Autor: García Abad, José. 
 El profesor Lausen habla para informaciones. 
 La renta per cápita supera en un 30 por 100 a la estimada oficialmente     
 
 Informaciones.    22/01/1972.  Página: 1-2. Páginas: 2. Párrafos: 39. 

EL PROFESOR LASUEN HABLA PARA ((INFORMACIONES»:

"LA RENTA

Por José GARCÍA ABAD

MADRID, 22. Hace unos días, nuestro compañero don Julián ("ortés-Cavani-llas entrevistó en «ABC» a don Alfonso Ossorio, joven político santanderino, ex procurador en Cortes, ex consejero del Reino y con un amplio «curriculum» de cargos desempeñados dentro del Estado y en la empresa privada En esta entrevista, el señor Ossorio informaba que el .profesor Lasuén, «una de las pocas cabezas económicas que posee tápana con verdadera audiencia en el exterior», había realizado un estudio sobre la renta española, del que se desprendía que la renta «per capita» es superior en un 30 por 100 a la estimacion oficial.

Como el tema era sumamente atractivo, inmediatamente nos pusimos en contacto con el profesor Lasuén, con quien hemos mantenido una amplia conversación gracias a la «pista» que nos facilitó la referencia del señor Ossorio.

¿Cuál es, de verdad, la renta «per capita» española? Esta pregunta tiene al menos dos respuestas: la oficial, que paradójicamente proporciona la cifra más reducida"—1.000 dólares—; y la extraoficial, que la considera más elevada. Recientemente, el Banco de Bilbao al hacer públicos sus calculos-, dejaba clara su opinión de que, en realidad, la renta por «español es sensible^ mente superior, a la oficial indicada antriormente, aunque no entraba en averiguaciones concretas sobre la materia. Esta tarea sí ha sido emprendida -creémos que por primera vez en España— por el profesor Lasuén. Es lógico que nuestras primeras preguntas se dirijan a conseguir aclaraciones sobre esta interesantísima investigación

—Debo aclarar, en primer jugar -nos dice el profesor Lasuén--. que la estimación de la rente «per capita» a que usted se refiere, y que realizó la empresa consultora a que pertenezco, no fue calculada para deter minar el nivel de renta como objeto final, sino porque su estudio fue imprescindible para establecer el tamaño v la localización de) mercado central de Madrid En efecto, si se tomaba la renta oficial como punto de partida del análisis v se calculaba el consumo futuro de alimentos derivados de esta renta, en función de las elasticidades de consumo correspondientes a ella, resultaban unos niveles de consumo para el próximo futuro inferiores a los actuales.

Este problema se ha planteado v plantea en todos los estudios de mercado que se realizan en España Normalmente no se resuelve satisfactoriamente por falta de presupuesto. En el caso del mercado central dada su importaricia fue absolutamente necesario llevarlo a cabo para determinar el nivel de renta real de Madrid y precisar el tamaño de mercado) y su distribución por barrios para fijar su localización. que depende de ellas y de las estructuras comerciales al por menor a que dan lugar).

EI profesor Lasuén utilizó los das procedimientos clásicos para estos cálculos: la estimación directa v la estimación indirecta, y siguio para ello las. técnicas desarrolladas inicialmente por Kravis y Beckerman y maduradas por el instituto de investigaciones Economicas y Sociales de las Naciones Unidas,

La estimación indirecta consiste básicamente determinar el nivel de renta que corresponde, según el patrón internacional, al nivel de consumo español de varios bienes escenciales: acero, cemento, electricidad, electrodomesticos, vehículos, carne, etc. Según esta estimaClén indirecta, el nivel de renta «per capita» español para el año 1970 estaría comprendido entre los 1200 y los 1250 dolares. La estimación directa se realizó para contrastarla con la anterior. El procedimiento seguido fue la conversión en dolares de la renta oficiai española en pesetas. Para ello se hícieron las correcciones pertinentes a] nivel de la renta en pesetas para corregir las infravaloraciones que contiene, debido, por una parte, a la defraudacion fiscal, y por otra, a las producciones que no cirulan a través de los mercados —autoconsumo; finalmente , se estimaron las díferencias de precios relativos españoles y extranjeros v se convirtieron las pesetas en dólares de poder adquisitivo equivalente. El resultado fue similar al señalado anteriormente

El profesor Lasuén me señala que posteriormente se han hecho públicos diversos estudios internacionales —el de la union de Bancos Suizos, por éjemplo que coinciden con el índice global utilizado por él para las correcciones sobre el poder adquisitivo. Hay, pues, pocas dudas sobre la solidez de estas investigacionés, aún cuando surgieran DO pocas dificultades para su realización.

