Relaciones con el exterior. 
 Marruecos a punta de pistola     
 
 Gaceta Ilustrada.     Página: 48,49. Páginas: 2. Párrafos: 4. 

RELACIONES CON EL EXTERIOR

MARRUECOS

A PUNTA DE PISTOLA

Dos buques de la Armada española acudieron en defensa del «Liñeiros» y el «Noroeste», pesqueros apresados por un patrullero marroquí. El grave incidente se solucionó con el canje de retenidos, después de unos días de gran actividad diplomática.

ESTABAMOS en aguas libres. Se nos ordenó que nos detuviéramos, pero rto les hicimos caso y continuamos nuestra ruta, siendo perseguidos por espacio de dos horas por los hombres de lancha, que efectuaron por dos veces contra nosotros disparos de ametralladora. Cuando dispararon la tercera, mandé parar nuestro barco, ante el temor de que pudieran resultar heridos algunos de mis hombres. El patrón del pesquero «Liñeiros» cuenta también que los marroquíes utilizaron la frase «como rehenes» para calificar a [os seis pescadores españoles que se llevaron con ellos antes de que el destructor «Lángara» zanjara la cuestión con su oportuna llegada: dos marroquíes fueron detenidos, pero los seis españoles retenidos por las lanchas árabes no pudieron ser rescatados. Aunque días después se informó que el incidente estaba solucionado —con el canje de los detenidos por una y otra parte y la devolución del pesquero «Noroeste» apresado—, se recuerda ahora que siete barcos españoles permanecen todavía detenidos en Marruecos.

DIPLOMACIA. — A las 17.15 horas de la tarde de ayer, lunes 7, la Capitanía General de la Zona Marítima del Estrecho conoció a través de la radio costera de Cádiz que un pesquero español había sido interceptado por un patrullero marroquí a una distancia aproximada de 30 millas de la costa española y 35 millas de Marruecos (...). Ordenó a los buques de guerra destructor «Lángara» y corbeta «Nautilus» que se dirigieran a la zona y procedieran al rescate del pesquero (...}. La corbeta «Nautilus» desistió del rescate del pesquero «Noroeste» ante las súplicas de su patrón de que no se aproximara por estar amenazados de muerte por un tripulante marroquí que le apuntaba con su metralleta (...). Durante el incidente, que se prolongó desde las 20.00 a las 23.15 horas, la lancha de vigilancia marroquí permaneció en las inmediaciones, perturbando las maniobras de los buques españoles y sin contestar a las repetidas demandas de éstos de que renunciaran al apresamiento y procedieran al canje de rehenes. La nota de Ministerio de Marina calificaba el hecho de lamentable e inmediatamente se desató una intensa actividad diplomática tanto en Madrid como en Rabat. Marruecos busca el encontronazo para agudizar sus diferencias con España, titulaba «Pueblo», de Madrid, el mismo día en que la Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores comunicaba: Como consecuencia de las gestiones diplomáticas realizadas en Madrid y Rabat ha quedado solucionado el incidente (...). Hoy, jueves 10, ha tenido lugar el canje de los tripulantes retenidos por una y otra parte, y la devolución de la embarcación apresada por Marruecos, sin que haya recaído sanción alguna sobre el armador. La Comisión de Defensa Nacional de las Cortes había pedido que se actúe con energía y para algunos observadores el recrudecimiento de los actos marroquíes contra pesqueros españoles se ha visto últimamente incrementado con la vista puesta en el Tribunal de La Haya que tiene que decidir sobre la independencia del Sahara. Las presiones de Rabat se desquician a veces y producen inquietudes incluso pre-bélicas. El representante de la Liga de Estados Árabes en Madrid dijo no hace mucho tiempo que no habrá guerra con Marruecos. Los problemas entre Madrid y Rabat podrán tener una solución amistosa, pero verdaderamente el gesto de paciente control por parte de las autoridades españolas no es correspondido por Marruecos, que, entre otras cosas, mantiene retenidos a dos barcos gaditanos en Tánger; otros dos malagueños en Agadir y Tánger; tres de Algeciras en Agadir y es probable que alguno más del que no se tenga noticias.

MEDIDAS. — Pedimos que el Gobierno tome medidas adecuadas con toda urgencia para solucionar este problema, dice el presidente de la Cooperativa de Armadores de Cádiz, don Arturo Castaño, ¿os daños que sufre nuestra flota son enormes y cada vez más. Durante 1971, los armadores de todos los puertos de Andalucía hemos venido celebrando reuniones y elevando escritos al Gobierno en este sentido. La solución no parece ser la construcción de barcos más grandes que puedan faenar en otras aguas, sino llegar a un acuerdo con Marruecos, de la misma forma que lo tenemos con Mauritania y Senegal, en cuyas aguas nuestros barcos pagan un canon, previamente establecido, y faenan allí con toda garantía. Desde 1972, las embarcaciones sólo gaditanas que pescaban en estas aguas han descendido de 54 a 16 y el peligró evidente que sufren puede disminuir aún más la flota. No es pian de que nuestros patrones vayan armados —sigue diciendo el señor Castaño a don Antonio Ramos, en «Ya», de Madrid—, porque nuestra misión es pescar sólo y exclusivamente. Claro que cuando hacen acto de presencia los buques de nuestra Armada se nos tiene un gran respeto. Pero mientras tanto... Desde 1969, más de trescientos pesqueros españoles han sido detenidos, sancionados, saqueados o brutalmente tratadas sus tripulaciones. La intervención de la Armada española en el último caso ocurrido hasta ahora podría ser un aviso adecuado que amainara el embravecimiento de los ánimos del «tradicional amigo» marroquí.

 

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