Discurso del presidente De Gaulle     
 
 ABC.    30/01/1960.  Página: 32-34. Páginas: 3. Párrafos: 18. 

DISCURSO DEL PRESIDENTE DE GAULLE

París 29. Vestido con uniforme militar, el general De Gaulle ha pronunciado un discurso, cuyo texto es el

siguiente:

"Si me he puesto de uniforme para hablar hoy ante la televisión, es para hacer constar que hablo tanto

como general De Gaulle como en mi calidad de jefe del Estado.

Estamos combatiendo en Argelia una rebelión que dura ya más de cinco años. Francia mantiene

valerosamente el esfuerzo necesario para dominarla. Pero quiere realizar una paz que sea paz, quiere

hacer lo necesario para que el drama no vuelva después a empezar, quiere obrar en forma que no pierda

finalmente Argelia, lo que sería desastroso para nosotros y para Occidente. El mundo, destrozado por los

amplios movimientos y crisis que conocemos, contempla esa lucha que le inquieta, y en varios campos

opuestos trata de intervenir en ella. Está claro que la unidad, el progreso, el prestigio del pueblo francés se

hallan en juego y que su porvenir está bloqueado mientras quede por resolver el problema argelino.

Tomada cuenta de todo esto, he adoptado, en nombré de Francia, esta decisión: Los argelinos tendrán la

libre elección de su destino. Cuando de una forma u otra—con el concierto de un cese de hostilidades o

con el total aplastamiento de los rebeldes—hayamos terminado la lucha; cuando, después de un

prolongado período de apaciguamiento, la población se haya dado cuenta de lo que está en juego y haya

hecho, gracias a nosotros, el progreso necesario en los terrenos político, económico, social y educativo,

serán los argelinos quienes digan lo que quieren ser.

"LA AUTODETERMINACIÓN, ÚNICA POLÍTICA DIGNA DE FRANCIA"

No ha de dictárseles, pues si su contestación no fuese realmente su contestación, podría haber una victoria

militar durante algún tiempo, pero, finalmente, no quedaría resuelto nada. Por el contrario, todo puede

resolverse, creo yo, a favor de Francia, cuando los argelinos tengan la oportunidad de dar a conocer sus

deseos con toda libertad.

En pocas palabras: la autodeterminación es la única política digna de Francia, es la única definida por el

presidente de la República, decidida por el Gobierno, aprobada por el Parlamento y adoptada por la

nación francesa.

Hay dos clases de gentes que no quieren esa libre elección. Primero, la organización rebelde que pretende

no hacer alto el fuego si antes no trato con ella sobre base privilegiada acerca del destino político de

Argelia. Esto significaría que la organización rebelde forjase ella misma el destino político argelino,

como única representante válida de Argelia, y que anticipadamente se erigiese en Gobierno del país. Esto

no lo consentiré.

Por otra parte, ciertos franceses piden que abandone la autodeterminación, que diga que todo se ha

llevado a cabo y que la suerte de los argelinos está, desde luego, decidida. Esto tampoco he de aceptarlo.

La autodeterminación es el único medió para que los musulmanes exorcicen ellos mismos el demonio de

la secesión. En cuanto a las modalidades de ésta o aquella solución francesa, me propongo que sea

elaborada tranquilamente, cuando haya vuelto la paz. Para ese momento me reservo la posibilidad de

comprometerme oportunamente en lo que considero la solución justa. Podéis creer que lo haré por

completo en medio de la acción dirigida contra los rebeldes. No hay un hombre de buen sentido que no

vea cuáles serían las consecuencias que inevitablemente se derivarían si esta funesta secesión prosperase.

Frente al golpe sucio asestado a Francia, me dirijo ante todo a la comunidad de sangre francesa en

Argelia. Esta comunidad me conoce hace años. Me ha visto muchas veces en medio de ella y

particularmente durante la guerra, cuando sus hijos servían en pan número en las filas del Ejército de

liberación o cuando, después de las sacudidas de mayo de 1958, asumir la jefatura de Francia para

reconstituir la unidad de los franceses a los dos lados del Mediterráneo. Sea lo que fuere lo que estos

agitadores traten de hacer creer a esa comunidad, existen entre ella y yo lazos excepcionales, muy vivos

en mí y que me son muy queridos. Sé perfectamente Jos servicios que durante un siglo ha prestado a

Francia esa comunidad, las pruebas crueles que está sufriendo y las víctimas a las que llora. Pero tengo

que hablar clara y directamente a esa comunidad.

