Autor: Crespo García, Pedro. 
   De dentro y de fuera     
 
 ABC.    23/09/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

MERIDIANO NACIONAL

De dentro y de fuera

* PETICIÓN.—La presión exterior para que no se lleven a efecto tas once penas de muerte últimamente dictadas ha llegado a su cota más alta —en lo tolerable, en lo que no puede calificarsa de intromisión en los asuntos de otro Estado— con las palabras de Pablo VI, a mediodía del domingo, en la plaza de San Pedro.

El Papa deplora las gestas criminales de los terroristas de España, «a quienes desearíamos redimidos por una justicia que sepa afirmarse magnánimamente en la clemencia».

Añadir ahora que son normales las peticiones del Sumo Pontífice en estos casos, podría parecer intención de minimizar el hecho. Como añadir que Pablo VI también pidió por el Negus. Sin embargo en esta ocasión, Su Santidad ha usado de una solemnidad cierta al formular su petición.

* CORTINA.—El tiempo ha sido, tradicionalmente, un factor con el que ha contado la diplomacia española. Ahora el tiempo también juega, pero a la contra El viernes —este viernes— expiran los acuerdos defensivos establecidos con Estados Unidos; en la Asamblea General de las Naciones Unidas estará el tema del Sahara, y se vuelve a hablar de Gibraltar.

Congruente resulta el rotundo mentís con que en Asuntos Exteriores se ha contestado el rumor sobre una prórroga de los acuerdos. Habrá que esperar a que sea el propio señor Cortina quien diga algo sobre el tema, rompiendo el rutinario mutismo que ha caracterizado a su Departamento. La intención norteamericana de conseguir no ya uno, sino tres meses de prórroga, se conocía hace tiempo, cuando aún no se había apurado siquiera la novena ronda de conversaciones.

Lo más espinoso del cometido del señor Cortina en Nueva York reside en que la Asamblea General, y su intervención, tendrán lugar el día 30, martes.

* MANIFIESTO. — Desde su simple proyecto de asociación política, los promotores de Reforma Social Española —los «cantareristas», para entendernos— se han I*1-----´^ -- el camino de manifiesto.

Y no sólo piden «la mayor clemencia» para los condenados a muerte, sino que solicitan la «inmediata promoción del Príncipe a la Jefatura del Estado»; «amnistía o indulto general» para todos los condenados por delitos políticos; modificación del Estatuto asociativo; transformación del Consejo Nacional, mediante referéndum, en una especie de Parlamento; transferencia de la responsabilidad del Sahara a las Naciones Unidas; ingreso en la O. T. A. N.; separación de la Iglesia y del Estado, y otras menudencias, sin olvidar el elogio a las Fuerzas del Orden —que califican de valerosas y dolidas— en la tarea de mantener a raya a las exiguas minorías extremistas.

También para los hombres de Cantarero —¿habrán llegado ya a los 25.000 que exige el actual Estatuto?— e! tiempo, más que correr en contra nuestra, nos devora. A su juicio, no sólo la incertidumbre y la inseguridad política nos descapitalizan; las contradicciones internas sitúan al Poder, en la práctica, «muy dificultado para la resolución de los urgentes y graves problemas que España tiene planteados».

El país, en suma, continúa esperando Pedro CRESPO.

 

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