Se hallan en estudio importantes textos legales para el debido desarrollo de la Ley Orgánica del Estado  :   
 España está cada vez más presente y conmayor eficacia en el mundo. 
 ABC.    31/12/1971.  Página: 23-25. Páginas: 3. Párrafos: 9. 

SE HALLAN EN ESTUDIO IMPORTANTES TEXTOS LEGALES PARA EL DEBIDO DESARROLLO DE LA LEY ORGÁNICA DEL ESTADO

España está cada vez más présenle y con mayor eficacia en el mondo

Nuestras Leyes Fundamentales aseguran con dinamismo la solidez del orden institucional y el desarrollo político y social dentro de su cauce natural. Por esta vía seguiremos avanzando. Tras la promulgación en este año de la Ley Sindical y del nwevo Reglamento de las Cortes, se ha remitido a la Cámara legislativa una ley básica para la vida cíe nuestros pueblos y ciudades, de nuestras provincias y municipios, corno es la Ley de Régimen Local. Y se hallan en estudio oíros importantes textos legales que se están elaborando en cumplimiento de lo preceptuado en la Ley Orgánica del Estado para el debido desarrollo de la misma.

Carecen, pues, de fundamento los que pretenden tacharnos de inmovilistas. En cada momento oportuno se han ido dando los pasos necesarios. ¥ así, el 23 de julio de 1969 fue proclamado sucesor en la Jefatura del Estado el Príncipe Don Juan Carlos de Borbón, lo que vino a consagrar el desarrollo normal de un proceso previsto en nuestras leyes que, robusteciendo el principio de unidad, asegura la continuidad y la firmeza de nuestro sistema. Hecho decisivo que ha sido reafirmado por la ley de 15 de julio último, que determina las funciones del Príncipe de España en los casos de ausencia o enfermedad del Jefe del Estado, con lo que queda perfectamente asegurado el futuro de nuestra Patria. Así como las clamorosas muestras de adhesión que el Príncipe viene recibiendo en sus contactos con el pueblo español son una prueba del amplio sentimiento popular que aquellas medióos han merecido.

NORMALIDAD POLÍTICA Y MEJORAS SOCIALES

No debéis nunca olvidar que esta normalidad política es la que permite las mejoras sociales, meta permanente de nuestra actuación, la igualdad de oportunidades en la educación y el trabajo, el desarrollo económico y social sostenido a lo largo de lo; años, cuyos logros son reconocidos por propios y extraños y están en la conciencia de todos los españoles de buena voluntad. No están, pues, justificada* las objeciones de amenes, admitiendo nuestro desarrollo económico y social, preconizan, como cosa nueva, un desarrollo político. En nuestro sistema ambos desarrollos corren parejos a través de ira •procesa ininterrumpido, abierto a, las necesidades y perspectivas del momento histórico. Nuestro desarrollo política es precisamente el que viene asegurando la era de pac y prosperidad raáe larga gue ha conocido el país. Otra cosa sería si bajo las palabras «desarrollo político» se pretendiera la vuelta & ios errores Sel pasado, a, los partidos políticos y con ellos a la ruptura de la. unidad nacional. Este supuesto sería sencillamente suicida y el pueblo español ha acumulado sobrada experiencia para negarse en redondo a un nuevo salto exi el vacío, y tiene voluntad suficiente para continuar su camino en un sistema orgánico, basado en las instituciones naturales, y, por ello, más pluralista, eficaz y auténticamente representativo que el sustentado por el liberalismo parlamentario inorgánico de tipo formal o por las llamadas democracias populares.

principios; significa simplemente voluntad de entendimiento en cuestiones concretas de interés común.

APERTURA A TODOS LOS HORIZONTES

La no injerencia en cuestiones internas, el respeto mutuo y la apertura a todos los horizontes del mundo siguen siendo los principios cardinales de nuestra política internacional.

Bien es verdad que las realidades de España, cuya raíz está en la pluralidad de nuestro pueblo, su tradición histórica y su consiguiente misión intransferible son todavía inconiprendidas y aun hostilizadas por los recalcitrantes de la vieja política liberal, que viene extinguiéndose progresivamente sin pena ni gloria. Mas todo ello puede cada vez menos contra un país que ha recorrido ya tantas leguas en su camino, que está a la vuelta de tantos espejismos, repudia instintivamente los partidismos y que, con la salvaguardia y unidad de sus fuerzas armadas, defiende celosamente el imperio de sus leyes.

 

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