Autor: Javaloyes Berenguer, José. 
 ABC en Bruselas. 
 Areilza, acogido en un clima de deshielo político en los frentes belga, OTAN y Mercado Común  :   
 El rey Balduino recibió al ministro español, quien también se entrevistó con Van Elslande, Joseph Luns y el general Haig. 
 ABC.    17/02/1976.  Página: 17-18. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

ABC. MARTES 17 DE FEBRERO DE 1976. PAG. 17.

ABC EN BRUSELAS

AREILZA, ACOGIDO EN UN CLIMA DE DESHIELO POLITICO EN LOS FRENTES BELGA,

O.T.A.N. Y MERCADO COMUN

El rey Balduino recibió al ministro español, quien también se entrevistó con Van Elslande, Joseph Luns y

el general Haig

BRUSELAS, 16. (Crónica de nuestro jefe de la Sección de Extranjero, enviado especial.) Frió invernal y

barruntos de inclemencias mayores; por las calles charcos helados; palomas ateridas en los parques y las

plazas. Y deshielo político. Primavera casi en la triple acogida de Bruselas —Gobierno, O.T.A.N. y

Comunidades a la visita del ministro español de Asuntos Exteriores, llegado en la tarde de ayer. Presencia

que hoy es saludada por dos periódicos bruselenses —«Le Soir y «De Standaar»— con la inserción de

unas amplias declaraciones del conde de Motrico.

Durante una hora y treinta y cinco minutos, don José María de Areilza ha dialogado con su homólogo el

ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica, señor Van Elslande, sobre el curso de la política española y

los propósitos y programas del primer Gobierno de la Monarquía. El conde de Motrico se ha referido

también especialmente al viaje de los Reyes de España a la región catalana: referencia ésta que si de una

parte subrayaba la identificación secular de la Corona con los intereses y anhelos de las diversas Españas,

también de otro punto contaba ante el representante del Gobierno de los belgas la virtualidad integradora

de la Monarquía tanto en el plano del pluralismo político como ante el hecho diferencial de las etnias, las

culturas y las regiones. Concluida la entrevista con el señor Van Elslande, el conde de Motrico se ha

trasladado al Palais du Roi, para ser recibido en audiencia por el Soberano de los belgas. La audiencia,

que ha discurrido en términos de gran cordialidad, se ha prolongado por espacio de una hora y cincuenta

minutos.

A primera hora de la tarde, en el palacio de Egmont, el señor Van Elslande ofreció un almuerzo al

ministro español. En el brindis, el ministro belga expresó el Interés y la simpatía con que el Gobierno de

su país con-templa los esfuerzos españoles por desarrollar y consolidar un tipo de convivencia política

acorde con el vigente en los países comunitarios.

ENTREVISTA CON LUNS.—Esta tarde, el ministro Areilza se ha entrevistado en la sede de la O.T.A.N.

con el secretario general de la misma, Joseph Luns. Luego de la primera parte del diálogo, transcurrida a

solas, se ha incorporado el presidente del Comité Militar, almirante Hill Norton; el secretario general

adjunto de la Organización, señor Pansa, y el director de la misma, señor Jung.

A las ocho de la tarde, en la sede del embajador de España ante el Gobierno belga, marqués de Nerva, el

señor Areilza fue visitado por el general Haig, con quien dialogó durante treinta minutos antes de la cena

ofrecida por el ministro español de Asuntos Exteriores y la condesa de Motrico a su homólogo belga;

cena a la que también asistieron, entre otras personalidades, el presidente del Senado belga, señor Harmel;

el secretario generar de la O. T. A. N., señor Luns; el ministro de la Defensa Nacional, Venden

Boeynants; el ministro de Comercio Exterior, señor Toussaint; el gran mariscal de la Corte, señor

Liebáerts; el presidente de la Krediet Bank, vizconde Eyskens; el embajador de Bélgica ante la O.T.A.N.,

señor Straercke; el jefe del Gabinete de Sil Majestad el Rey, señor Molitor el comandante en jefe de los

Ejércitos aliados, Vaes; el encargado de Negocios de los Streator; el director general de Política, señor

Vanden Block, y el administrador de la Sociéte Générale de la Banque, señor Hansen. Por parte española

asistieron a la cena el embajador de España, marqués de Nerva, y los señores Aguirre de Cárcer y Basols,

directores generales de Europa y de Cooperación Económica Internacional, respectivamente.

