ABC en Washington. 
 Respeto y admiro a Rhee a pesar de sus errores, dice Eisenhower  :   
 No hay pruebas de que los sucesos de Corea se deban a inspiración comunista. 
 ABC.    28/04/1960.  Página: 31-33. Páginas: 3. Párrafos: 33. 

MADRID, JUEVES 28 DE ABRIL DE 1960 - EJEMPLAR 1,5O PESETAS

ABC

«RESPETO Y ADMIRO A RHEE A PESAR DE SUS ERRORES», DICE EISENHOWER

"NO HAY PRUEBAS DE QUE LOS SUCESOS DE COREA SE DEBAN A INSPIRACIÓN

COMUNISTA"

La ONU podría supervisar el desarrollo y los resultados de las próximas elecciones surcoreanas

Washington 27. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) El Rey Mahendra y la Reina Ratna, del

remoto Nepal, en el Himalaya, han llegado hoy a esta capital: han sido recibidos con todos los honores

por el presidente: han desfilado por las calles, adornadas con banderas nepalíes y americanas, y pasaron

tres días aquí, como huéspedes oficiales de Estados Unidos.

Esta es una de las servidumbres de la capital americana, y hay que aceptarla porque ello contribuye a su

ascendencia en el mundo de hoy; pero las preocupaciones del Washington oficial están en otra parte.

Están en Corea, donde, forzado por la rebelión del pueblo y la presión americana, ha dimitido

oficialmente el viejo autócrata Syngman Rhee. De él ha hecho hoy Eisenhower, al recibir a la Prensa, un

cálido elogio. Syngman Rhee es un gran hombre, un patriota, el padre de la independencia de su país. Yo

le respeto y admiro, a pesar de los errores que ha cometido..."

Fueron unos funerales de primera; un réquiem político por un viejo luchador asiático, que entendía—

como tantos otros autócratas asiáticos—que el gobierno de los pueblos es una cuestión personal, basada

en el prestigio, la fuerza y la autoridad, y con muy poco que ver con las pasiones de la calle y la voluntad

de las mayorías. El error de Syngnian Rhee fué confiar demasiado en el apoyo de Norteamérica a su

caudillaje. Se creyó indispensable en un mundo en constante evolución frente a intereses internacionales y

estratégicos para los cuales su intransigencia reaccionaria había dejado de ser una garantía, para

convertirse en una molesta impertinencia.

La política, el gobierno de los pueblos, requiere un mínimo de evolución, una adaptación a los problemas

y a las generaciones que se van sucediendo. Durante la guerra, y después del armisticio de Corea,

Syngman Khee era el hombre único, insustituible. Pero los años han pasado y las generaciones se han

sucedido y los problemas, las necesidades y las ambiciones se han transformado y el viejo Rhee no supo

adaptarse a ellas, darles cauce y expresión política en ,un tipo de régimen más obligado que ningún otro—

por causa de la Corea- comunista en el Norte—a valorizar su sistema democrático y liberal.

Rhee, buen asiático, envejecido en la lucha por la independencia, creía poco en el Parlamneto, en los

votos y en las corrientes políticas de su pueblo, y ésta ha sido su equivocación. No comprendió que si un

día su pueblo se sublevaba y trataba de derrocar su rígido poder personal y su concepto intransigente y

paternalista del Gobierno, Estados Unidos, que dio 50000 vidas y miles de millones de dólares por

salvarse del comunismo, no podría sostenerlo.

Aun cuando Rhee, al dimitir, ha declarado que aspira a ser un simple ciudadano de su país, no puede

descartarse la eventualidad de que, se presente otra ves como candidato presidencial cuando se celebren

las elecciones nacionales, que ha prometido el jefe del Gobierno provisional de la República, el ministro

del Exterior, Huh Chung. En cualquier caso, y aun suponiendo que se presente otra ves y que los comicios

le den oirá victoria, cosa improbable, Synginan Rhee ya no será más lo, que fue. En el mejor de los casos,

su vida política dependerá del voló de un Parlamento sublevado contra su autoridad.

En Corea han pasado muchas cosas en las tres últimas semanas para que pueda pensarse en el retorno del

orden tradicional. Una tormenta políica de estas proporciones, en un país amputado, presionado por un

régimen comunista en su mitad norte, lleno probablemente de filtraciones y complots internos, amargado

por la sangre derramada en los motines, excitado por sus facciones políticas, con un Ejército vacilante y

una policía odiada, puede dar muchas sorpresas.

