Autor: Sebastián Bueno, Pablo. 
 ABC en Bruselas. 
 Alerta de Kissinger sobre las aspiraciones soviéticas en España y Portugal     
 
 ABC.    12/12/1975.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ALERTA DE KISSINGER SOBRE LAS ASPIRACIONES SOVIETICAS EN ESPAÑA

Y PORTUGAL

BRUSELAS, 11. (Servicio especial, por télex.) Los países miembros de la Alianza Atlántica

están dispuestos a continuar su política de distensión Este-Oeste, pero exigiendo del Pacto de

Varsovia auténticas contrapartidas políticas, culturales y militares. Esta es la conclusión

esencial que se obtiene al término de la primera reunión del Consejo Atlántico, que inició esta

mañana su sesión de invierno bajo la presidencia del secretario general de la O. T. A-. N.,

Joseph Luns, y del presidente honorífico de la reunión y ministro noruego de Asuntos

Exteriores, Knut Frydenlund.

A excepción de Luxemburgo y Portugal (Melo Antunes fue sustituido por su secretario de

Estado, Medeiros Ferreira), los países de la Alianza Atlántica estuvieron representados a nivel

de ministros de Asuntos Exteriores en los primeros debates del Consejo, que se anuncian

fructuosos, interesantes y más cordiales que los habidos a lo largo de los últimos dos años

anteriores. La definición de la «distensión», a la vista de los resultados de la Conferencia de

Seguridad y Cooperación Europea, constituye el centro neurálgico de las discusiones, que

parecen caminar po-r buen sendero, si ss tiene en cuenta que Francia, sin volver al sistema

defensivo integrado de la Alianza, parece aceptar su colaboración en la estandarización de

armamentos y en un programa de «interoperatívi-dad» aliada (coordinación militar, técnica,

táctica, etc., para homologar esfuerzos en caso de crisis). París vuelve a! «redi!» de la mano de

Giscard d´Estaing y lo hace discretamente, a la vez que condiciona su «colaboración» militar en

la O. T. A. N. a la promoción de la política de defensa en el seno de las Comunidades

Europeas.

FRANCIA.—Ni que decir tiene que tras la «distensión» ha sido el acercamiento galo el segundo

tema de la reunión de hoy, dedicada, el mayor tiempo, a los discursos de cada ministro en los

que no faltaron alusiones a los principales femas atlánticos y paraatlán-ticos, España aquí

incluida. Sobre nuestro país, se sabe que el secretario de Estado U. S. A., Henry Kissinger,

hizo una simple alusión en so discurso, más o menos en estos términos: «Los problemas de

España y Portugal son propíos de Occidente y responden a situaciones autónomas de cada

nación, sin intervención exterior alguna. Los países occidentales deben estar atentos al

desarrollo de ambas situaciones, porque la Unión Soviética, sin intervenir directamente en

ellas, podría obtener beneficios.»

Las palabras de Kissinger no fueron seguidas de un debate concreto (que podría celebrarse

mañana a puerta cerrada) sobre las posibilidades de un acercamiento de España a la O. T. A.

N. y ya se sabe que Francia ha preparado para dicho debate —si se celebra— una declaración

muy favorable a la Monarquía de Don Juan Carlos. A igual que ocurrió en Roma, durante la

cumbre europea, la diplomacia francesa «lanza la piedra y esconde la mano». Es decir,

asegura que tiene un documento muy favorable a España, pero nadie lo ha visto, ai menos

hasta hoy.

El resto de los temas en discusión son muy variados y van desds un análisis —en se creto— da

la situación de los partidos comunistas occidentales hasta la miniguerra pesquera de Gran

Bretaña e Islandia, que tuvo hoy sus ecos en el Consejo al conocerse la noticia de un nuevo,

enfrentamiento armado entre ambos países, aunque sin consecuencias.

PETICIÓN ALEMANA. — Alemania Federal pidió, por boca ds su ministro Hans Dietrích

Genscher, un debate sobre el comunismo occidental. Los observadores ven en este ruego dos

intenciones: analizar el nivel de las fuerzas comunistas en los países de la Alianza, y celebrar

un primer intercambio de impresiones sobre la posibilidad de que un Partido Comunista entre

en el Gobierno, como podría ocurrir en Italia a plazo medio. En su alocución, el ministro alemán

señaló que el mejor método para luchar contra el comunismo estaba en «eí establecimiento de

un orden social sano y ¡usto».

Gran Bretaña, en una intervención de James Callaghan, señaló que «no hay que olvidar que a

veces el pez pequeño se come &l granas», acusando al Gobierno de Reykjavik de romper el

equilibrio sobre los problemas de pesca en el mar del Norte. Caltaghan dijo, Analmente, que

creía posible la negociación.

GRECIA-TURQUIA, — La crisis greco-turca parece haber escapado de los debates generales y

campea en reuniones bilaterales más o menos orquestadas por ei propio Henry Kissinger, el

«amo» indiscutible del Consejo Atlántico, que ya parece olvidado de los embates del que fue

ministro francés de Asuntos Exteriores, Michel Jobert. Kissinger será mañana, sobre todo, e!

protagonista de la segunda y última-parte de la reunión dedicada esencialmente a los puntos

claves de la distensión: las negociaciones S. A. L. T. y M. B. F. R. Se sabe que el secretario de

Estado trae una propuesta para reanimar /as conversaciones de Viena sobre reducción mutua

y equilibrada de fuerzas en el centro de Europa, condicionada a la firma de loa acuerdos U. S.

A.-U. R. S. S. sobre armas estratégicas (S. A. L. T. 2), porque Washington parece haber

aceptado incluir en M. B. F. R. la reducción de armas nucleares tácticas del centro de Europa

(unos mil misiles) a cambio de la retirada de la misma zona de siete divisiones blindadas

soviéticas. Pablo SEBASTIAN.

 

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