Autor: Calvo Serer, Rafael. 
   Reformas en vez de Revolución     
 
 Madrid.    01/10/1971.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

REFORMAS EN VEZ DE REVOLUCIÓN

Por Rafael CALVO SERER

EL hombre en su afán de adivinar el futuro recurrirá siempre a la metáfora y a la profecía, por mucho que lo que todavía no existe se resista al análisis de la inteligencia.

Una de las metáforas más usuales en la interpretación de la Historia es la del crecimiento y decadencia orgánicos repetidos cíclicamente. Los pueblos, como los hombres, nacen, se desarrollan y mueren. Pero a diferencia de éstos tienen capacidad de renacimiento. Por otro camino interpretativo de la Historia se llega al método de las generaciones, cuyo espacio vital oscila alrededor de los treinta años.

A la vista del desarrollo cíclico y del paso de fas generaciones es como hay que situar este 1 de octubre de 1971, en que se celebran los treinta y cinco años de S. E. el Jefe del Estado al frente de nuestro país.

UNA generación, pues, ha recorrido el espacio completo de su acción histórica. Se plantea, por tanto, el problema de la continuidad de su obra una vez que desaparezcan sus creadores. Pero esa continuidad no podrá nunca lograrse sin la evolución que es esencial en el dinamismo de la Historia. De aquí que actitudes favorables al inmovilismo o reaccionadas, opuestas a todo cambio, son históricamente imposibles. Empeños tales supondrían saltar dialécticamente a la anarquía o a la revolución radical. España, Europa y el mundo han vivido cambios bruscos de este tipo.

Por fortuna en la Historia se dan otras actitudes que evitan ese fatalismo dialéctico: hay que intentar la más adecuada. Es la hora de las tendencias reformadoras propicias a la evolución homogénea; la línea del centro entre la reacción y la revolución, entre el inmovilismo y la anarquía, entre el conservadurismo y el nihilismo.

Hace cinco arlos, en el treinta aniversario del Generalísimo Franco al frente del Poder, este periódico escribió que en su obra se habían manifestado ciertas inflexiones que permitan señalar tres grandes etapas en el Régimen: la del predominio falangista, desde 1936 a 1945; la de un sector democristiano, hasta 1957, y la de los tecnócratas, que estaba entonces desarrollándose

DESDE septiembre de 1966, el periódico MADRID fiel a la línea que se trazó de servir al pueblo español objetiva e independientemente, ha pasado por numerosas vicisitudes, debidas a la incomprensión de algunos falangistas, unos pocos democristianos y muchos tecnócratas La moderación con la que Franco ejerció su Poder, en septiembre de 1968, permitió al periódico continuar aquella labor, no obstante los intentos de quienes se excedieron o se equivocaron en el ejercicio de sus funciones públicas.

Todas las sentencias de la jurisdicción penal por artículos aparecidos en el periódico han sido absolutorias. Este dato.y la jurisprudencia sentada por el Tribunal Supremo a favor de la licitud de la crítica política, absolviendo al diario MADRID en sentencia de 30 de junio de 1971, han confirmado la legalidad de la posición independiente del periódico Esta es la base de nuestra defensa de la apertura como condición necesaria para la continuidad Porque sóio dentro del marco de tes leyes pueden conseguirse reformas pacíficas y progresivas.

La legalidad creada en este período permite afrontar el futuro sin caer ni en el infantilismo de la radicalización violenta, ni en el integrismo irracional, ni en la reacción, enemiga de todo cambio y progreso

EL país ha salido de la miseria y aspira a su integración en la democracia industrial y social europea. La conciencia religiosa, enriquecida en sus valores culturales y sociales en estos últimos años posconciliares, experimenta transformaciones que deben afectar positivamente a la convivencia nacional. Todo esto, unido a la extensión general de la cultura entre sectores cada vez más amplios del país, ofrece los elementos básicos para que las inevitables reformas se realicen sin ruptura de la continuidad histórica. Formalmente además se ha construido un Estado capaz de sostener su Poder.

Este análisis y esta predicción hacen que reafirmemos nuestra posición de independencia, ya contrastada en las dificultades. Una posición de reformas y no de revolución, que rechaza el inmovilismo oportunista, el integrismo oscurantista y la reacción sin futuro.

 

< Volver