Autor: Montes, Eugenio. 
 ABC en Roma. 
 Viraje a la izquierda  :   
 Los partidos marxistas dominan en las regiones ricas. 
 ABC.    18/06/1975.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

ABC EN ROMA

VIRAJE A LA IZQUIERDA

Los partidos marxistas dominan en las regiones ricas Los resultados definitivos de las elecciones italianas

para la renovación de los quince Consejos Regionales, en las que participó un 91,9 por 100 de los

39.570.912 electores, fueron los siguientes (en las dos últimas columnas están indicados los porcentajes

obtenidos en las elecciones regionales de 1970 y en las políticas de 1972):

ROMA, 17. (Crónica de nuestro corresponsal, por télex.) El electorado italiano se ha deslizado a la

izquierda. El partido comunista ha ganado más de cinco y medio por ciento respecto a las elecciones

regionales anteriores, y el partido socialista, un poquito más del uno y medio. La democracia cristiana ha

perdido casi un tres por ciento con respecto a las elecciones políticas de hace tres años. El partido liberal

casi ha dejado de existir. El pequeño partido republicano, que está en el Gobierno actual con la

democracia cristiana, a duras penas pueda permanecer inmóvil. Los socialdemócratas y los del

Movimiento Social Italiano, estos últimos unidos a los monárquicos, han descendido.

El avance del partido comunista ha sido muy intenso en el Piamonte, donde ha ganado nueve escaños en

el parlamento regional. También en Lombardía, donde ganó seis. En Liguria supera en tres punios a la

Democracia Cristiana. Sumándola los puestos socialistas tiene mayoría absoluta en esa región próspera y,

desde luego, mayoría relativa.

En Emilia-Romana, cuya capital es Bolonia, refuerza y acrecienta la mayoría que ya tenía, así como en

Toscana y en Umbría. En consecuencia, los partidos marxistas dominan en las regiones ricas. No me

corresponde a mí en este momento, simple cronista, disertar sobre este hecho, que, por otra parte, siempre

he previsto cumplo la obligación de consignarlo.

CARAVANAS NOCTURNAS.—En Roma, cabeza de la Cristiandad, el partido comunista, con su

pequeño apéndice de Unidad Proletaria, ha obtenido 800.000 votos, 200.000 más que en las últimas

regionales. La Democracia Cristiana sólo logró 675.000. También el partido socialista ha conseguido en

la región lacial un aumento de votos, que el veterano Nennl califica de no exaltante, pero sí apreciable.

Cuando se fue confirmando el avance comunista en Roma, en Génova y en otras ciudades hubo durante

las horas nocturnas caravanas de automóviles que con alegre trompetería se dirigieron a las sedes del

partido, ritmando los compases de la Internacional, coreada en voz alta por los marxistas más entusiastas.

Lo cual prueba que muchos comunistas poseen automóvil y que muchos de esos propietarios de coche, o

a! menos usuarios de los coches de sus papas, son jóvenes.

La objetividad obliga a consignar que !a extensión del coto a todos cuantos han cumplido dieciocho años

ha favorecido a la izquierda.

Desde hoy el partido comunista, por sí sólo, tiene mayoría absoluta en Perugia, que siempre ha sido de

encendido color en si espléndida arquitectura medieval de ladrillo rojo, pero ahora es bermeja también

políticamente. El partido comunista tiene también mayoría absoluta en Módena, en Reglo Emilia, en la

hermosa, dorada Revena y en el puerto toscano de Livorno. Es el primer partido en Roma, en Milán, en

Turin, en Genova, en Ancona y en otras ciudades.

LLAMAMIENTO DE FANFANl.—En Italia gobiernan los mismos ministros, los mismos diputados

provinciales, los mismos alcaldes desde haca treinta años. En la Democracia Cristiana hay una rotación

por la cual cuando e! presidente es Rumor, entonces es ministro de Asuntos Exteriores Moro, pero cuando

Moro deja de ser ministro de Asuntos Exteriores para ser presidente, entonces el puesto que deja vacante

en Asuntos Exteriores lo ocupa Rumor.

Los comunistas no tuvieron escrúpulo en amparar esas combinaciones cuando compartieron el Gobierno

con la Democracia Cristiana. Pero De Gasperi los desmontó del Poder hace veintisiete años. Como desde

entonces, pese a su oferta de «compromiso histórico» y de colaboración, la Democracia Cristiana no les

ha dado carteras, ha podido ejercer de fiscales, convertirse en acusadores. A eso se debe atribuir, en gran

parte, el actual aumento de votos.

El secretario del partido, Berlinguer, expresa su alegría por haber obtenido el mayor tanto por ciento

desde que se proclamó la República.

Fanfani, sacando fuerzas de flaqueza, recomienda una alianza de las fuerzas democráticas para cerrarles a

los ´comunistas el acceso al Gobierno, pues lo que quieren es entrar en él con te Democracia Cristiana,

dejando en la cuneta a las demás marxistas.—Eugenio MONTES.

 

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