Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   El preferente tema asociacionista     
 
 ABC.    24/01/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

EN POCAS LINEAS

EL PREFERENTE TEMA ASOCIACIONISTA

Ya las gentes se están habituando a. pronunciar, sin tropezones, la palabra asociacionismo. Pues bien, las cartas del asociacionismo están sobre la mesa nacional. ¿Quiénes son los que realmente van a jugarlas, caso ¿le que no sean rechazadas a última hora por estar algunas marcadas? Sabemos —aunque hasta el 15 de febrero no parece que dirá la palabra definitiva nuestro embajador ante Su Graciosa Majestad— que prosperará posiblemente el «centro», capitaneado por los tres ilustres mosqueteros llamados Fraga, Areilza y Silva. Que tienen poder de convocatoria, mayor o menor los tres, no se duda, y sus zonas más características serían las que recogen la denominada «mayoría silenciosa», equivalente a lo que vulgarmente se llama «clase media» o «gentes de orden», cuya clasificación tendencialmente se sitúa en la «derechas. ¿Y dónde se colocará con sus huestes Cantarero del Castillo, sí de verdad ofrece un atractivo programa socialdemócrata, despojado absolutamente de todo marxismo y de todo falangismo? Evidentemente en la «izquierda», pero ¿en cuál? Desde luego no en la que hubiera pódalo ocupar, con su etiqueta socialista moderada, el abstencionista don Enrique Tierno Galván. Ni tampoco en el izquierdismo acentuado, que tratarán de ofrecer las dos o tres ramas falangistas que por lo visto van a participar —y me parece muy bien— en el juego asociacionista. Quiere decirse que la posible socialdemocracia cantarerista tendrá que aproximarse más al centro que a la izquierda. La pena es que se abstenga Joaquín Ruiz-Giménez y sus posibles, seguidores de matiz democristiano, que podrían representar una izquierda dinámica, social y católica con objetivos muy concretos y saludables. En cuanto a los «Tácito» —que hoy probablemente decidirán oficialmente su abstencionismo—, seguirán adoctrinando elegantemente su clara, pura y juvenil derecha desde el «Aventino» moderno en que nacieron y del cual no desean apartarse mientras el Régimen no revise sus motores y los ponga de cara a la recta final del urgente futuro que está a la vista. Y seguiremos hablando del tema.—ARGOS.

 

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