Continúan los problemas en ANEPA     
 
 Pueblo.    08/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

CONTINÚAN LOS PROBLEMAS EN A.N.E.P.A.

Requerimiento notarial a Thomas de Carranza, que sigue negándose a convocar a la Junta nacional

Curiosa «petición de cuentas», por parte de quien por cuenta de A. N. E. P. A. ha realizado varios viajes

al extranjero.

MADRID. (PUEBLO y agencias.)—El presidente de A.N.E.P.A., Enrique Thomas de Carranza, afirma

que es «falsa de toda falsedad» la afirmación del señor Pérez Alhama de que trece de los veinte miembros

de la Junta nacional de A.N.E.P.A. le hayan solicitado la convocatoria de una Junta nacional para tratar

del tema de elección de nuevo presidente.

Esta afirmación la hace e1 señor Thomas de Carranza en su manifiesto de respuesta al requerimiento

notarial a él formulado por Juan Pérez Alhama, que según declaró a Cifra el interesado, obra en su poder

desde la tarde del pasado día 5.

El requerimiento, dirigido al señor Thomas de Carranza, y subsidiariamente, al vicepresidente de la

asociación, Salvador Serrats, pide la convocatoria de Junta nacional para el próximo día 10, con un orden

del día en que figure la destitución del actual presidente. Señala que, de no ser así, se darían por

convocados y la Junta, de acuerdo con los estatutos, se celebraría el día 12.

El señor Thomas de Carranza, en su respuesta, afirma que la reunión del pasado día 17, en la que se

produjo la solicitud según el señor Pérez Alhama, no pudo realizarse «por la actitud de terrorismo verbal

y agresividad física provocada por el grupito al que pertenece personalmente el señor Pérez Alhama» al

que acusa de participar «cobardemente por la espalda en la agresión al presidente nacional».

Añade que el tema mal pudo tratarse, por no estar incluido en el orden del dia, orden del día que no llegó

a tratarse por las violencias reseñadas, «que obligaron al delegado de la autoridad gubernativa a hacer

intervenir la fuerza pública y disolver la tumultuosa sesión».

Acusa también al señor Pérez Alhama de haber llevado a disolverse en varias provincias, como Sevilla,

Valencia, Valladolid, Mallorca y Jaén, y a considerar a A.N.EP.A. en estado de disolución de facto.

Por último, señala que las Juntas nacionales del 10 o el 12 no están convocadas válidamente, y si se

celebran, se tratará de reuniones ilegales. Por otra parte, el señor Thomas de Carranza indica que las

cuentas de A.N.E.P.A. siguen sin ser rendidas ante la Junta nacional ni entregadas al tesorero.

Por su parte, el señor Pérez Alhama, presidente de la Junta provincial de Madrid, estima que e1 señor

Thomas de Carranza y sus seguidores «pretenden la disolución porque es la única manera de que algunas

personalidades de A.N.E.P.A. continúen en Alianza Popular y en el mundo de la política.

OTRAS ACLARACIONES SOBRE A.N.E.P.A.

Otras son nuestras noticias sobre la ya larga crisis de A.N.E.P.A. donde algunos miembros acusan al

señor Carranza de haber secuestrado, en su propio interés, la voluntad de un partido cuya junta general

se niega a convocar, por la certeza —dicen de que entonces, el señor Carranza, seria desposeído de la

presidencia. Esta situación de indefensión de los miembros de A.N.E.P.A. ante su propio presidenle viene

produciéndose desde que, sin ratificación expresa de la Junta, y menos aún de la asamblea general,

A.N.E.P.A pasó a formar parte de Alianza Popular, donde sus representantes han sido desde

entonces los señores Carranza y Serrats.

El sector llamado liberal, a quien el señor Carranza acusa de "terrorismo verbal" cuando la Junta reclamó

su dimisión a grandes voces—, sólo pide que se convoque legalmente la Junta, mientras que el señor

Carranza parece inclinarse por la disolución de A.N.E.P.A.. para así seguir siendo uno de los «líderes» de

Alianza Popular. En cuanto a la intervención de la fuerza pública para disolver a la Junta de A.N.E.P.A.,

legalmente convocada en su propio local social, es notorio y público que el señor Carranza pidió la

presencia de la Policía tres días antes de la reunión. Es el primer caso conocido en el cual la Junta de un

partido político es disuelta por la Policía a petición del propio presidente del partido.

En cuanto a las cuentas, el señor Carranza ha ejercido la presidencia durante más de un año, y su

obligación sería conocerlas. No así los señores Stampa (don Leopoldo) y don José Ramón Alonso, que

jamás recibieron ni gastaron de A.N.E.P.A. una sola peseta ni hicieron, a cuenta de los fondos del partido,

ningún viaje al extranjero.

08/01/1977

El Pueblo

 

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