Las autoridades americanas se manifiestan convencidas de que si esto ha ocurrido en Corea es debido a

un movimiento auténtico de la opinión pública, democrática, sin intervención comunista.

—No hay la menor evidencia—nos dijo esta mañana el presidente Eisenhowcr en su conferencia de

Prensa—de que los sucesos de Corea se- deban a inspiración comunista. Las radios de Moscú y de Pekín

han expresado hoy su desengaño anta la dimisión de Syngman Rhce.

Puede que sea así, pero lo cierto es que hoy, cuando el drama político del presidente Rhee parece haberse

confirmado, Washington no se siente tranquila ante el futuro político de la República. Mientras duró el

movimiento revolucionario, las autoridades militares americanas—50.000 hombres estacionados en la

sona desmilitarizada entre las dos Coreas—mostraban su preocupación ante el peligro de que Corea del

Noria intentase una aventura militar contra el Sur. Temían que cuanto más durasen los disturbios de Seúl

y otras ciudades surcoreanas, más probable sería, un intento de parte del comunismo norteño. Las

guarniciones americanas y surcoreanas que guarnecen la referida zona se han mantenido y se mantienen

estos días en estado de alarma.

Hasta ahora no ha sucedido nada en la frontera, ni se cree probable. La cuestión inmediata es

fundamentalmente política; consiste en la perspectiva de unas elecciones cuyos resultados pueden ser

sorprendentes, porque, entre otras razones, ninguno de los posibles candidatos dispone de una

personalidad con el prestigio nacional suficiente para crear un movimiento de opinión en su favor. Hoy se

habla aquí de la posibilidad de que la ONU supervise el desarrollo y los resultados electorales. Ello

estaría muy bien, pero no elimina el riesgo de unas elecciones caóticas en las que el comunismo,

inevitablemente, tendrá su participación.

Un diplomático asiático, entre los representantes de las naciones que combatieron en Corea bajo la

bandera de la ONU, que fueron convocados ayer en el Departamento de Estado, se preguntaba

asombrado:

—¿Cómo se ha dejado que se hundiera el régimen de Rhee, que, lo admito, era impopular en Corea, sin

disponer de una sucesión fuerte y segura?

Evidentemente, en este momento la posibilidad, de una sucesión "fuerte y segura" no existe. Todo queda

al albur de las pasiones de un electorado excitado. Y ello, en un país como Corea, con una -frontera co-

munista en el Norte y un- afán nacional inevitable por la unificación del país, es muy peligroso.

Todas las medallas tienen, sin embargo, dos caras. Un diplomático americano, con experiencia de años en

Corea, comentaba en la misma reunión:

"Por encima de todo, no le demos la rasan al comunismo del Norte. Nuestra defensa, los motivos por los

cuales -luchamos y morimos en 1950 es la consolidación de la democracia en Asia. Si no conseguimos

esto, no habremos conseguido nada. Tendremos que decir, como Bolívar, que hemos labrado en el

agua."—José María MASSIP.

TEXTO DE LA DIMISIÓN DE SYNGMAN RHEE

Seúl 27. El presidente de la Republica de Corea, Syngman Khce, accediendo a la demanda de su país, ha

presentado la dimisión ante la Asamblea Nacional.

Según la emisora oficial de Seúl, el mensaje de Rhee, decir,:

"Respetando la resolución de la Asamblea Nacional, que exige mi dimisión, la presento. Prestaré mi

colaboración al pueblo y a la nación, como simple ciudadano, durante el resto de mi vida."

HASTA QUE LA CONSTITUCIÓN SEA ENMENDADA

En virtud de la dimisión del presidente, el Gabinete gobernará Corea hasta que sea aprobada una

enmienda constitucional para el establecimiento de un sistema parlamentario de Gobierno, con un primer

ministro.

El nuevo ministro de Asuntos Exteriores, Huh Chung, ha dicho que la Asamblea Nacional no podrá

actuar hasta mañana jueves.

