Autor: Massip Izábal, José María. 
   Esta semana comienza en las Naciones Unidas el debate sobre Gibraltar  :   
 No ha sido España quien ha planteado el problema. 
 ABC.    11/09/1963.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ESTA SEMANA COMIENZA EN LAS NACIONES UNIDAS EL DEBATE SOBRE GIBRALTAR

NO HA SIDO ESPAÑA QUIEN HA PLANTEADO EL PROBLEMA

Nuestro representante intervendrá a continuación del delegado del Reino Unido

Nueva York (Naciones Unidas) 10. Para esta semana se espera, dentro de la Comisión de

Descolonización de la Organización internacional, la llamada Comisión de los Veinticuatro, un debate

interesante y delicado, del mayor interés para España: el de Gibraltar.

En estos momentos, la Comisión discute la situación de Gambia, colonia británica en el África

Occidental, dentro de Senegal. Inmediatamente después, en el orden de trabajo de la Comisión, viene

Gibraltar. Más tarde se examinará la situación de los territorios españoles de África, a los cuales se acaba

de conceder la autonomía, y a continuación otros territorios dependientes, como Santa Elena, Sechelles,

Bruney, Borneo norte, Sarawat, Mauricio, etc.

La Comisión de los Veinticuatro, nacida de la famosa resolución número 1.514, votada por la Asamblea

General de 1960 y titulada "Declaración sobre la concesión de independencia a los países y pueblos

coloniales", se creó para plantear ante la Asamblea General, de una manera sistemática, la situación de los

territorios y colonias que quedan en todo el mundo. En la Comisión figuran algunas naciones

occidentales, como Estados Unidos, Inglaterra, Dinamarca y Australia.

Su mayoría está formada por naciones recién emancipadas, como Cambogdia, India, Madagascar, Malí,

Siria, Tanganika, Túnez, Sierra Leona y Costa de Marfil; por la U. R. S. S., Bulgaria, Yugoslavia y

Polonia, del bloque soviético; más Irak e Irán, Etiopía y las repúblicas sudamericanas de Chile, Venezuela

y Uruguay. De entre los territorios dependientes y colonias no emancipadas, la Comisión ha establecido

listas para el estudio de sus miembros, y la presentación de informes y resoluciones metódicas a la

Asamblea General para su correspondiente examen y debate. En su tercera sesión, que es la presente, la

lista formulada por la Comisión incluye, como digo, la colonia británica de Gibraltar, cuya situación dará

lugar, sin duda, por sus especiales condiciones, a un debate del máximo interés para Inglaterra y, sobre

todo, para España. "Todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional

y la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las

Naciones Unidas...", dice el apartado sexto de la Declaración de 1960 sobre independencia a "países y

pueblos coloniales". Planteado el debate en estas condiciones era inevitable la intervención de la

Delegación española y la exposición de la actitud del Gobierno en el histórico conflicto de la presencia de

la colonia británica dentro de la Península Ibérica. España, que no pertenece a la Comisión de los

Veinticuatro, no ha planteado el problema ni buscado el debate; pero, naturalmente, el representante ad-

junto de España en la O. N. U., don Jaime de Piniés, ha solicitado oficialmente del presidente de la

Comisión, M. Sori Coulibaly de la República de Malí, autorización para intervenir y explicar, a los efec-

tos del informe que la Comisión elevará en su momento a la Asamblea, la actitud española ante la

delicada cuestión gibraltareña.

Lo probable es que la intervención del delegado español se produzca después de la que se espera, del

delegado del Reino Unido en la Comisión, y su tono y trayectoria responderá, naturalmente, a las

incidencias del debate. El planteamiento del mismo, en el que España no ha tenido ninguna intervención,

puede ser del mayor interés, por ser el caso, en sí mismo, uno de los más especiales, dentro del cuadro, de

las relaciones del mundo occidental, y por la composición "de los veinticuatro", y contribuirá a clarificar

posiciones históricas, jurídicas y políticas, en la cuestión de Gibraltar dentro de la Organización

internacional.

Aun cuando hasta este momento es imposible predecir el contenido de la importante declaración del

delegado español, lo probable está, a menos que el debate tome un rumbo insospechado y pasional, que se

considera muy improbable, es que la declaración sea una exposición documentada y objetiva de la

cuestión de Gibraltar dentro del cuadro de la Historia, el Derecho, las relaciones entre países y la

integridad territorial de los mismos.—J. M. MASSIP.

 

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