Sahara: Piniés rechaza en la ONU las acusaciones contra España. 
 Es inútil entrar en polémicas     
 
 Pueblo.    03/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

SAHARA: Piniés rechaza en la ONU las acusaciones contra España

"ES INÚTIL ENTRAR EN POLÉMICAS"

«Ha llegado el momento de encarar el futuro con espíritu generoso y constructivo, partiendo de la

situación presente»

El embajador de España ante las Naciones Unidas, Jaime de Piniés, intervino anoche ante la IV Comisión

de la ONU (la de descolonización) para contestar a las intervenciones registradas en los últimos días

sobre el tema del Sahara occidental. El señor Piniés dijo:

«Mi delegación ha escuchado con gran interés las intervenciones que hasta el momento han tenido lugar

sobre la cuestión del Sahara occidental. Para nadie es un secreto la preocupación con que mi Gobierno,

las fuerzas políticas y la opinión pública española en general siguen la evolución de la grave situación

existente en la región noroccidental africana, región vecina de España, y con cuyos Estados y pueblos nos

unen tantos lazos.

El ministro español de Asuntos Exteriores, en el discurso que pronunció durante el debate general en el

plenario de la asamblea, el 26 de septiembre pasado, se refirió precisamente a esta cuestión en los

siguientes términos: En condiciones de todos conocidas, España puso término definitivo a su presencia y

a sus responsabilidades en el territorio el 26 de febrero de 1976, precisando su posición en la

comunicación dirigida por el representante permanente de mi país al secretario general en esa misma

fecha. Ello no obsta para que siga con profunda preocupación el desarrollo de los acontecimientos en la

región. España desea que puedan hallarse fórmulas que faciliten la eliminación de la tensión en la zona y

propicien su estabilidad y el pacifico entendimiento mogrebí, en el marco de una solución justa y

duradera del problema del Sahara occidental. Para España, dicha solución debería buscarse de acuerdo

con las partes, en la harmonización de sus respectivos y legítimos intereses, y teniendo en cuenta la

expresión de la voluntad saharaui. El ministro español de Asuntos Exteriores añadió en su discurso:

Permítaseme recordar que en la resolución 3.458 B (XXX), que tomaba nota de la declaración de Madrid

de 14 de noviembre de 1975, se reafirmaba el derecho inalienable de todas las poblaciones saharianas

originarias del territorio a la libre determinación, de conformidad con la resolución 1.514 (XV) de la

Asamblea General.

Recordarán ustedes, asimismo, que. al cesar en su administración del territorio el 26 de febrero de 1976,

el Gobierno español había fijado su postura en la carta que con dicha fecha entregué al secretario general

de las Naciones Unidas. En ella, entre otras cosas, afirmaba: De acuerdo con lo previsto en el párrafo 2 de

la declaración de principios de Madrid de 14 de noviembre de 1975. el Gobierno español, con fecha de

hoy, da término definitivamente a su presencia en el territorio del Sahara, y estima necesario

dejar constancia de lo siguiente: a) España se considera desligada en lo sucesivo de toda responsabilidad

de carácter internacional con relación a la administración temporal que se estableció para el mismo; b) La

descolonización del Sahara occidental culminará cuando la opinión de la población saharaui se haya

expresado válidamente.

Algunas de las intervenciones que han tenido lugar días pasados en esta comisión han abundado en

inerpretaciones muy particulares, que mi delegación no comparte, acerca de la evolución del proceso de

descolonización del Sahara occidental y acerca de la doctrina elaborada a lo largo de los años por las

Naciones Unidas sobre dicha descolonización. Asimismo, se han aducido supuestos hechos que no

responden en absoluto a la realidad histórica, y se han formulado acusaciones contra mi país que mi

delegación rechaza categóricamente. Creemos que sería, por otra parte, inútil e inoportuno entrar en

polémicas sobre un pasado complejo y difícil, no sólo atribuible a la ex potencia administradora.

Pensamos que éste es el momento, partiendo de la situación presente de encarar el futuro con espíritu

generoso y constructivo.

A este respecto, quiero terminar mi intervención citando de nuevo las palabras del ministro español de

Asuntos Exteriores, días pasados, en el debate general: Somos conscientes del riesgo que entraña la

situación actualmente imperante en la región, y España, inspirada en los objetivos de paz que animan su

política exterior y en los deseos de amistad, buena vecindad y cooperación con todos los países de la

zona, hace un llamamiento a la concordia y al diálogo entre las partes, que mi país estaría dispuesto a

favorecer en la medida de sus posibilidades.»

El discurso del embajador español Jaime de Piniés fue calificado por un observador del Polisario como

«una pequeña aportación de España a aclarar la confusión que han tratado de introducir Marruecos y

Mauritania en el debate».

Mansour Omar, que anteayer leyó la exposición del Polisario al iniciarse el debate sobre el Sahara

occidental, dijo ayer después de hablar Piniés que «España sigue .sin referirse a la cuestión fundamental:

la lucha por la libertad que libra el pueblo saharaui a través del Polisario.»

 

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