Autor: Sánchez Queirolo, Pedro. 
 Insistentes rumores en Jerusalén. 
 España e Israel establecerán relaciones diplomáticas     
 
 Informaciones.    23/12/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ESPAÑA e ISRAEL establecerán relaciones diplomáticas

(Especial de «La Vanguardia Española» para INFORMACIONES, por Pedro Sánchez QUEIROLO.)

JERUSALEN, 23.

EN los ambientes políticos, diplomáticos e informativos de Jerusalén circulan estos días insistentes

rumores sobre la posibilidad de que, inminentemente, comiencen conversaciones entre España e Israel

para el establecimiento de •elaciones diplomáticas entre ambos países Por el momento no se trata más que

de especulaciones difíciles de verificar. Los funcionarios israelíes, .cuando se les pregunta, se limitan a

sonreír discretamente. La discreción es de rigor si verdaderamente se está a punto de iniciar el proceso de

negociaciones o conversaciones previas. En todo caso algo parece haber en el aire...

El ministro de Asuntos Exteriores de España, don José María de Areilza, conde de Motrico, escribía en

las páginas de "La Vanguardia" hace sólo unos días un artículo titulado "Cuántos cerrojos tendrán que

saltar ahora", en el que se pronunciaba sobre la necesidad de establecer relaciones diplomáticas con Israel.

No es esta una idea novísima del conde de Motrico, que ya, en 1966, en una conferencia pronunciada en

el Club Pueblo, de Madrid, abogaba porque se deshiciera ese entuerto que representaba la falta de lazos

diplomáticos con un país con el que España estaba unida a lo largo de la historia secular de ambos

pueblos.

RAZONES

Las razones que el señor Areilza aducía entonces, es decir, que otras naciones como Francia, Gran

Bretaña y Estados Unidos, manteniendo Embajadas en Tel Aviv no se veían disminuidas políticamente

ante los países árabes é incluso disponían de concesiones petroleras, ¿p o r qué España no podía tener

idéntica postura que Jas demás naciones? Supongo que esas razones son hoy tanto más válidas cuanto que

parece haber desaparecido el principal obstáculo, el Sahara español, para que España, sacando un pie del

platillo árabe de la balanza pudiera ponerlo en el platillo Judío. Lo que, por otra parte, quizá ningún otro

país en el mundo podía hacerlo con más justeza o derecho.

La amistad que remaba desde hace muchos años entre España y los países árabes no fue óbice para que

algunos de éstos enviaran sus respectivos embajadores e n Rabat a la primera etapa de la famosa "marcha

verde". organizada por el Rey Has-san. No sé que este acto de solidaridad de los pueb1os árabes diera

lugar a reproche alguno por parte de España.

En el esquema programático del Gobierno español, hecho público tras el primer Consejo de ministros del

nuevo Gobierno y en el capítulo de política extranjera, al ofrecer su cooperación a los Gobiernos de otros

países, sin aceptar discriminaciones, el Gobierno hacía hincapié en que los intereses de España se hallan

en el mundo occidental y atlántico y particularmente ligados a los países de nuestra área geopolítica y a

aquellos a los que nos unen lazos culturales e históricos. Nadie puede negar la evidencia de los lazos

culturales e históricos entre el pueblo judío y el español.

RELACIONES

Los periódicos israelíes en hebreo, en inglés, francés, español y otras lenguas de las numerosas que se

hablan en dicho país están dedicando grandes espacios a la información sobre España en el último mes.

Por su parte, el vespertino de Tel Aviv "Maariv" por dos veces en menos de una semana ha insistido en la

proximidad de relaciones diplomáticas hispano-israelíes.

En un despacho de Madrid afirmaba el corresponsal de dicho periódico que el Rey don Juan Carlos había

manifestado personalmente al señor Max Mazim, personalidad relevante de la Comunidad Judía en

Madrid, que España tendría relaciones con Israel. En otra crónica desde París, el mismo periódico

explicaba que el miembro del Parlamento israelí Hakiva Nof, de paso por Paris, había intentado ver al

conde de Motrico, pero éste había regresado a España. El diputado judío mantuvo así una conversación

con el embajador de España en Francia, señor de Lojendio, que le habría informado en pocas palabras de

las ideas de nuestro ministro al respecto.

El semanario "Semana", en español, en Jerusalén, publica en su último número una fotografía del Rey

don Juan Carlos en una audiencia concedida a un grupo de personalidades judías de España poco antes de

ser proclamado Rey de España.

Durante la enfermedad del Caudillo los medios oficiales y la Prensa israelíes se mostraron respetuosos y

discretos, y a su muerte, pese a cuantas corrientes contrarias hayan podido existir en Israel contra Franco,

los periódicos se apresuraron a reconocerle el gesto de haber salvado de la muerte, durante la segunda

guerra mundial, a muchos miles de judíos. Existe una carta de pésame del presidente´ de la Comunidad

Sefardita de Israel, Elie Elia-char, dirigida al cónsul general de España, conde de Campo Rey,

reconociendo ese gesto de! Generalísimo, así como el que Franco hubiera hecho cancelar el decreto de

expulsión de los judíos de España, convirtiéndose así ea el primer Jefe del Estado español que autorizó la

libertad de culto para los ludios.

TELEGRAMAS

Al ser proclamado Rey Su Majestad don Juan Carlos I, el Presidente de Israel, Efraim Katair, enviaba un

telegrama concebido en los .siguientes términos: "En esta hora solemne envío a Vuestra Majestad mis

propios sinceros deseos y los de mi pueblo por vuestro bienestar y por el futuro próspero de la nación

española." El Rey contestó de la´ siguiente manera: "Agradezco vivamente el telegrama de Vuestra

Excelencia y formulo también sinceros, votos por la felicidad de Vuestra Excelencia v la del pueblo

israelí."

Todos los hechos inciten a pensar que el clima reinante entre los Gobiernos de Madrid y de Jerusalén es

pro-picio a cualquier iniciativa en pro de que. tras veintisiete años de ignorarse mutuamente, a pesar de

sus lazos consanguíneos, estos dos pueblos puedan llegar a dirigirse la palabra. Y me atrevería a decir, al

menos por lo que en Israel he percibido, que la atmósfera es tan favorable míe las palabras que se

intercambien pueden .ser muy calurosas, casi fraternales.

 

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