Don Emilio Romero, en el Club Pueblo:. 
 Cara al posfranquismo, el panorama político (como imagen del pluralismo) no es tranquilizador     
 
 Informaciones.    26/06/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

DON EMILIO ROMERO, EN EL CLUB PUEBLO:

"Cafa al posfranquismo, el panorama político no es tranquilizador"

COMO IMAGEN DEL PLURALISMO.

MADRID, 26. (INFORMACIONES.)—«El panorama político, como imagen del pluralismo, no es tranquizador en el posfranquismo. Verdaderamente no existe pluralismo politico en la mayoría del pueblo español, sino en los cuadros o en las familias políticas. El país refunfuña ante los defectos o errores de la máquina gobernante, pero con el deseo de que funcione, sin impórtale quién está en la máquina. En el intrarregimen la discusión política no es ideológica, sino de personalidades o sectores, instalados o desinstaladas. El problema que se plantea no es «qué se va a hacen, sino «quién lo va a hacer». El extrarrégimen polariza el temor nacional al desorden. Tiene personalidades e intelectuales brillantes, pero ningún soporte básico de garantía.-» Esto dijo ayer don Emilio Romero, en el curso de una conferencia sobre el tema «Las fuerzas políticas de la España actual», con la que se clausuró el ciclo del Club Pueblo.

FUERZAS POLÍTICAS ACTUALES

Según el director de «Pueblo», «el Régimen es una sola fuerza con varios generadores de corriente. Las clientelas políticas son casi exclusivamente de poder. Por eso, sin perjuicio de intentar desde otros planteamientos un pluralismo amortiguado de grupos minoritarios para constituir opciones políticas, 1as fuerzas políticas que integran el sistema son, hasta ahora, instituciones y débilmente sectores de opinión».

Estos «generadores de corriente» dentro del Régimen on para don Emilio Romero los Sindicatos, el Movimiento, el Ejército, la Iglesia, ¡a Sanca y las altas empresas». SI conferenciante las calificó

como «fuerzas sustanciales, no para mover o cambiar el orden del Estado, sino para crear su equilibrio en el universo político»; sin embargo, reconoció que estas fuerzas «dan gobernantes y políticos, pero no construyen la alternativa y la divergencia Gobierno-oposición».

«Falangistas, católicos y monárquicos —dijo mas adelante— siguen componiendo el entramado politico óptico del Régimen, pero solamente aquellos que discurren por el cauce del sistema: falangistas, pero del Movimiento; católicos, pero de la acequia de La Editorial Católica; ahora, monárquicos alfonsinos de la Zarzuela; monárquicos tradicionalístas, desencarrilados de la línea Parma. En vida de Franco este armazón es definitivo y suficiente. Franco es un potencial político supraInstitucional. Es la superfuerza.»

DESPUÉS DE FRANCO

«Sin Franco --dice don Emilio Romero— este esquema podría resultar insuficiente. La gran incógnita es el comportamiento del Príncipe Juan Carlos en los primeros años de su reinado.

Todos los príncipes de la Historia han sido continuadores de una soía cosa: el trono. Sobre todo lo demás han puesto sus manos. Algunas veces, para bien; otras, para mal. El caso del Príncipe Juan Carlos es original y complejo. A mi me parece un caso fascinante. Va a ser sucesor de un hombre del que sólo puede heredar la legalidad, pero no su autoridad. Con e] Príncipe se reinstaurará la Monarquía casi medio siglo después, cuando esta institución ha sufrido, cuando menos, el deterioro de su alejamiento.

Lógicamente, por esas dos cosas sustanciales, cabe sospechar la posibilidad de una recomposición de la imagen política, todavía imprevisible, de remodelamientos legales y de equipos políticos, todo ello dentro de un rumbo de continuidad. El Príncipe deberá tener la habilidad de un mago, la incredulidad de un filósofo, la astucia de un zorro y la paciencia del asno. No va a estar obligado a hacer las mismas cosas que Franco, pero no habrá de separarse mucho del modo como las ha hecho. Ya se sabe que un estadista ha de ser fiel a su país, pero no es necesario que lo sea a cada uno de los subditos.»

ESQUEMA DE FUERZAS POLÍTICAS

Según don Emilio Romero, el esquema de las fuerzas políticas en España seria el siguiente: Dentro dele marco Institucional, Movimiento-organización, Sindicatos, Ejército, Asamblea Episcopal. Banca y alta empresa.

En una oposición intrarrégimen: El carlismo de la vía Parma-Carlos Hugo, los círculos de José Antonio y los antiguos miembros del Frente de Juventudes.

En el marco específicamente político: los alféreces provisionales y el sector católico agrupado alrededor de La Editorial Católica y de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas.

En el marco de oposición extrarrégimen: El Partido Socialista Obrero español, el Partido Comunista, las Comisiones Obreras, el Movimiento Democristiano a 1 rededor de «Cuadernos para el Diálogo» y los cuadros monárquicos afectos a la legitimidad representada por don Juan de Bor-bón.

En este mismo epígrafe podrían aparecer actitudes —dijo el director de «Pueblo», con un pie en el Régimen y otro fuera: el núcleo de personalidades del Opus Dei en el periódico «Madrid», el núcleo Areilza y el sector democristiano dirigido por Ruiz-Jiménez.

EL OPUS DEI

Especial atención m e recio en la conferencia de don Emilio Romero el fenómeno Opus Dei. «La presencia de miembros de este Instituto secular en el Gobierno y en actividades políticas nacionales con diferentes actitudes, ha creado un ambiente polémico. Los signos externos contradicen la creencia de que estamos ante un movimiento político organizado, sino más bien ante una suscitación de vocaciones públicas, en un movimiento religioso original, que no es restrictivo en materia de adscripciones políticas...

La realidad es que estamos ante una relación de personalidades del Opus Dei, con Influencia en virtud de sus puestos destacados en el Estado, en la sociedad y en la Universidad, alcanzados en estos ultimes quince años, por un propósito - aseguran — de trascender "en cristiano" al mundo de la cultura, a la misión del poder y a la, dinámica socio-económica del país.»

 

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