Marcel Niedergang ha asistido a la reunión ultrasecreta de Munich  :   
 France-soir descubre la indigna maniobra contra España. El contubernio de la traición. 
 ABC.    10/06/1962.  Página: 79. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

MARCEL NIEDERGANG HA ASISTIDO A LA REUNIÓN ULTRASECRETA DE MUNICH

"FRANCE-SOIR" DESCUBRE LA INDIGNA MANIOBRA CONTRA ESPAÑA EL CONTUBERNIO DE LA TRAICIÓN

París 8. (Servicio especial de la Agencia Efe.) En crónica telefónica, fechada en Munich, "France Soir" publica una información de Marcel Niedergang, en la que queda al descubierto lo que puede llamarse el contubernio de la traición a España, por estar conjurados elementos de diversas tendencias aliados a comunistas y socialistas, figurando entre ellos Jiménez Fernández; el jefe del partido socialista, Llopis, y Gil Robles.

£1 cronista informa que esta reunión secreta ha tenido lugar en Munich durante los días 5 y 6 de junio, en vísperas del Congreso del Movimiento Europeo.

Durante cuarenta y ocho horas, en los salones de la capital bávara han cambiado impresiones. Han pasado revista a sus sueños y a sus esperanzas y se han cambiado, también, sus amarguras. Todos ellos llegaron al acuerdo de condenar formalmente al régimen y desear su sustitución en el plazo más breve posible, dice textualmente Mederganjr en su crónica.

La resolución final, adoptada por unanimidad, es, en efecto, una auténtica declaración de guerra, ya que en ella se exige la organización de los partidos políticos y la autonomía separatista de las regiones.

Se dice en la crónica que 60 delegados consiguieron su visado de salida bajo los más diversos pretextos.

Siete tendencias principales estaban representadas en la mayoría de los casos por sus propios dirigentes, los monárquicos liberales partidarios de la vuelta a España de la Monarquía en la persona de don Juan de Borbón; los demócratas-cristianos de la derecha, al frente de cuya delegación figuraba el escritor Sr. Gil Robles; los demócratas-cristianos de !a izquierda, cuyo líder es, según el cronista, el ex ministro Jiménez Fernández; la Acción Católica Obrera (H. O. A. C.), que, según Niedergang, ha sido la organizadora principal del reciente movimiento huelguístico que ha paralizado a varias provincias españolas durante más de un mes; el Frente de I/iberación Popular; los movimientos catalanes, en los cuales están comprendidos los anarquistas, han aprobado los principios de esta reunión, así como los vascos.

La España de la emigración había mandado a Munich unos SO representantes encabezados por el Sr. Llopís, jefe del partido socialista español, refugiado en Francia.

Todos los delegados asistieron con emoción al primer apretón de manos entre Llopis, el socialista, y Gil Robles, el monárquico. No se habían visto desde 1946. El cronista lo describe así:

Llopis, pequeño, frágil, con pelo gris, sucesor de aquel papá intransigente que fue Prieto.

Niedergangr estima que Ja gran debilidad del plan de los conjurados de Munich salta a la vista. Están de acuerdo en lo que desean, pero aspiran a que otros se encarguen de la operación. ¿Quién? Interrogados separadamente, los delegados tienen la misma obsesión: los militares. El Régimen de Franco posee dos pilares: la Iglesia y el Ejército. Si el Ejército comprende que la mayoría de loa españoles desean un cambia de résrimen. ee pondrá de nuestro lado. Por ahora los españoles cuentan con los europeos. Aunque su resolución no ha sido firmada, sería adoptada por el Congreso del Movimiento Europeo, que se reúne en Munich el jueves y viernes, concluye el cronista.—Efe.

Un nuevo «Pacto de Munich»

Munich 8. (Del corresponsal de la agencia Efe.) Los salones del Gran Hotel de la capital de Baviera fueron testigos hace unos días de una escena pintoresca, aunque ciertamente no nueva en los anales de la más estéril politiquería española. Dos hombres, ayer enemigos irreconciliables, se estrechaban cálidamente la mano y, olvidando fácilmente las consecuencias que gestos análogos trajeron para su pueblo, quisieron así subrayar una aparente reconciliación que, cual nuevo "Pacto de Munich", fuese firme promesa de mil venturas para los españoles.

Estos hombres se ¡laman José María Gil Robles, antiguo jefe de la C. E. D. A., y Rodolfo Llopis, actual secretario general del Partido Socialista Obrero Español en el exilio. Ambos fueron importantes protagonistas de los avatares que condujeron a España a la guerra civil. Separados por las trincheras de aquella ludia por ellos provocada, tienen ahora la osadía de oroceder a una teatral reconciliación en público y ofrecerla a los españoles como adecuado dintel de un futuro más o menos democrático, en el que, naturalmente, serían ellos quienes dirigiesen el cotarro. Como si los españoles no tuviésemos memoria...

La conmovedora escena fue contemplada, casi con lágrimas en los ojos—según afirma una crónica dfTFrance Soir que acaba de llegar a nuestras manos—por algo más de un centenar de flamantes "delegados" de grupi£os y subgrupitos en el exilio o clandestinos. En curioso maridaje, que no dejará de asombrar al lector, había nombres como los de Prados Arrarte, Alvarez de Miranda, Fernández de Castro, Alfonso Prieto, Satrústegui y Ridruejo, de una parte, y de otra, Fernando Várela, ministro del

 

< Volver