"OS SUPLICO QUE VOLVÁIS A LA LEY"

Franceses de Argelia: ¿Cómo podéis prestar oídos a los embusteros y a los conspiradores que os dicen

que al conceder a los argelinos libre elección, Francia y De Gaulle quieran abandonaros, retirarse de

Argelia y entregarla a la rebelión? ¿Es abandonaros o querer perder Argelia el enviar y mantener allí un

ejército de 500.000 hombres equipado con enorme material y consentir el sacrificio de un buen numeró de

sus hijos, dedicar en este mismo año un billón de francos antiguos para gastos civiles y militares,

emprender una amplia labor de desarrollo y extraer del Sahara, con gran esfuerzo y gran costo, petróleo y

gas y llevarlos hasta el mar? ¿Cómo podéis dudar de que, una vez que los musulmanes hayan decidido

libre y oficialmente que la Argelia de mañana debe estar estrechamente unida a Francia, nada causaría al

país y a De Gaulle mayor alegría que verlos escoger entre las dos soluciones la que sea más francesa?

¿Cómo podéis negar que toda la labor de desarrollo de las poblaciones Musulmanas, emprendida en los

últimos dieciocho meses, llevada ahora adelante y que después de la pacificación ha de desarrollarse aún

más, tiende precisamente a crear muchos y nuevos lazos entre Francia y les argelinos? Y, sobre todo,

¿cómo podéis no ver que al alzaros centra el Estado y contra la nación os des truís de seguro a vosotros

mismos y al mismo tiempo corréis el riesgo de hacer que Francia pierda a Argelia en el preciso momento

en oue empieza a manifestarse el declive de la rebelión? Os suplico que volváis a la ley y al orden.

"TENÉIS QUE LIQUIDAR A LA FUERZA REBELDE"

Me dirijo ahora al Ejército, que, gracias a esfuerzos magníficos, está a punto de ultimar la victoria en

Argelia, pero del que ciertos elemeutos parecen tentados de creer que esta guerra es suya y no de Francia

y que tienen derecho a una política que no es la política de Francia. A todos vosotros, militares, digo:

Vuestra misión no lleva consigo equívoco o interpretación de ninguna clase. Tenéis que liquidar a la

fuerza rebelde que quiere arrojar a Francia de Argelia e imponer dictadura de pobreza y esterilidad a ese

país. Junto con la lucha, vuestra tarea es contribuir a la transformación moral y material de las

poblaciones musulmanas para llevarlas a Francia por el corazón y por la razón. Cuando llegue el

momento de realizar la consulta, tendréis que garantizar su completa y auténtica libertad. Sí, esta es

vuestra misión, en la que confía Francia, y es a Francia a la que servís. El Ejército francés no sería sino

una colección anárquica e irrisoria de feudalismos militares; si ciertos elementos del mismo

condicionaran su lealtad. Ahora, como sabéis, soy el jefe supremo. Sobre mí pesa el destino del país. Por

ello he de ser obedecido por todos los militares franceses. Creo que seré obedecido porque os conozco, os

respeto y os quiero; porque confío en el general Challe, a quien he puesto al frente de vosotros, soldados

de Argelia, y, también, porque os necesito para Francia.

"VUESTRO DEBER ES RESTABLECER EL ORDEN"

Dicho lo anterior, escuchadme con atención. Enfrentados con la insurrección de Argel, y en medio de la

agitación que ha alcanzado su paroxismo, el delegado general, Paul Delouvrier, que es Francia en Argelia,

y el comandante en jefe, actuando bajo su propia responsabilidad, pueden haber querido ellos mismos

evitar una batalla campal, pero ningún militar, so pena de grave delito, debe en momento alguno

asociarse, incluso pasivamente, con la insurrección. En último término, el orden público tendrá que ser

restablecido. Pueden ser varias las formas que se empleen para que la ley sea respetada. Perú vuestro

deber es restablecer el orden. He dado y doy órdenes al efecto.

Finalmente, me dirijo a Francia. Querido y viejo país mío: De nuevo nos enfrentamos con una dura

prueba. En virtud del mandato que me ha conferido el pueblo y de la legitimidad nacional que durante

veinte años he encamado, pido a cada uno que me apoye, pase lo que pase.

Mientras que los culpables, que sueñan con hacerse usurpadores, se dan a sí mismos el pretexto de la

decisión que he adoptado acerca de Argelia, sepa todo el mundo, en toda partes, y sépalo bien, que no me

volveré atrás. Ceder en este punto y en estas condiciones sería quemar todos los triunfos que tenemos aún

en Argelia. Pero también seria debilitar al Estado, en vista del ultraje perpetrado contra él y de la amenaza

a él dirigida. Con ello, Francia quedaría siendo sólo un pobre juguete roto en el océano de la aventura.