Cuando la dimisión sea aceptada, Corea quedará sin presidenta ni vicepresidente. El dirigente del partido

democrático de la oposición, Juan M. Chang, dimitió el sábado. Rhee había nombrado ya tres miembros

del Gobierno, antes de dimitir. Antes de aplazar sus sesiones, la Asamblea aceptó la dimisión del ex

vicepresidente de la Asamblea, Han Hi Suh y también del vicepresidente de la Asamblea Im Ihul.

SE REDUCE EL TOQUE DE QUEDA

El cuartel general de la ley marcial ha anunciado que el toque de queda de diez horas, en Seúl, quedará

rebajado mañana a ocho horas. Las escuelas primarias, en las seis ciudades que se encuentran bajo la ley

marcial, serán abiertas mañana. La Policía en todo el país ha recibido orden de volver a sus puestos, si no

quieren ser considerados como desertores.

Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores coreano ha desmentido hoy que el Ministerio hubiese

informado a las misiones diplomáticas ultramarinas que las manifestaciones estaban instigadas por los

comunistas.

La Asamblea Nacional ha aprobado una resolución aconsejando a siete miembros de la Asamblea,

pertenecientes al partido liberal—entre ellos Lee ki Poong y el ex ministro del Interior, Choi In Kyti—que

presenten su dimisión como legisladores y asuman sus responsabilidades en relación con las pasadas

elecciones del 15 de marzo.

HUH CHUNG PRESIDENTE INTERINO

El ministro de Asuntos Exteriores, Huh Cliung, se ha hecho cargo interinamente de la Presidencia de la

República a consecuencia de la dimisión presentada por Syngman Rhee.

En una declaración hecha pública inmediatamente después de asumir la Presidencia en funciones, dijo

que esperaba que el presidente Eisenhower no suspendería su prevista visita a Corea, v prometió que

trabajará para establecer "más íntimas relaciones económicas y militares con los Estados Unidos".

Nuevas manifestaciones pidiendo "una limpieza total" del viejo régimen, se han producido en numerosas

ciudades de Corea del Sur, a pesar de la dimisión del presidente Syngman Rhee.

El ministro de Asuntos Exteriores, Huh Chung, prometió la celebración de elecciones en fecha próxima.

Ello fue suficiente para que volviesen a sus casas las gigantescas manifestaciones que forzaron a Rhee a

dimitir. Pero aún se han producido nuevas manifestaciones en Pohang, Chungmu, Kinichou y algunas

otras ciudades de menor importancia. La mayor parte de estas manifestaciones iban realmente dirigidas

contra los funcionarios locales o contra miembros destacados del partido liberal, al que pertenece el

presidente Rhee. Las multitudes quemaron sus casas en algunos puntos, peso no se sabe que haya habido

choques con la Policía.

Huh Chung Took ha dicho que espera que la ley marcial pueda ser levantada muy pronto, pero añadió que

habrá de permanecer en vigor hasta que la Policía sea reorganizada y vuelva a asumir sus tareas. También

indicó un claro cambio en el papel de la Policía, cuya brutalidad ha sido responsable en gran parte de las

manifestaciones antigubernamentales que han conducido a la dimisión de Syngman Rhee. "La Policía—

ha dicho Huh—será completamente neutralizada", queriendo significar que no volverá a ser utilizada

como instrumento de los políticos.—Efe.

PIDEN LA EVACUACIÓN DE LAS TROPAS NORTEAMERICANAS

Estocolmo 27. Dirigentes políticos nortecoreanos y otras organizaciones públicas han solicitado la

inmediata evacuación de las tropas norteamericanas en Corea del Sur según informa la agencia Tass

desde Moscú refiriéndose a un comentario de Radio Pyongyang. Los nortecoreanos pidieron también en

una reunión la detención de Syngman Rhee y su inmediato proceso.— Efe.

LEE KI POONG PODRÍA SER ADMITIDO EN NORTEAMÉRICA

Washington 27. Un funcionario del Gobierno norteamericano ha declarado hoy que el ex vicepresidente

de Corea, Lee Ki Poong, será admitido, probablemente, en los Estados Unidos, si solicita asilo político en

este país.

Sin embargo, admitió que no existen aún motivos para creer que Lee decida acudir a las Estados Unidos y

puso de relieve que el Departamento de Estado desconoce su actual paradero. Desapareció cuando los

manifestantes realizaron una incursión en su residencia de Seúl,—Efe.

 

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