—Por otra parte —añade el profesor—, los autores extranjeros han coincidido desde hace años en estimar la renta española entre un 20 y un 40 por 100 superior a la estimada oficialmente Puede observarse este dato en las obras de Colin Clark referidas al nivel de renta «per capita» en los años 30, de I. Adelman -1953— v ios de Maizels hacia 1957.

Queremos saber sí además de las citadas diferencias cuantitativas ha encontrado el profesor alguna diferencia con respecto a la estructura de la renta. El señor Lasuén me contesta que ha llegado a conclusiones -similares que el Bancq de. Bilbao.

—¿Puede haber alguna intencionalidad en cuanto a la «estimación a la bajan dé nuestra renta?

—No. NO la crea La razon fundamental de la disparidad de la diferencia en tipos de cambio peseta-dolar utilizados. la estimación oficial utiliza el tipo de cambio oficial que sólo recoge las diferencias de precios relativos en los productos que se exportan v se Importan. Psro-vestos productos- sólo significaa-el 10 o el 15 po 100 aproximadaniente de la renta~~del País El otro 80 ó 90 por 100 de la renta se gasta en productos cuyos precios relativos respecto de los de otros países no están en absoluto reflejados en el tipo de cambio oficial; me refiero a los servicios v a las numerosas mercancías-de ámbito nacional, cuyos precios son notablemente inferiores a casi todos los de lo¡> países de Europa v a los de Estados Unidos.

Por ello, para estimar la renta real en dólares ha? que convertir las pesetas a un tipo de cambio diferente, de poder adquisitivo equivalente, que se sitúa alrededor de las 45 pesetas dólar.

EL III PLAN Y EL DESARROLLO REGIONAL

Damos un pequeño salto para enfrentarnos con el tenia del ni Plan con relación al desarrollo regional. ¿La nueva política ha supuesto un avance con respecto a la llevada a cabo en el H Plan?

—-Para estudiar estos problemas, la misión de la -O.C.D.E. del año 1971 contó con un experto muy cualificado en economía regional, el profesor Richardson, quien hizo un informe que considero adecuado (vea. se pág. 2).

—¿Se han recogido en el Tercer pian las sugerencias de este experto?

—El informe Se refiere concretamente a la política desarrollada en el segundo y no es, por tanto, directamente, una sugerencia para el tercero. Con respecto a este último, he dirigido un estudio, por encargo del ministerio de la vivienda y con destino a la Comisaria del Plan, que tenía por objeto coordinar las interacciones entre la planificacion sectorial y la- regiolítanas y de ciudades. En este estudio se trata"adicionalmente de corregir los defectos apuntados por Richardson y otros. La redacción del Plan, que ha sido mu? general —por lo menos en lo publicado—, permite que se apliquen los criterios del informe. Espero que en la ejecución del mismo se tengan en cuenta.

¿HEMOS SUPERADO EL SUBDESARROLLO"

Hay ´; una pregunta flotando en torno a todos estos problemas. ¿¿Hemos saltado va, de verdad, la raya que separa el sub-desarrollo del desarrollo? Recientemente, el Banco de Bilbao aseguraba que va habíamos superado aquél irreversiblemente. .De la misma forma se han manifestado últimamente varios miembros del Gobierno. Si la raya mitica se sitúa en los 1.000 dolare» de renta, según lo que

llevamos visto, la cuestión no ofrecería dudas. Pero ¿no parsce más probable que en a.gunas cosas estemos acercándonos a nuestros vecinos de Europa v en otras permanezcamos más o menos «sub»?

—Desarrollo. ., stii}desarrollo.. Son términos en orm emente relativos. casi todo el mundo esta subdesarrollado con respecto a alguien. Salvo unps pocos países, dos o tres que están llevando • a cabo las innovaciones tecnológicas y organizativas que luego los demás se limitan a adoptar, a diferente ritmo, todos los demás se pueden definir como subdesarrollados. Hay. sin embargo, grados de subde-sarrollo.

