Autor: Massip Izábal, José María. 
 Washington. 
 La ocupación de Gibraltar es una violación de la soberanía española  :   
 Los delegados irakí, venezolano, tunecino y sirio piden ante el comité de los veinticuatro inmediatas conversaciones entre España e Inglaterra. 
 ABC.    18/09/1963.  Página: 33-34. Páginas: 2. Párrafos: 8. 

WASHINGTON

"LA OCUPACION DE GIBRALTAR ES UNA VIOLACION DE LA SOBERANIA ESPAÑOLA"

LOS DELEGADOS IRAKI, VENEZOLANO, TUNECINO Y SIRIO PIDEN ANTE EL COMITE DE

LOS VEINTICUATRO INMEDIATAS CONVERSACIONES ENTRE ESPAÑA E INGLATERRA

Castiella asistirá a las sesiones de la O. N. U., cuya decimoctava Asamblea se inauguró ayer

Washington 17. (Crónica de nuestro corresponsal, recibida por "telex".) La tesis española sobre Gibraltar,

expuesta la semana pasada en el "Comité de los 24", el Comité anticolonialista, fue apoyada anoche por

los delegados de Irak, Túnez y Venezuela, señorita Kamal y señores Buoyafan y Díaz González,

respectivamente. El debate ha continuado en la mañana de hoy mientras se constituía la decimoctava

Asamblea General de la O. N. Ú. para su sesión de 1963.

La sesión se ha inaugurado hoy en una atmósfera de moderado optimismo, en marcado contraste con las

sesiones de los tres últimos años. El doctor Carlos Sosa Rodríguez, delegado de Venezuela, ha sido

elegido presidente. Sosa Rodríguez es un veterano de la O. N. U., muy consciente del peso de los votos y

la influencia política y cultural del continente americano en la vida de las Naciones Unidas. Las tres "D"

parecen ser el signo y la consigna de la presente sesión: desarme, descolonización y desarrollo. En 1960

Nikita Kruschef daba zapatazos en su pupitre y pedía una troika para gobernar a la Organización

internacional. Al año siguiente, en 1961, perecía el pobre Dag Hammarskjöld en plena batalla congoleña.

En 1962 la O. N. U. se enfrentaba con la crisis nuclear cubana entre Estados Unidos y la Unión Soviética.

Hogaño la situación parece más tranquila.

El sábado llegó Andrei Gromyko a Nueva York con declaraciones apaciguantes.

La semana próxima se reunirá con el secretario de Estado norteamericano, Dean Rusk, y el secretario

británico del Exterior, lord Home. El viejo problema de la Chilla roja ha sido abandonado por la India y la

misma Unión Soviética. Albania es la que defiende este año la incorporación del gigante amarillo a la O.

N. U. y la que propone la expulsión de la República china de Chiang Kai-chek. La ruptura Moscú-Pekín

no puede ser ya más ostensible.

El prestigio del secretario general, el birmano U Thant, se ha consolidado. Gracias a la firmeza de U

Thant todo indica que la crisis financiera de la O. N. U. se solventará. La firma del Tratado antiatómico

de Moscú ha producido en la Organización un clima de buena voluntad capaz de dar excelentes

dividendos de coexistencia internacional.

Como decía un delegado norteamericano, "el tiempo promete ser claro y caluroso, con alguna tormenta

esporádica".

En ese ambiente se desarrolla el debate sobre Gibraltar dentro de la Comisión, anticolonialista "de los

24". El ministro español de Asuntos Exteriores, don Fernando María Castiella, tiene anunciada su llegada

a Nueva York para fines de la presente semana. En la sesión de anoche Irak, Túnez y Venezuela, como

digo, endosaron la tesis española declarando que, en efecto, Gibraltar constituye la clásica situación

colonial, infringiendo la soberanía territorial de España.

"En la situación de Gibraltar—decía el delegado de Venezuela, corno antes había hecho el delegado

tunecino, rebatiendo la tesis sostenida por Gran Bretaña—la competencia del "Comité de los 24" es

indiscutible, de acuerdo con la resolución anticolonialista aprobada por la Asamblea General de 1960. Su

apartado sexto, referente a la integridad territorial y a la soberanía de las naciones afectadas, tiene en el

caso gibraltareño una aplicación perfecta e indudable."

Los tres delegados coincidieron en la necesidad, sugerida ya por el delegado español, señor Piniés, al

principió del debate: conversaciones inmediatas y constructivas entre Gran Bretaña y España.

Exactamente lo mismo ha pedido hoy, en su intervención, el delegado de Siria.

Las sesiones del "Comité de los 24" continuarán en los días próximos y en ellas se llegará sin duda a

conclusiones que habrá que elevar a la Asamblea General. Falta todavía escuchar a muchas voces —entre

ellas la de Rusia y la de Estados Unidos—, pero el consejo general es el de conversaciones en busca de

una solución negociada del problema de Gibraltar. José María MASSIP

 

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