LA POSICIÓN DEL GOBIERNO BELGA.—» El talante y las posiciones políticas del Gobierno belga

ante España han tenido cabal expresión en fecha bien reciente en la respuesta formulada por el ministro

de Asuntos Exteriores, Van Eislande, ante las interpelaciones parlamentarias formuladas por los

diputados Van Geit y Glinne sobre la visita que si señor Areilza realiza ahora a Bruselas y en lo que se

refiere a la parte concreta que en ella corresponde al diálogo hispano-belga. En dicha respuesta, Van

Elslande, después de hacer un reproche a los interpelantes —socialista uno y comunista el otro—en el

sentido de que «deliberadamente tratan de ignorar todo lo que está ocurriendo en España después del mes

de diciembre» («ese país está evidentemente cambiando» —puntualizó—), rechazó las criticas

maximalistas esgrimidas contra el discursó del presidente Arias ante las Cortes: «Constato—dijo— que

los propósitos del jefe del Gobierno español no cierran la puerta al proceso de evolución.» Luego de

exponer sus argumentos sobre lo necesario de los contactos con los dirigentes españoles para verificar las

nuevas condiciones y fundamentar fehacientemente la nueva diplomacia con Madrid, Van Elslande

precisó:. «Como todos mis colegas de los "Nueve", yo practico esta política.»

¿Cuál es la doctrina del Gobierno belga sobre el tema España-O. T. A. N.? Dejémosla expuesta también

con palabras del director de la diplomacia de esté país: «El problema de las relaciones entre la O. T.A. N.

y España se presenta exactamente en las mismas condiciones que el establecimiento de nuevos vínculos

entre España y la Comunidad Económica Europea. El preámbulo del Tratado de Washington es para

Bélgica de la misma significación que el preámbulo del Tratado de Roma.»

LAS ASPIRACIONES ESPAÑOLAS.—¿Y cuál es la política española ante la O. T. A. N. y el Mercado

Común? El ministro de Asuntos Exteriores declaraba en las referidas manifestaciones, que hoy insertan

«Le Soir» y «Der Standaar»; «Queremos afirmar nuestras responsabilidades atlánticas y mediterráneas,

a como la integración de nuestro país en Europa comunitaria. En las relaciones entre España y la C. E. E.

existen dos cuestiones bien diferenciadas: La primera es la adecuación del Acuerdo de 1970, luego del

aumento de la Comunidad de seis a nueve miembros. La segunda es el estudio de nuestra demanda de

integración en la Comunidad como miembro de pleno derecho.»

Estas aspiraciones españolas, definidas por el conde de Motrico en su declaración a la Prensa de Bruselas,

aparecen fundamentadas por el jefe de nuestra diplomacia en la misma ocasión con las siguientes

precisiones: «Las reformas anunciadas por el presidente Arias en nombre del Gobierno abren el camino

hacia un horizonte democrático, efectivo y sincero para la vida política de nuestro país... Este programa es

iniciativa del Gobierno de la Monarquía, que desea llevar a término una evolución reformadora en el

respeto a la legalidad constitucional, sin rupturas ni quiebras de continuidad del Estado.»

MANIFESTACIÓN PREVISTA PARA HOY Unas definiciones y las otras, éstas de Areilza y aquéllas

de Van Elslande, señalan la ac plada identificación de puntos de vista entre tos Gobiernos de Bruselas y

Madrid sobre doble tema español ante el Mercado Común la O. T. A. N. Lo declarado ahora por el conde

Motrico viene a ser como el pasador una cremallera cuyos rieles había dispuesto argumentalmente el

ministro belga de Asuntos Exteriores en su respuesta a la interpelación social-comunista sobre la visita de

su homólogo español. Aquí, como en Bonn, Luxemburgo y París, la cremallera se ha cerrado dejando

atrás las brechas del otoño y abriendo paso, como en un golpe de esclusa, a niveles de comprensión más

altos. Los niveles de incomprensión, por el contrario, hay que situarlos en los reductos de siempre. En

esos que hoy mismo, con vistas a mañana, preparan una manifestación de protesta ante la sede de las

Comunidades Europeas para cuando Areilza inicie con sus encuentros con François Xavier Ortoli la etapa

estrictamente comunitaria de su estancia en Bruselas. Una etapa que hoy ha tenido anticipado contrapunto

en la visita de Marcelino Camacho al comisario Spinelli.

Continúan las apuestas por Bruselas en favor del invierno y contra el deshielo político. Se sigue

apostando a que revienten los caballos de la transición. Aunque a veces en las apuestas pueda también

perderse el tiempo, aparte del dinero y oirás cosas.—José JA-VALOYES

 

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