Parece claro que España no se encuentra en re los más retrasados, fíj mucho menos. En términos de nivel de renta po¿- habitante, nos encontramos entre los 16 o 20 paises primeros en terminos de producto nacional bruto español ocupa el octavo o el noveno lugar; lo mismo ocure en -~producción industrial Estos índices dan una idea adecuada de la situación relativa de España en un mundo constituido por unos 170 países... Desda íuego. el lu-gar relativo de España es mas alto, sin duda, que lo que piensa el español mi dio, cosa que éste inmediatamente aprenda cuando viaja un poco, y constituye, en general, a mayor sorpresa del turista Español También, sin duda, el lugar relativo de España es mucho más elevado que el que significa, «a postuca tnte el mundo, en general, retraída y defensiva.

Pedimos al profesor Lasueti que matice algo más Aun den tro ds la re atlvidad indicada, ¿en qué sectores pisamos con más tuerza y cuáles son los que precisan de una transformación más radical?

—Entre las grandes sectores el más desarrollado sin-rada, es er~de servicios, luego la industría y posteriormente la agricultura. pero dentro de ellos, la situación de los distintos subsectores es muy diferente Así. el subS3c:or financiero, "no en su conjunto, sino en alguno de sus componentes, es característiía-mente una dp las actividades menos desarolladás a el´ pais a pesar á° su un"importancia c´itica y a peiar dei gran desarrollo de los servicios en el país.

Solicitamos ejemplos:

—Creo que el mercado menos desarrollado, entre los escenciales, es ei mercado de capitale.s. Esdecir la Bosa y todas las instituciones relacionadas con ella, luego, ras tastítuciones miscelaneas financieras y las empresas de seguro Las únicas instituciones realmente desarrollada en el sistema financiero son el Banco emisor, los Bancos comerciales y algunas entidades Ae ahorro El su´odesarrollo de las restante» suoponee un feno considerable a la inversión del sector privado Tambiént) ge puede decir que el país tiene su nivel

E´L profesor don fosé Rumión Lasuén Sancho es una de esas personalidades que confirman el tópico de que tos .-españoles no mhemos valorar nuestras, «figuras^ anies. df que su .prestigio no nos llegue debidamente rejleiüdc ¿t^dt et extranjero No es díte el joven catedrático huya panado inadvertido, como lo prueba que a sus treinta y nuf.ve años recién cumplidos ocupe, entre otro- numerosos cargos, el de decano de Económicas dé la Autónoma. Pera la verdad es que su reconocimifrfio inte nacioneA es -muy s,upe-ñor a su consideración interna. El profesor Lasuén, toctoradu con premio extraordinario en la Universidad de Madrid, es también «Master in Economicsn en (a Universidad df Síi/i/wd...(:Galij-orniaJ, en ia que obtuvo el uMagnan ciim Laude», doctor uhónoris causa» de la lñierna£tonalA,cadérny,-experto internacional de las Naciones Uñidas y del Raneo Mundial.´Ha rea-tizado investigaf´FÓnes ¿cunármeos en Estados Unidos en «Resourcesi ¡or the filiare» y..tas realiza actualmente para la O N´:.:.(jsK.- conocida, .por otra parte, sii colaboración con oír>» Gobiernos r especialmente con el equipo Kennedy

Don losé Ramón Lasuén ha evitado hasta ahora ha cer comentarios sobre la política económica española, argumentando que tal como está el ambiente, los juicios económicos se convierten en argnifi$njp?$póliticos, lo que contribuye a bastardear ür,Sofí^S,lK

EL PROFESOR LASUEN HABLA PARA «INFORMACIONES»

* «La tasa de crecimiento del ÍII Plan de Desarrollo

es viable»

* «España tiene potencialidad para crecer, como Japón en la década de los 60»

* «El Mercado Común nos puede efectar, como máximo, en un 0,5 ó* 1 por 100 de nuestro producto nacional bruto» de organización Industrial inferior a su nivel relativo de desarrollo. Mientras que en cuanta a niveles de producción, nos encona amos, «ano he dicho, aproximadamente en el lugar ocho o diez del mundo, las grandes empresas españolas ocupan posiciones muy bajas en la ordenación internacional La empresa española tiene una organización eubd¿sarrollada: una estructura financiera deficiente, un tamaño reducido; poca dlversifi-cación de productos, deficiente red comercial inferna y prácticamente nula externa, escasa descentralización de instalaciones y decisiones: una gestión muy rígida y anticuada, y, naturalmente, escarísima investigación. Todos estos defectos tienen mucho que ver con las estrecheces del mercado financíete. El lector habrá podido comprobar que son estas algunas de las más importantes causas consideradas por el informe del Stanlord Research Institute, como principales fíenos a las inversiones extranjeras en España. El misterio no es tan insondable si sabemos que el citado Instituto ha entrevistado detenidamente al p.ofesor Lasuén. En el citado informe también se menciona como obstáculo decisivo el fraude fiscal Las empresas extranjeras que al parecer tienen.más dificultades con el Pisco que las celtiberas, califican el comportamiento de éstas como discriminador. ES importante, por razones no exclusivamente económicas, acabar con este fenómeno, cero no son pocos los que consideran perjudicial lanzarse a fondo por este caminó.