Una vez más, pido a todos los franceses, dondequiera que estén y quienesquiera que sean, que se reúnan

con Francia ¡Viva la República! ¡Viva Francia!"

DE GAULLE NO IRA A ARGELIA EN LOS PRÓXIMOS DÍAS

La reunión del Gabinete de esta tarde duró hora y media. El primer ministro, Debré, informó a los

ministros de los principales puntos del discurso del presidente De Gaulle.

A la salida, el ministro sin cartera Jaquinot, conservador, dijo a los periodistas que el general De Gaulle

no irá a Argelia en las próximas cuarenta y ocho o setenta y dos horas.

"L´HUMANITE" RETIRADO DE LA CIRCULACIÓN

El periódico comunista "L´Humanité" ha sido retirado hoy de la circulación por la Policía, por orden del

Gobierno, según informa un portavoz del Ministerio del Interior.

Los pocos números vendidos antes de ser retirada la edición publican en su primera plana "un

llamamiento al pueblo" de la Oficina Política del partido y en él se pide la creación de "comités

antifascistas en todas las factorías, todas, las ciudades y en todos los distritos".

En Niza, el prefecto de la ciudad ha ordenado también sean ocupados todos los números del periódico

comunista local Le Patrióte de Nice, y del Humanité Dimanche, preparado para el domingo, según

informó el portavoz.

También se anuncia en París que la Policía ha confiscado otros dos periódicos comunistas franceses : el

Petit Varois., de Toulon, y L´Echo du Centre, de Limoges.

SON PUESTOS EN LIBERTAD ALGUNOS DERECHISTAS

El Gobierno ha puesto, esta mañana en libertad a 20 de los 45 derechistas detenidos ayer en París y otras

ciudades de Francia, como medida de precaución ante el peligro de que se registrasen disturbios en la

propia Francia.

No obstante, las autoridades han anunciado que los restantes 25, incluido el diputado Jean-Marie Le Pen,

continuarán arrestados durante otras veinticuatro horas.

TRES MINISTROS ROMPEN CON LA DERECHA

Los tres miembros conservadores del Gobierno han roto con su partido por la actitud adoptada por éste en

la crisis argelina. Louis Jacquinot, ministro sin cartera; Henri Rochereau, ministro de Agricultura, y

Valery Desteing, ministro de Presupuestos han anunciado que no piensan seguir participando en la labor

del CNI, Centro Nacional de Independientes, el nombre oficial del partido. Ello sigue a la actitud

contraría a De Gaulle que mostraron ayer todos los oradores en el Congreso del CNI, que está

celebrándose en París. Se condenó la política de autodeterminación de Argelia y no se pronunció una

palabra en contra de los insurrectos "ultras". No obstante, el Congreso expresó su protesta contra los

alegatos de la Prensa de que simpatiza con los insurgentes.—Efe.

"¡ARGELIA ES FRANCESA!"

Argel 29. Quince minutos después del discurso de De Gaulle, los automovilistas de

Argel seguían tocando sus bocinas al ritmo del grito "¡ Argelia, francesa!".

El extraordinario interés que había despertado la alocución, aunado a una lluvia torrencial, mantuvo

prácticamente vacías las calles de la ciudad durante el tiempo que permaneció hablando el general De

Gaulle. Al final del discursó de De Gaulle civiles armados surgieron de los edificios de la "zona

fortificada" de los "ultras" y lanzaron el grito de "¡Argelia es francesa!"

"¡DE GAULLE, A LA CÁRCEL!"

También se oyeron gritos de "¡ De Gaulle, a la cárcel!", pronunciados por los insurrectos de Argel.

Las palabras del general De Gaulle. relativas a que su plan de autodeterminación es el único que puede

resolver la situación han provocado nuevas actitudes de rebeldía.

"UN CRIMEN CONTRA LA PATRIA"

El director del periódico "L´Echo d´Alger", Alain de Serigny, lanza hoy un fuerte ataque contra el

presidente De Gaulle en un editorial titulado "Un crimen contra la patria".

"De Gaulle, traído al Poder por una Argelia unida—escribe—, ha escogido deliberadamente una política

que conduce a la rendición." Serigny ataca también las instigaciones hechas ayer por las autoridades

francesas en Argel para que los musulmanes se manifestasen en apoyo del presidente De Gaulle, "a fin de

crear una oposición entre los musulmanes franceses y los franceses de Argelia". "Una guerra civil ha sido

fomentada—dice finalmente—, a fin de que el Ejército intervenga para permitir a De Gaulle y al

Gobierno volver a hacerse cargo de la situación."—Eje.

 

< Volver