Autor: Crespo García, Pedro. 
   Tarea política fundamental     
 
 ABC.    19/08/1975.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

19 DE AGOSTO DE 1975. PAG. 9.

Tarea política fundamental

* REPERCUSIONES.—La muerte del teniente Pose Rodríguez ha provocado una sentida y masiva reacción. La indignación, la condena y la repulsa son unánimes.

El Gobierno, representado por Jos ministros del Ejército, Información y Turismo y Comercio, —el de Gobernación acudió la noche anterior a testimoniar su pésame a la viuda del oficial—, estuvo en el entierro, se acercó a una parte del pueblo, a los hombres del Orden Público y a sus familias, y éstas le hicieron llegar, sin paliativos, el grito, el ¡basta! que exige la erradicación de esos dinamiteros de las bases de la paz y la convivencia nacionales.

Algunos han considerado este homicidio alevoso como la gota que colmaba el recipiente de la tolerancia, Y el afortunadamente frustrado ataque a un centinela de Artillería, en Valencia hubiera podido complicar aún más las cosas.

* RUMORES.—Los rumores, adosándose a la cadena de hechos luctuosos, se disparan. En cuarenta y ocho horas, la dosis de serenidad que había venido a tranquilizar al país se ha desvanecido. Regresan las especulaciones, tas cabalas, los supuestos de cambio, de relevo.

Todas las papeletas llevan un nombre que, sin razones suficientes, se estima gastado: el de don Carlos Arias. Y la opinión pública, galvanizada por el problema interior, por. la ola de terrorismo, con sus lógicas secuelas de inseguridad y de temor, comienza a inquietarse.

* VISITAS.—La del Príncipe Don Juan Carlos, prevista al parecer desde primeros de mes, ha venido a sumarse al cúmulo de hechos susceptibles de interpretación noticiable posterior. Y, para aumentar los límites de ese posibilismo interpretativo, se ha producido, además, la visita de don Manuel Fraga al Pazo de Meirás.

* CRISPACION.—Nadie sabe —salvo Franco y el propio Fraga— el lema de la entrevista, que se estima de larga duración. Ni cabe adivinar sus implicaciones posteriores. Pero el hecho en si, sumado a la declaración de nuestro actual embajador en Londres de que estará definitivamente en Madrid el 1 de octubre, ofrece viento abundante para hinchar la vela del rumor, que no cesa.

La crispación de la España política y de las restantes Españas, producidas seguramente por causas distintas, aunque con fluyentes, necesita con urgencia e! bálsamo de la claridad, de la palabra oportuna que las desvanezca. Sólo las amplias sonrisas de Franco y de Don Juan Carlos colaboran a ofrecer un futuro inmediato a esa lógica esperanza.

Con el nombramiento de don José Salís, el tema del desarrollo político parece haber entrado en presupuestos irás integradores. La presencia de Fraga Iribarne en Meirás quizá haya tenido que ver con todo esto. De todos modos, en momentos como los actuales conservar la calma, el no precipitarse, a muy distintos niveles, es tarea más fundamental que nunca.— Pedro CRESPO.

 

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