Autor: Crespo García, Pedro. 
   La prórroga y el futuro     
 
 ABC.    27/07/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ABC. DOMINGO 27 DE JULIO DE 1978.

La prórroga y el futuro

* OPOSICIÓN. — Hay quien entiende que la prórroga de la legislatura —que se da ya como cierta, sin esperar al lunes y al dictamen del Consejo del Reino— representa no ya un peligro para la apertura —palabra que ya no se emplea con la prodigalidad de hace unos meses— sino una certeza a favor del inmovilismo También, quien aventura la posibilidad de que, con ella, al quedar todo igual —las mismas Cortes, el mismo Consejo del Reino— durante cuatro meses más, como mínimo, sobre e) previsto colofón legislativo, de noviembre, si don Carlos Arias, por la causa que fuere, dejase de ser presidente del Gobierno, sobre los consejeros prorrogados recayese de nuevo la responsabilidad de ofrecer una nueva terna, bien a Franco, bien al Principe, que ya sería Rey

* LAS DOS FUERZAS—Que tales especulaciones revisten un interés cierto parece indudable, por muy fantásticas que puedan ser consideradas. Pero el mayor mérito de las mismas, junio a mostrar que no hay unanimidad en cuanto a considerar oportuna y necesaria la prórroga legislativa, reside en plantear claramente una dualidad de fuerzas políticas en el Régimen. De un lado, el Gobierno, que no ha pedido la prórroga, pero que está dispuesto a acatarla disciplinadamente. Del otro, un frente de hombres, asimismo fieles al sistema, que no parecen compartir todas las iniciativas y posturas de la actual Administración. Y sobre ellos, aunque algunos parezcan olvidarlo, el Jefe del Estado, que continúa repartiendo el juego.

* DILACIÓN.—De todos modos, los posibles riesgos augurados a costa de la prórroga se disolverán en el agua de la realidad. Ni la salud física, ni la política de don Carlos Arias presentan ningún síntoma exterior que pudiera, en un futuro, impedir al presidente del Gobierno cumplir su mandato. No se trata, en suma, más que de una dilación, aunque a ella se hayan añadido algunas significaciones políticas.

Y, a propósito de dilaciones, bueno será recordar que un proyecto de ley de Régimen Local fue retirado de las Cortes, donde llevaba ya dos años por el actual equipo Arias, al constituir éste su Gabinete. Y que el de incompatibilidades estuvo en «hibernación» unos dos meses, en espera de la decisión del Consejo Nacional, antes de ser remitido a las Cortes para su estudio. La lentitud de las Cortes permitió al Gobierno Arias retirar el proyecto de Régimen Local heredado y sustituirlo por uno propio. Y quizá esa misma lentitud obliga ahora a la prórroga. De todos modos, resultará sumamente interesante calcular, en su día, el efecto que, sobre el futuro político del país, tenga esta especie de «jardinera» adosada al tranvía de la actual legislatura.—Pedro CRESPO.

 

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