—NO se pueae cambiar a fondo el sistema financiero —aclara rápidamente el profesor-sin transformar paralelamente la organización industrial de1 país. Lo mismo ocurre a la inversa. Si la reforma del mercado de capitales y de las empresas no se lleva a cabo simultáneamente, podemos encontrarnos con serias deformaciones Ha habido ya indicios de 3o que puede suceder. Por ejemplo, la ampliación de la oferta de fondos en Bolsa, con la irrupción d •: js Fondos de Inversión, se j-.odujo sin aumento real de la

demanda de fondos, porque la calidad y número de empresas cotizadas siguió siendo prácticamente el mismo v dio lugar a alzas irreales en las cotizaciones, lo que luego se ha resuelto en la crisis que todavía ]a domina.

EL PROFESOR LASUEN N0 QUIERE HABLAR DE POLÍTICA

El periodista comprende las dificultades que entraña la cuestión que va a palntear al profesor. No obstante, se atrevería a solicitarle su opinión sobre la política necesaria para evolucionar hacia una estructura más moderna.

—No sé si sabe que no me gusta contestar sobre cuestiones de política económica española.

Argumento qu» es probablemente lo que más puede interesar a los lectores. El profesor Lasuén matiza:

-^ j me gusta contestar sobre política ´económica española por dos razones:

1. Como en; España el diálogo político propiamente dicho está múy condicionado desde nace años, se utiliza cada vez más el procedimiento dé debatir temas políticos á través de argumentos económióos.

Prpfesionalmeste, me interesa más la eco: iiomia que la política y, por consiguiente, no estoy dispuesto a participar en el juego establecido, que roza la ética profesional y, en todo caso, empaña la imagen de economista y de la economía. Por ello, procuro limitar mis opiniones a temas concretos, y las doy sólo cuando se me solicitan en la práctica profesional y por cauces privados,. Adicionalmente .creo que las opiniones politicas no tienen por que tener una base económica para ser justificables. Mis convícciones; políticas, por ejemplo, no están subordinadas a mis ideas económicas. Poi tanto, deben formularse independientes o relacionadas, pero nunca subordinadas.

2.» Hay un conjunto de economistas competentes en los distintos Ministerios, que conocen las soluciones necesarias tan bien, al menos, como yo. Si no se aplican no es por razones económicas, sino por una serie >5e condicionantes de otro tipo.

Por estas dos razones, prefiero tratar temas de política económica general en otros países, que

es a lo que vengo dedicándom desde hace años, restringiendo mí actuación en España a proyectos muv técnicos.

Para no rozar zonas tan peligrosas, el profesor Lasuén ha trabajado hasta ahora, fundamentalmente, sobre cuestiones de economía urbana y regional; de este terreno ha elaborado proyectos muy importantes: Esquema del Plan Nacional de Urbanismo, el Plan de la Vivienda de 1966, Mercado Central de Madrid, Centro Comercial de la Castellana, índices de aprovechamiento del suelo, etc.

¡QUE SE SEPAN LAS LIMITACIONES DE LA ECONOMÍA!

No obstante, recuerdo al profesor Lasuén que para los lectores de INFORMACIONES tienen un gran interés las opiniones que un hombre de su competencia pueda tener sobre los grandes temas que nos afectan. III Plan de Desarrollo, Mercado Común, etc.

—Lo que más me importa que se sepa —me interrumpe— son las limitaciones con que se enfrenta en este país la economía como disciplina científica. Al economista necesariamente se le interpreta políticamente, lo que dificulta considerablemente su profesión. Imagínese usted que las demás profesiones se encontraran en las mismas circunstancias: que un médico tuviera que dar un diagnóstico o un ingeniero proyectar un puente pensando fundamentalmente en las repercusiones políticas de su acción.

Aun con todas las cautelas propias del caso y avizorando todos los riesgos de politización josible, insisto en solicitar la opinión del profesor Lasuén sobre algunos puntos polémicos. Puede conseguir el III Plan la ;asa de crecimiento que se ha propuesto?

—Es viable desde un cinco hasta un diez por ciento...

