Autor: Magaz Leboucher, Pablo. 
 El viaje de Fraga. 
 Fraga Iribarne llegó ayer a Bonn, donde le espera un apretado programa de trabajo     
 
 ABC.    04/03/1976.  Página: 16-17. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

FRAGA IRIBARNE LLEGO AYER A BONN, DONDE LE ESPERA UN APRETADO

PROGRAMA DE TRABAJO

• Se entrevistó con su colega alemán del Interior y hoy lo hará con los de Exteriores y Defensa

También pronunciará una conferencia sobre el tema «España en la encrucijada»

Bonn, 3. (De nuestro corresponsal, por teléfono.) El ciclo de Bonn se puso de azul

mediterráneo para esperar a Fraga Iribarne. En un lateral del pequeño estadio Gronau, a orillas

del Rin, bajo las treinta plantas de cemento y cristal del Parlamento, esperabamos hoy, poco

después de la una y media de la tarde, el ministro federal de la Gobernación, Werner Maihofer;

el equipo´ completo del embajador de España en Bonn y la mayor parte de los periodistas

peninsulares acreditados en Alemania. No habla nubes ni viento. Una primavera anticipada

había bajado sobre el río, que brillaba bajo las barcazas negras que transportan el carbón de la

cuenca del Ruhr.

Carlos Bribian -excelente compañero y periodista- y yo nos acercamos a Maihofer, que oteaba

el espació a través de sus grandes gafas de concha, muy átlético y elegante en su traje oscuro.

—¿Ha elegido usted, señor ministro, este campo de deportes por su afición al fútbol? —

preguntó Bribian.

A Maihofer le cayó bien la broma, pero contestó sonriente con precisión alemana.

—Es por el espacio; para que aterrice el helicóptero.

«LOS BUENOS AMIGOS.Se abrió un corto diálogo entre nosotros tres. El ministro alemán

consideraba que el viaje de Fraga tenía un significado importante. «En tiempos difíciles —dijo-

— es cuando más se necesitan los buenos amigos. Nuestras conversaciones de esta tarde

tendrán un marco político. Hablaremos de los partidos europeos y de la coyuntura por las que

atraviesa Occidente. También cambiaremos impresiones sobre te-mas específicos de nuestros

Ministerios respectivos.»

El helicóptero, un Bel-207, verde botella, se posa suavemente sobre la hierba. En él vienen

desde Francfort (escala del avión regular en que ha viajado Fraga), además del vicepresidente

de nuestro Gobierno, el embajador de España en Bonn, Emilio Garrigues, y el jefe de Protocolo

del Ministerio federal de Asuntos Exteriores.

Fraga desciende, macizo, pero ágil, vistiendo abrigo piel de camello; los dos ministros posan

unos minutos ante las cámaras de televisión y suben rápidamente a un automóvil que, seguido

de dos coches de la Policía alemana, desaparece rumbo a la Gaste Haus (residencia oficial de

huéspedes), donde se albergará, como Areilza el vicepresidente para Asuntos del Interior

español durante dos de los tres días que durará su estancia en la República Federal.

La personalidad de Fraga, sus títulos universitarios, sus últimos quehaceres políticos y

diplomáticos han sido comentados ayer y hoy por los principales periódicos alemanes. El

«Frankfurter Algemaine» explicaba esta mañana las cuatro razones dadas por el ministro de la

Gobernación a los periodistas germanos residentes en Madrid para no admitir —por lo menos

durante el primer año— al Partido Comunista español en nuestro escenario democrático. Son

muchas las gentes que después de las declaraciones de Ford en Miami aprueban tácitamente

en la República Federal la posición antimarxista del primer Gobierno de nuestra Monarquía.

PROGRAMA APRETADO.—Fraga Iribarne viene con un programa muy apretado. Ha de

entrevistarse con los ministros alemanes de Asuntos Exteriores y de Defensa; con Helmut Kohl

(el candidato a canciller de los democratacristianos); con Kahn Ackermann (secretario del

Consejo de Europa); con los miembros de la Comisión ejecutiva de la fundación

socialdemócrata Friedrich Ehert; acudir a dos cenas y a dos almuerzos oficiales; comparecer

ante una rueda de Prensa, y pronunciar una conferencia bajo el apasionante título de «España,

en la encrucijada» en la sede de una sociedad filantrópica privada que se dedica al estudio de

problemas políticos internacionales.

El helícóptero levantó el vuelo doblando bajo el aire de sus palas las primeras margaritas

alemanas de este año. No se montó un especial aparato de seguridad para proteger a los dos

ministros que velan por el orden en España y en Alemania. Los contactos de hoy serán

reservados. No se esperan comunicados oficiales. De todas maneras, la atención de los

españoles se dirige en este miércoles primaveral mucho más hacia el estadio de Düsseldorf,—

donde juegan el Real Madrid y el Borussia que al pequeño campo de fútbol donde se abrazaron

hoy Maihofer y Fraga. Pero mañana, después de la conferencia, habrá coloquio, y el viernes,

rueda de Prensa. Dos ocasiones que permitirán precisar el fondo y los resultados de la visita.

Por el momento; lo único concreto es que los políticos federales, después del paso de AreiIza

por Bonn y de la llegada de Fraga, piensan que todo el Gabinete español habla fluidamente el

alemán.—Pablo MAGAZ.

 

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