos, eliminando la

presión de aue es objeto este país por parte de los aue son, en definitiva, no sólo sus acreedores, sino sus

competidores. «Hay que hacer algo que impida la continuación de los déficit y los superávit masivos, o

nos exponemos al colapso del sistema monetario y a una depresión mundial.»

Ha sido una sesión interesante en la que, envueltas en el idioma indirecto de los economistas y los

diplomáticos, se ha hablado con claridad para situar el ingente problema irresuelta de la reforma del

sistema monetario entre las grande: naciones occidentales, como una cuesliót indispensable y urgente.

En la sesión tomó la palabra el ministro español de Comercio, don Enrique Fontana Codina, que participa

en la Conferencia junto con su colega de Hacienda, señor Monreal, y, después de exponer el momento

político y económico español y la grave preocupación de España ante los problemas pendientes, ha dicho:

«Me resisto a creer que los aquí reunidos eludamos nuestra responsabilidad y desaprovechemos la gran

oportunidad histórica que se abre ante nosotros de restablecer un sistema de plena cooperación

internacional económica y financiera que permita llevar la prosperidad hasta los últimos rincones del

mundo en las próximas décadas.» «I«a alternativa —añadió— sería caer en un mundo de bloques

económicos antagónicos, de bilateralismo y restricciones comerciai-les que llevarían en último término al

colapso de la cooperación internacional.» El ministro ha subrayado en su intervención que los doce meses

transcurridos desde la última reunión han sido difíciles, pero no estériles. «Hoy —subrayó— tenemos

unos tipos de cambio más realistas para las principales monedas, se ha introducido una mayor flexibilidad

cu el sistema, han desaparecido elementos importantes de distorsión, como la sobretasa americana, y con

el Comité de «los veinte» vamos a poner en marcha esta semana uti esquema para abordar negociaciones

constructivas encaminadas a adaptar el sistema monetario internacional a las realidades del último cuarto

del siglo XX, tan distintas de las de la época posbélica de los años cuarenta.» La conclusión del ministro

español fue que en «el agitado océano de la economía mundial, para navegar sin accidentes es necesario

contar con unas normas adoptadas por todos, y —añadió— tal vez los más interesados en la elaboración y

aceptación de ese nuevo código de conducta sean aouellos países que, como España, navegan "a mayor

velocidad».—José María MASSIP.

 

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