Autor: Crespo García, Pedro. 
   Horas de inventario     
 
 ABC.    21/06/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ABC, SÁBADO 21 DE JUNIO DE 1975.

Horas de inventario.

Descartado, por negativo, el tema hispano-norteamericano, sobre el que, después de las últimas conversaciones —por el momento— no nos soplan precisamente vientos favorables, el tema del día de ayer fue el de la toma de posesión del señor Solis y, dentro del acto celebrado en el Consejo Nacional, el discurso pronunciado por el presidente de) Gobierno.

* ALMONEDA.—Al afirmar que «España y el Régimen no están en almoneda», don Carlos Arias venía a rebatir, explícitamente, a quienes consideraban, si no a España sí al Régimen, en liquidación, en venta pública y, además, con rebajas. «Tengo la seguridad —dijo también el presidente— de que de nuevo han de oírse verdades que parecían marginadas o dichas con cierto rubor: las del 18 de Julio, las de la unidad, las de las invocaciones a momentos fundacionales.»

Las seguridades de don Carlos Arias vienen a definir la actualidad, el tiempo de inventario del Régimen. Un inventario que parece haber urgido la muerte de Fernando Herrero, y que tendrá expresión de balance, con cierta seguridad el próximo martes, en su intervención ante el Pleno de las Cortes.

Sobre esta intervención, que a muchos pudiera parecer precipitada, dado que no figuraba en el orden del día establecido con anterioridad, se concita hoy el interés de la clase política, tanto de la intramuros de) sistema como de la que permanece extramuros. Ciertos acontecimientos, que han crispado al país en los últimos días, tendrán quizá también la oportuna puntualización. Y sobre este nuevo pronunciamiento político —al que de antemano se califica como trascendente— circula ya un apellido. E) «espíritu del 12 de febrero», tan usado en los últimos diecisiete meses, necesitaba, para muchos, una decantación. Y por ello arriba el del «24 de junio», como hito significativo del Gobierno Arias.

Se esperan subrayados y confirmaciones; no definiciones. Pero las palabras aún no han salido de la boca del presidente.

* CONTINUIDAD.—Las dos ovaciones más prolongadas obtenidas por don José Solís en su intervención fueron provocadas por sus alusiones a la continuidad y a que «si hemos de cambiar algo lo cambiaremos nosotros». El talante grato, la simpatía y el andalucismo verbal del ministro secretario general, devolvieron a sus oyentes —pese a la entidad propia de sus frases, pese también a la adecuación de sus propósitos a la hora que vivimos— a tiempos menos difíciles, a ocho o diez años vista. Leyendo el discurso de don José podrán superar la nostalgia, lícita para los más.

* Y LOS RUMORES.—Proyectos que contribuirán a asentar aún más la figura de S. A. R. el Príncipe Don Juan Carlos, como sucesor del Jefe del Estado e indiscutible «número dos», cobran cuerpo de rumores admitidos, con íntima satisfacción, por la mayoría. La opinión pública señala un plazo breve a su transformación en realidades Y se esperan también otras palabras: las que Don Juan Carlos pueda pronunciar ante el Gobierno, reunido para felicitarle con motivo de su onomástica, en la Zarzuela, antes del Pleno de las Cortes. Antes también de que don Carlos Arias haga su balance.

Por ambos motivos, el próximo martes, día de San Juan, se anuncia como fecha de singular relieve político. — Pedro CRESPO

 

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