Autor: Salas y Guirior, José. 
 Roma. 
 Nenni recibe en audiencia oficial al presidente del llamado gobierno republicano español  :   
 Se inicia en toda Italia una campaña antiespañola en la que se pide la oposoción al ingreso en el mercado común. 
 ABC.    18/03/1964.  Página: 63. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

ROMA

NENNI RECIBE EN AUDIENCIA OFICIAL AL PRESIDENTE DEL LLAMADO GOBIERNO REPUBLICANO ESPAÑOL

La enSrevista es calificada como "acto inaudito de hostilidad hacia España

SE INICIA EN TODA ITALIA UNA CAMPAÑA ANTIESPAÑQLA EN LA QUE SE PIDE LA OPOSICIÓN AL INGRESO EN EL MERCADO COMÚN

Roma 17. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) Uno de los problemas políticos que cada día van tomando más cuerpo en Italia es el que se refiere a la posible entrada de España en el Mercado Común.

En su día hubo que tomar nota del cauteloso silencio italiano que sólo cabía interpretar como signo de espera ante la posición que fueran tomando los demás miembros. Y cuando este silencia se quebró ofreciendo la información de París y Bruselas, dándose el caso de que se hiciere hincapié en las salidas de tono del señor Spaak, hubo que pensar que la influencia comenzaba a pesar con posibilidades no favorables. Que estas posibilidades no favorables estén movidas por el mundo español del exilio, en buena armonía con la zona extremista del Gobierno de centro-izquierda, es algo que está claro. Pero si alguna duda quedaba, ahí está la noticia del día: el vicepresidente del Consejo de Ministros, Nenni, jefe de los socialistas italianos y antiguo combatiente de las brigadas internacionales en la guerra de España, ha recibido hoy en el palacio de Chighi al llamado presidente del Gobierno español republicano en el exilio, Claudio Sánchez Albornoz.

El señor Sánchez Albornoz, historiador de relieve e investigador con una obra considerable, venía a Italia para tomar parte en una reunión de estudios medievales en Spoletto. Nada tiene ello de particular y menos lo tendría el que se hubiese encontrado privadamente con antiguos correligionarios políticos, sean éstos miembro del Gobierno o no. Lo que resulta asombroso es el carácter que se quiere dar al encuentro por el hecho de que éste se haya celebrado en la sede oficial del Gobierno italiano para tratar—según dice el diario comunista "Paese Sera" de los problemas de las fuerzas democráticas españolas. Resulta insólito que un Gobierno de la tendencia qu« sea, pero que mantiene relaciones normales e incluso cordiales con otro entre en materia política con los enemigos de éste. La agencia de Prensa Quirinale no duda en calificarlo como "acto inaudito de hostilidad". Tal vez lo dice considerando la historia de estas fuerzas como parte en una guerra civil.

Si a todo ello se une que las primeras voces en torno al problema de España y el Mercado Común hayan partido de las zonas de oposición y que las correspondientes a una actitud no favorable vengan de los partidos gubernamentales, bien claro está que estos partidos gubernamentales se verán ahora sometidos a la presión y a la influencia de los interesados de los tradicionalmente interesados en entorpecer la marcha ascendente de España por las \Tías de la normalidad. Como por experiencia se sabe el camino que suelen tener estas actitudes, hay que prever que estamos otra vez en vísperas de una nueva campaña antiespañola. De una parte, tenemos ya unos artículos de "La Voz Republicana" con el "no" a España. El periódica en cuestión es insignificante y el partido que representa mínimo. Pero tiene ministros en el Gobierno. Ello quiere decir algo. La visita en el palacio Chighi dice lo demás. Claro que aún queda la voz de la verdadera mayoría. La de la democracia-cristiana. Esta sigue aún en la cautela de los primeros días.

La influencia que puedan tener los votos a que nos referimos determinarán las medidas de los acontecimientos en las próximas jornadas.—José SALAS Y GUIRIOR.

 

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