—¿V realista?

—Eso depende de lo que harán.

—Si hacen lo que dicen que van a hacer... Trato de preguntar si es coherente el III Plan Jé Desarrollo.

—Creo, y como yo la mayor parte de economistas extranjeros de relieve que conocen el país, que España tiene hoy, y por mucho tiempo, potencialidad suficiente para crecer a ritmos parecidos a los del Japón en los años 60. Que se utilice ó no esta potencialidad es una cuestión distinta. Para ello es preciso que se apliquen medios del tipo de los utilizados por los Japoneses, principalmente organizativos e Institucionales. En otras palabras, en España nos enfrentamos con pocos obstáculos reales serios para el crecimiento económico, salvo los organizativos, los institucionales.

MERCADO COMÚN, UNA OPCIÓN POLÍTICA

Hablamos ahora sobre el Mercado Común, considerado también por el profesor Lasuén como un fenómeno político.

—En términos económicos, el convertirnos o no en miembros de pleno derecho del Mercado Común puede afectar a nuestro crecimiento, aumentando o disminuyendo en un 0,5 a 1 por 100 el ritmo de crecimiento del producto nacional bruto. Por tanto, en un país que es difícil hacer crecer a menos de un 5 por 100 y que puede crecer al 8 ó 10 por 100, la solución que se dé a nuestras relaciones con el Mercado Común puede suponer como máximo un aumento o disminución muy ligera (5 - 10 por 100) de nuestro ritmo de crecimiento. La entrada en el Mercado Común tiene, por ello, que decidirse en función de opciones políticas más que económicas, y tiene condiciones políticas más que económicas.

LA VUELTA A LOS CLASICOS

Finalmente enfocamos el tema de la economía como ciencia. El profesor Lasuén me habla del fenómeno de vuelta a los clásicos —Smith, Malthus, Marx, Ricardo, etc.—, no de sus teorias propiamente dichas, sino al enfoque científico que plantearon. Dentro del esquema de los clásicos, las variables de política económica más importantes son las institucionales: la forma de organización del mercado, de lasempresa, de las relaciones entre los distintos agentes económicos, la forma de adoptar las innovaciones tecnológicas, etc., el nivel cultural, los hábitos de consumo, los niveles de deseos, etc.

Empieza a resultar evidente que una política de desarrollo consciente debe tratar de dar fórmulas originales para transformar los niveles de estas variables crít´>-as. Estas fórmulas no pueden consistir en la copia de lo que los países hoy desarrollados han hecho en el pasado, por dos razones. En primer lugar, porque si se copia sistemáticamente, el único resultado que se puede obtener, en el mejor de los casos, es el alcanzado por esos paises. Esto no puede ser una panacea, porque estos paises presentan numerosos defectos que es preciso evitar. Y en segundo lugar, porque dichas medidas fueron efectivas en otro contexto, real e institucional, y no es fácil que sean igualmente efectivas hoy.

De la misma forma que el fracaso genérico de la política española en el siglo XIX, según Carr, fue el concentrarse en dar una estructura política de país avanzado a un país subdesarro-llado en lugar de dedicarse a desarrollarlo, el de hoy puede ser el intentar Implantar soluciones económicas institucionales copiando sistemáticamente formas extranjeras, que limitan el ritmo de crecimiento del país, en la espera que ello produzca una evolución política determinada.

Para decirlo con la terminología establecida. Se argumenta, y mi opinión, entiéndase bien, política, es coincidente, que es necesario aprovechar la ventaja genérica de país retrasado y dar una formulación autónoma a la institucionalización política de la democracia española, evitando los defectos de la formulación clásica de que dificilmente se pueden liberar los paises que en su día, la adoptaron, y. naturalmente, siempre que ¡a nueva formulación garantice mejor los objetivos que la formulación clásica Intenta alcanzar.

Paralelamente en tiende el profesor Lasuén que es igualmente preciso aprovechar la misma ventaja generica de país retrasado y establecer una formulación autóctona de la organización económica del país, que garantice alcanzar el máximo ritmo de crecimiento que permita su potencialidad real.

—No creo justificable —termina— hacer prevalecer una necesidad de institucionalización sobre otra, porque ni una ni otra están subordinadas entre si. Ni la estructura política condiciona totalmente la económica, como se debe aprender del siglo XIX, ni la económica la política, como se tiene que aprender del XX. Las dos están interrelacionadas y tienen que evolucionar armónicamente; de lf contrario, la una frena a la otra

 

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