La pieza fundamental de la participación es la ley electoral  :   
 Conferencia de Don Luis Sánchez Agesta en la Delegación Nacional de la Juventud. 
 Ya.    21/05/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

La pieza fundamental de la participación es una ley electoral Conferencia de don Luís Sánchez Agesta en la Delegación Nacional de la Juventud

MADRID. — La exposición de nuestro, derecho constitucional tiene la especial dificultad de hacer sencillo lo que es ambiguo y complejo y está sujeto a un proceso de cambio. Debemos, pues, distinguir un proceso con etapas diversas y una perspectiva, ha dicho el señor Sánchez Agesta en la Delegación Nacional de la Juventud en una conferencia titulada "Historia y perspectiva del orden constitucional español". La primera etapa comprende desde 1936 a 1958. El cuadro comprende un Jefe del Estado con poderes extraordinarios y que preside el Gobierno, con unas Cortes de representación y función limitada, dos declaraciones de derechos políticos y sociales y una organización política nacida del decreto de Unificación.

La segunda etapa, que está marcada históricamente por el proceso de liberación económica y apertur^ a Europa, modifica este equilibrio orgánico en el plano normativo, previendo la separación de la Jefatura del Estado y del Gobierno, dando importantes poderes políticos al Consejo del Reino, reforzando la representación de las Cortes y su función de control, estableciendo una nueva planta de la Organización Sindical y definiendo el Movimiento como una comunión, con un órgano colectivo de carácter constitucional, el Consejo Nacional, al que corresponde promover un régimen de ordenada concurrencia dé criterios.

la tercera etapa se inicia en enero de 1974 o, si se quiere, con la declaración del Gobierno el 12 de febrero de dicho año. El orden constitucional se ha apoyado hasta ese momento en Francisco Franco como una clave de bóveda, fundándose en un principio de adhesión. Es necesario prever ese posible vacío político con una política de participación. Todo el programa del Gobierno tiende a promover esa movilización participativa. Pero es necesario reconocer que la pieza esencial de esa participación es una ley electoral que no confunda la representación orgánica con la representación corporativa. Y esto cabe hacerlo desde ahora, dentro del cuadro del derecho existente, aunque pueda exigir después alguna reforma constitucional.

 

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