Autor: Domingo, Oriol. 
 Barcelona. 
 Catalán, millones y democracia     
 
 Gaceta Ilustrada.     Página: 50. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

BARCELONA

CATALÁN, MILLONES Y DEMOCRACIA

EL alcalde de Barcelona, Enrique Masó, recorre a pie y en «jeep» la barriada del Turó de la Peira, uno de los montículos periféricos de la ciudad. Los vecinos le hablan de ratas, de polvo y barro, de calle sin pavimentar, de la necesidad de un instituto para el distrito. Un señor le entrega un libro en catalán, «Episodis de la historia de Catalunya». Masó encaja sonriente el ofrecimiento. Es la mañana del sábado, día 5 de abril. La noche anterior, y hasta bien entrada la madrugada sabatina, Masó había cenado con 18 concejales: con los 18 que un día no olvidado dieron su negativa a una enmienda que, presentada por el concejal Soler Padró, solicitaba la inclusión en el presupuesto municipal de la partida «Fundación Cultura Catalana», dotada con 50 millones, y destinada primordialmente al fomento de la enseñanza del catalán en las escuelas. Masó propuso en esta cena a los 18 del «no» destinar una cuarentena de millones, obtenido de una partida de libre disposición del alcalde, para el fomento de dicha enseñanza. Esta cena se celebró el día 4 de abril. Había transcurrido un mes justo desde que se celebró el histórico Pleno municipal.

«VOLEM...». — Las redacciones de los medios informativos barceloneses han tenido trabajo extra a lo largo de este mes. Han tenido que atender una avalancha de llamamientos de colegios y asociaciones profesionales, de asociaciones de vecinos, de instituciones docentes, culturales y recreativas. Estas entidades ciudadanas y catalanas han expresado machaconamente su repulsa por ese «no», y han pedido la dimisión de quienes lo han pronunciado. Estos numerosos llamamientos, un centenar a mediados de abril, sólo se han visto superados en número por las adhesiones a la celebración del «Congrés de Cultura Catalana», idea impulsada en un principio por el Colegio de Abogados. Y, anecdóticamente, han empezado a proliferar en ventanillas de los coches y en paredes callejeras unos adhesivos que llevan escrita la leyenda: Volem els ajuntaments i l´escola catalana i democrática («Queremos los ayuntamientos y la escuela catalanes y democráticos»). Este adhesivo, con el pertinente depósito legal «B-14.874-1975», refleja con elevada perfección sintética lo que se está debatiendo en Barcelona y en Cataluña desde el pasado día 4 de marzo. Y es que ha entrado en crisis la representatividad democrática de tos concejales, por más millones municipales que ahora lluevan en beneficio de la promoción de la enseñanza de la lengua catalana.

EL ENMENDANTE. — El enmendante Soler Padró, por ejemplo, ha declarado a «Tele/eXpres» al cumplirse el mes del grave error político del Pleno Municipal: El Ayuntamiento, al haber rechazado una cuestión tan importante, queda desautorizado cara ai futuro. Cuando el Ayuntamiento de Barcelona, con todo lo que representa o debiera representar, dice no a una cuestión tan importante, niega su naturaleza y su propia razón de ser. Aquello pesará como una losa en el momento en que nos volvamos a reunir y polemizar sobre otras cuestiones. Es una mancha que afecta a la historia de nuestro Ayuntamiento. No creo que haya forma alguna para que la gente vuelva a creer en el Ayuntamiento, si es que alguna vez lo ha hecho. He preguntado a Soler Padró si sus declaraciones al vespertino barcelonés no son muy negativas. Ha contestado: Mi estado de ánimo en un principio era muy negativo. Después he visto que el resultado ha sido muy positivo. Todos nos hemos podido dar cuenta de que con nuestra gente se puede ir a muchas partes, y que en cosas fundamentales se reacciona como una sola persona. ¿Y el Ayuntamiento de Barcelona? Ha quedado muy mal librado, y en una situación muy difícil y delicada La negativa del 4 de marzo tiene un gran alcance, ya que va a costarle mucho al Consistorio actual sncontrarse a si mismo. Soler Padró explica que se ha dejado transcurrir demasiado tiempo para enmendar el error inicial, y que el paso de días y semanas ha dejado mal sabor de boca en la opinión pública, que se ha ido quedando con una desfavorable impresión de la actual configuración municipal muy difícil de anular. ¿Y si hay lluvia de millones? Buena seré esta lluvia de millones. Pero la imagen desfavorable del Ayuntamiento formada por la gente ya no se puede borrar con esa lluvia que. caso de producirse, ayudaría, ciertamente, a solucionar un problema concreto. Pero lo que ahora está planteado es algo mucho más complejo. Está planteada la cuestión de que en un momento determinado se ha dado una consciente y pensada negativa a algo muy sentido por la población.

Finalmente pregunto a Soler Padró si estos hechos ocurridos en Barcelona pueden ser comprendidos por los ciudadanos de Madrid, de Sevilla, de Albacete, de... Soler Padró contesta: En todas las regiones hay hechos diferenciales, cosas características y tradicionales. Todo aquel que ama a su región no querrá que se pierdan estos hechos diferenciales y propios. Si esto es así, se comprenderá que también aquí se defiendan las cosas propias. Y como el problema, para unos y otros, es el mismo, creo que el ciudadano de Galicia, del País Vasco, de Castilla, de Andalucía... comprenderá lo que aquí ha ocurrido y la reacción popular que se ha producido.

47 MILLONES. — Día 9 de abril: el alcalde de Barcelona presenta en la Comisión Municipal Ejecutiva un decreto que se aprueba por unanimidad. Así se destinan un total de 47 millones de pesetas, del Presupuesto ordinario vigente y del de 1975, al Instituto Municipal de Educación y a las Juntas de Distrito, para contribuir a la enseñanza del catalán y al fomento de la cultura catalana. Ha habido, pues, llovizna de millones. Pero los expertos opinan que siempre es mejor que llueva en el momento oportuno. Y en esta ocasión lo ha hecho con casi cuarenta días de retraso. Han sido cuarenta días muy significativos.

Oriol Domingo

50 GACETA ILUSTRADA

 

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