Autor: Crespo García, Pedro. 
   Algunas batallas del momento     
 
 ABC.    15/06/1975.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

15 DE JUNIO DE 1975. PAG. 9.

Algunas batallas del momento

Mientras se decide quién será el sucesor de Herrero Tejedor, el país continúa, pese al cambio de óptica que la desaparición del secretario general del Movimiento puede comportar, empeñado en una serie de batallas, tanto dialécticas como de poder o de fuerza.

* SINDICAL.—La más cercana al pueblo es, seguramente, la de las elecciones sindicales. El ministro Fernández Sordo fue a Barcelona —que es adonde van quienes quieren hacer declaraciones sonadas— y dijo —siguiendo la pauta marcada a últimos de mayo, ante la sorpresa general, por el vicepresidente y ministro de Trabajo, señor Suárez— que «rápidamente dejaré de ser ministro "de" Relaciones Sindicales para convertirme en ministro para Relaciones Sindicales».

El optimismo demostrado por el señor Fernández Sordo es encomiable. También su preocupación por las preposiciones y su arrojo al presentar argumentos como el de que, por primera vez, las elecciones sindicales no han sido convocadas por el Gobierno para la batalla frente a las Ilegales —y al parecer poderosas— Comisiones Obreras.

La lucha electoral se presenta dura, con una cobertura publicitaria más desenfadada y también menos paternalista que en años anteriores. Muchos se preguntan si el camino para el futuro —legalmente el de los próximos cuatro años— debía pasar obligadamente por la renovación al ciento por ciento de los cargos. Otros, en cambio, basan en este hecho sus aspiraciones de autenticidad. De todos modos lo que resulta claro es que el porcentaje masivo de votantes significa que la estructura sindical sigue siendo sólida, tanto para unos como para otros.

* CORTES.—Aquí la balada es doble. De una parte, se plantea si el fracaso del proyecto de Estatuto de ley de Régimen Local —las espadas están en alto y los contendientes igualados a puntos— significaría algo más para el Gobierno que la devolución del proyectado texto lega!, Se entiende que una parte considerable del crédito del Gabinete Arias está en fuego con las discusiones de! proyecto.

De otra —quizá unida a la anterior como las pescadillas de ración— se encuentra el tema de la posible prórroga de la Legislatura. El significado político de su existencia o de su negación sobrepasa los límites de una mera cuestión de procedimiento. Los entendidos señalan un extraño «pulso de poder», sin que se atrevan a Indicar quiénes son los los contendientes. Aunque el señor Rodríguez de Valcárcel haya dicho que «no era necesario» prorrogar, casi públicamente.

* ECONOMÍA.—En el primer trimestre del año —lo dice el Banco de España— el déficit presupuestario de la Administración Central ascendió a 12.716 millones da pesetas. La exportación de cítricos en esta cosecha ha sido inferior en resultados a la de 1974. Siguen sin salida varios millones de hectolitros de vino de la campaña que está a punto de terminar. Se prevé —lo dice la O.C.D.E.— que el P. N. B., producto nacional bruto, que en 1974 fue del 5 por 100, no pase para este año de un modestísimo 2,5. La producción de cemento y de electricidad ha descendido, asimismo, en relación con el año pasado. Y, según el Comité Permanente del Consejo Nacional de Empresarios, la tasa de desempleo para finales de este junio podría estar en un 3,5 por 100, del total. Casi 400.000 personas.

SI a esto se añadiese la batalla, no formulada oficialmente, pero intuida en más de un sector, que libran el Poder v varias oposiciones, intra y extramuros, el pesimismo podría revestir caracteres dramáticos. Pero Julio está ya en la puerta y con él las vacaciones. En octubre —piensa la clase política, la clase media y otras varias clases más— Dios dirá. Pedro CRESPO.

 

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