Autor: Javaloyes Berenguer, José. 
 ABC en Bruselas. 
 Se reanudan hoy las negociaciones comerciales entre España y la CEE  :   
 Excepto seis personas, todos los exiliados pueden regresar a España, declara José María de Areilza. 
 ABC.    18/02/1976.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ABC EN BRUSELAS

SE REANUDAN HOY LAS NEGOCIACIONES COMERCIALES ENTRE ESPAÑA Y LA C.E.E.

"Excepto seis personas, todos los exiliados pueden regresar a España", declara José María de Areilza

BRUSELAS, 17. (Crónica de nuestro enviado especial, por teléfono.) Mañana se reanuda la negociación

hispana comunitaria para adecuar el Acuerdo comercial de 1970 al cambio cuantitativo operado en los

socios del Club de Bruselas; y ahora son nueve y eran seis cuando la citada relación fue suscrita. Esta ha

sido la precisión expresada ya en el último tercio de sus declaraciones a la Prensa en Bruselas por don

José María de Areilza; a la Prensa acreditada, digo, y a representantes no sólitos de la oposición

revolucionaria española.

Uno de estos compatriotas nuestros —patillas goyescas y voz crispada— ha planteado al ministro español

de Asuntos Exteriores la imposibilidad del regreso de los exiliados. «Excepto´ seis personas, y ello por

razones de seguridad —ha contestado el conde de Motrico—. pueden todos pedir su pasaporte v regresar

cuando quieran a España.»

La regulación de las negociaciones hispano-comunitaria hay que entenderla como consecuencia de la

larga entrevista oficial mantenida esta mañana por el ministro español con el presidente de la Comisión

Europea, François Xavier Ortolí. «Mi. impresión de esta entrevista ha sido positiva, amistosa y cordial»,

ha dicho el ministro español de Asuntos Exteriores.

AREILZA-ORTOLI.—El consenso hispa-no-comunitario para reanudar las negociaciones se ha

establecido en la segunda parte de la entrevista. En la primera. Areilza ha expuesto ante Ortolí una

panorámica de la situación política española; riada ociosa en este caso la exposición ante el hecho de que

la índole de la situación política española fue lo aue determinó al Consejo de Ministros, órgano soberano

del Mercado Común, a levantar el embargo que pesaba sobre esas negociaciones. Restablecidos los

mínimos políticos se acomete ahora la tarea de adecuar el Acuerdo comercial. Sobre cualquier otra cosa

nada hay todavía; nada que no sea la común apreciación y el debate entre las dos partes contratantes., que

no guardan entre sí otro vínculo que ese contrato desequilibrado por el crecimiento de la conflictiva

familia comunitaria. Más conflictiva, al parecer, cuanto más crecida y cuanto menos boyantes han sido las

condiciones económicas generales.

El enflaquecimiento de las vacas plantea —como el caso de Grecia puso de manifiesto— una suerte de

presión maltusiana contra el nacimiento de nuevos miembros y ello habrá de producirse muy pro-

bablemente en un endurecimiento o vigorización de las condiciones políticas que en su día podrían

exigírsele a España. Esta, guste o no, es una posibilidad que está ahí. Y que habrá de resolverse cuando el

momento llegue desde estimaciones y principios de carácter y voluntad política, tal como ha sido en el

caso priego la disposición —política— expresada por el Consejo de Ministros en la C.E.E. contra las

argumentaciones puramente contables y restrictivas de la Comisión: singular especie de «décimo

miembro» del Mercado Común.

EN LA COMISIÓN EUROPEA.—En base a estas consideraciones, la visita del conde de Motrico a la

Comisión —seguida de un almuerzo en el que han participado todos los miembros del Directorio— ha

ofrecido en lo político el mismo rango de interés que las otras que el ministro español de Asuntos

Exteriores viene efectuando a los Gobiernos de los países miembros.

Si la visita del ministro Areilza a la Comisión —visita en la que estuvo acompañado por el embajador

Ullastres y por el director general de Relaciones Económicas Internacionales, señor Bassols, y en la que

estuvo también presente el embajador Soames, vicepresidente de la Comisión— estuvo aconsejada por

motivos políticos, ha estado, asi mismo, refrendada en su oportunidad por razones y resultados de

naturaleza técnico-económica: de una parte, la reanudación inmediata de las negociaciones para el

«amenagement» del Acuerdo de 1970; de otra, el poderlo hacer al contrario de como se hacía en 1975,

fuera del saco o paquete de países mediterráneos.

En el contexto político actual es distinto; distinto y relevante a los efectos puramente técnicos que

corresponden a esta negociación. Las extrapolaciones o proyecciones que cabía hacer sobre el futuro de

las relaciones hispano-comunitarias desde el contexto político anterior eran obviamente distintas a las que

fundamentan como razonable expectativa las circunstancias actuales. Es previsible que en el plazo de tres

o cuatro meses la negociación, que se reanudará mañana, esté concluida. Este es, en fin, el horizonte

definido por la descongelación activa de las negociaciones.

La negociación institucional, de otro punto, puede principiar en el plazo de dos años. Esta espera vendrá

cubierta consecuentemente con la vigencia del tratada comercial reformado

MANIFESTANTES.—Lo que sin embargo no se acaba de reformar o modificar son ciertas actitudes

extrainstitucionales... Esta mañana esperaba la llegada de Areilza a la sede de la comisión un centenar tíé

manifestantes con alguna que otra pancarta y con alguna que otra bandera roja. Las fuerzas de seguridad

han practicado tres detenciones. Mientras tanto, se presumía que en el interior del recinto algunos fun-

cionarios de la Comisión realizaban una huelga como protesta por la visita del ministro español.

Pese a este tipo de inevitables cosas, las que son decisivas y serias han comenzado a marchar por muy

distinto camino.

Y así. mientras el señor Luns, secretaria general de la O. T. A. N., se reunía hoy con los representantes

permanentes de los países miembros de la organización y les explicaba de cabo a rabo los términos de la

información aue el cond´e de liótrico les había facilitado ayer sobre el estado y el proceso de la política

española, el señor Areilza hacía saber por la noche en el curso de la cena ofrecida por la Embajada

española ante la C. E. E., cómo la política exterior de España en Europa puede inscribirse ahora en el

marco de los propósitos y presupuestos de los fundadores del Mercado Común y conforme a la rnás

extricta conjugación y entendimiento de los principios consagrados en el preámbulo del Tratado de Roma

HOY, DUBLIN. — Mañana el ministro Areilza viajará a Dublín mediada la tarde. atrás queda la visita

más compleja por su temática —política, comunitaria y militar— de todo este ciclo informativo de

diplomacia directa. Quedan cinc" visitas todavía. Al cabo de ellas, los países del Mercado Común tendrán

una idea bastante más completa sobre la realidad española y el Gobierno español dispondrá asi mismo de

un testimonio suficiente sobre cómo Europa contempla la realidad política y se dispone a considerar

nuestras pretensio nes todas.

Los indicios de la comprensión y el deshielo son evidentes. Poco a poco la Monarquía abre a España las

puertas de Europa. Una Europa que aterida espera que pase el invierno de la crisis.—JAVALOYES.

 

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