José María de Areilza. 
 Los nuevos caminos a Europa     
 
 ABC.    22/02/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

JOSÉ MARÍA DE AREILZA Los nuevos caminos a Europa

Recién concluido el segundo periplo europeo del ministro de Asuntos Exteriores, don José María de

Areilza, por tres capitales del Mercado Común, sin que sea momento de trazar un balance sobre él mismo,

puede considerarse él viaje del conde de Motrico como un éxito. Porque salir a los países europeos a

vender democracia, a vender una mercancía que aún no se ha producido (y más sabiéndolo los

compradores) es tarea harto difícil y arriesgada, por más que se haga en inglés, francés o alemán. Y,

digámoslo en seguida, el ministro español ha salido airoso del empeño.

Este viaje a Europa del señor Areilza (después del realizado el mes pasado a Bonn, Luxemburgo y París)

presentaba varias peculiaridades. Dentro del amplio crédito concedido al primer Gobierno de la

Monarquía, dos de las tres capitales visitadas —Bruselas y La Haya, junto con Londres, que el conde de

Motrico visitará dentro de una semana— han sido hasta la fecha las más reacias en creer en la buena

voluntad democratizadora del Gobierno de la reforma, Y las más hostigadoras del régimen encarnado en

la desaparecida persona del General Franco. La otra Dublín tradicionalmente más amiga.

En Bruselas y en La Haya se ha recibido al señor Areilza dentro de un clima de deshielo político, con una

buena voluntad aparente, lo que no es poco. Deshielo político en los dos frentes principales que el señor

Areilza había ido a compulsar: C.E.E. y O.T.A.N., sede esta última que es visitada por vez primera por un

ministro español, cosa que no ha tardado en catalogarse como un hito importante en la política exterior

española. Por otra parte, Dublín es una de las tres capitales recientemente incorporadas a la Comunidad,

junto con Londres y Copenhague, próximos anfitriones del ministro español. Lo que hacía

particularmente interesante la capital irlandesa de cara a la ampliación del Acuerdo comercial de la

Comunidad con España de los «Seis a los «Nueve», uno de los objetivos prioritarios de la política del

Palacio de Santa Cruz.

Decíamos que el balance se podía considerar positivo, porque Areilza, que ha ido a ofrecer buenas

palabras —promesas, en suma—, ha encontrado buenas palabras por parte de sus interlocutores europeos.

Palmadas en la espalda de buena voluntad, sin entrar en las necesarias condiciones que le hayan puesto y

que no se han hecho públicas por él momento: Un buen paso, en definitiva, para la meta marcada por

nuestra diplomacia, la de la integración en la C. E. E. como miembro de pleno derecho, cosa que ya

entienden fehacientemente las autoridades comunitarias con las que Areilza viene de entrevistarse.

Integración que, como el propio ministro adelantó, tendrá que ir por sus pasos contados y que llevará su

tiempo.Mil novecientos ochenta es la fecha prevista.

 

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