Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   De nuevo Ruiz Gallardón contra Tamames     
 
 Triunfo.    17/05/1975.  Página: 91. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

DE NUEVO, RUIZ GALLARDON CONTRA TAMAMES

De don Diego Márquez pasa el señor Ruiz Gallardón a atacar a don Ramón Tamames, quien en una reciente entrevista de «Blanco y Negro» le calificó de «incompetente». La respuesta —también en «Blanco y Negro»— se produce en estos términos:

«Este es el comienzo del prólogo de una Historia de España que me propongo escribir el día en que lleguen al poder los amigos de Ramón Tamames, es decir, los comunistas. (...) El libro llevará por titulo "La España resurgida: la caída de Franco". Y su introducción dice así: "Las fuerzas democráticas no habían muerto. Ni siquiera dormían: sólo esperaban su ocasión. Comunistas y seudomarxistas —me refiero a los socialdemócratas, afortunadamente eliminados ya por el pueblo unido—, convocaron a las masas para la gran destrucción. Destrucción de las urnas, pues es sabido que la democracia burguesa trata de imponer sus totalitarias ideas de clase a través del simulacro de la consulta popular, a la que llaman elecciones libres. Afortunadamente, los ingenuos democristianos del ex falangista Ruiz-Giménez, los liberales descendidos del limbo, partidarios del ex dictador Ridruejo y sus secuaces, los falsos intelectuales moralistas del tipo de Garagorri. Laín, Tovar, etcétera, cayeron en la ilusoria idea de que, a través de unas elecciones, podrían hacer prevalecer la superestructura capitalista sobre el pueblo real, que, a pesar de todo, consiguió en los comicios un 12 por ciento de votos.

Los demás, los que en los últimos tiempos de Franco se llamaban a sí mismos, con cinismo, trotskystas, demócratas, ya habían sido eliminados.

Era el momento. Un hombre, un sabio, un historiador, un político, un economista, Ramón Tamames, siguiendo Jos infalibles planes elaborados desde Moscú, asestó el último golpe a la llamada Junta Democrática, instrumento provocador creado en los años setenta en París por el aviejado Carrillo, el arribista —que no es lo mismo que lector de "Arriba"— Pepín Vidal y el católico —esquirol-vazquemellista (hay un lapsus: es menéndez-pelayista) Rafael Calvo, para convencer a la estuita plutocracia española y ponerla frente a Franco. Con Tamames se impuso y mejoró el patrón-plomo, la balanza comercial con el COMECON superó los dos mil millones de rublos y tuvimos cartillas de racionamiento —aunque no de razonamiento— para turistas del Este en todas las colas de «las tiendas del pueblo». ¡España empezaba a seguir su vía hacia la democracia. ¿Cómo llegamos a ello? Las páginas que siguen os lo explicarán, muchachos de la hoz y el martillo. Y lo entenderéis siempre que hayáis leído el indispensable manual de Alfaguara, que el inimitable Ramón Tamames —sin ninguna errata en su segunda edición— dedicó a explicar lo que fue el dictador más dictador de todos los tiempos. Me refiero al libro "La España de Franco"».

 

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