Autor: Herrero, Pedro Mario. 
 Así fue lo del Sahara (IV). 
 El error del día de la ONU     
 
 Ya.    25/01/1977.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

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INFORMACIÓN NACIONAL

ASI FUE LO DEL SAHARA (IV)

Alguien recomienda a los saharauis que griten: "Fuera España", "Fuera Marruecos", "Fuera Mauritania"

• Se había encontrado el motivo de abandonar el Sahara

Se anuncia la llegada de la comisión de la OXL. La reacción en el Sahara ante la noticia en de absoluta

tranquilidad. "Está bien. Que vengan. Que miren y escuchen cuanto se les antoje. No tenemos nada que

ocultar."

Comienzan reuniones entre el Gobierno y el pueblo. El Gobierno, con el fin, al parecer, de ser

absolutamente neutral, aconseja a los saharauis que digan lo que quieran. Los saharauis

no entienden bien el asunto. "¿Cómo? ¿Podemos decir fuera Marrueco? ¿Y si decimos fuera Espada?" El

Gobierno del Sahara es terminante. "Digan ustedes lo que quieran. Tienen libertad total." Aquello, para

los saharauis, fue como la explosión de una bomba atómica.

Y aquí comienza uno de los misterios más grandes do 1a entrega del Sahara, o, tal vez, aquí comienza la

clave da la entrega del Sahara.

No solamente podían decir lo qua quisieran, sino que alguien, alguien importante, recomendaba que no se

dijera "Viva España". (En El Aaiún nadie lo dijo. En Villa Cisneros, sí. Lo dijo La Zoila, con sus niñas.

La Zoila era una mujer muy conocida que tenía un grupo folklórico saharaui. Ella y sus niñas,

enarbolando pequeñas banderas españolas, se quedaron roncas gritando "Viva España" al paso de los

miembros de la ONU. Fueron las únicas. Ni siquiera el PUNS, partido del Gobierno, se atrevió a decirlo.)

Pocos días antes de la llega-da de la ONU sucede otro hecho insólito. En director de Radio Sahara de sus

emisiones en castellano con rigor, informando de los actos que se producirán. Sin embargo, en las

emisiones radiadas en el idioma de los saharauia comienzan a salir al aire consignas sorprendentes. Se

recomienda, según numerosas confidencias de nativos, que cuando llegue la ONU los saharauis griten

"Fuera España", "Fuera Marruecos", "Fuera Mauritania", La razón que se da a los pasmados saharauis es

que con estos gritos demostrarán a la ONU que son libres y que las autoridades españolas les permiten

decir y hacer cuanto quieran. Se comete así un error de bulto para hacer creer que el Sahara es una

democracia, pero se olvida la psicología dri hombre del desierto, que siempre quiere halagar a su

Interlocutor.

"¿Qué me aconseja usted? ¿Que diga "Fuera España"? Esta bien. No se me olvidará."

La Policía recibe la orden de no intervenir, digan lo que digan. Simplemente debe mantener el orden..

La ONU llega al Sahara el día 12 de mayo da 1975.

Desde el aeropuerto a la plaza de la Secretaria General hay varios kilómetros. Un gentío de saharauis lo

llena todo. Tal vez pasen de las diez mil personas. Nadie se preocupó en calcularlo. Llega la ONU, se

sube a los automóviles y éstos arrancan lentamente. De pronto aparecen miles de banderas del Polisario

que se agitan. Da pronto la multitud comienza a gritar con toda la fuerza de sus pulmones: "Fuera

España", "Fuera Marruecos", "Fuera Mauritania". Las mujeres saharauis son las más bravias, las más

fanatizadas. Sin embargo, el orden es total. Los españoles no tienen ningún miedo a aquella masa de

nativos. La prueba más convincente es que la mayor parta de las mujeres de los oficiales habían llevado a

sus niños al festejo.

"NOS VAMOS"

La ONU sube a Colominas, al colegio de la Paz, sobre las pequeñas colinas. Allí el gentío es apiña. Hay

una compañía de la Policía Territorial que no interviene para nada. Vuelven los gritos de "Fuera España".

Llega el teniente coronel Valdés, que, aparte de dele_ gado gubernativo del Norte, es también Jefe de

Política Interior. Ve el rostro entenebrecido de Fernando Labajos, comandante de la Policía Territorial.

"¿Qué pasa aquí?" Y Labajos: "Aquí pasa que ya estamos cansados de oír a estos tipos gritar "Fuera

España". Así que con su permiso, mi teniente coronel." Y Labajos avanza y se acerca un grupo.

"Escuchad. Como vuelva a oír gritar "Fuera España" os pateo. ¿Entendido?." En silencio absoluto en el

grupo. Y Labajos: "Y decídselo a todos los demás, y si no, os pateo. ¿ Está claro?" No se volvió a oír un

grito más. Ninguna de las cinco mil personas que estaban en Colominas volvieron a insultar a España.

Valdés estaba pasmado. Todos estaban pasmados. Luego, en el bar de oficiales, alguien explicó

claramente el misterio: "Ellos entaban convencidos de que sus gritos nos gustaban a nosotros, los

españoles. Y cuando vieron que nos enfadábamos, enmudecieron."

La multitud, a la caída de la tarde, se retiró tranquilamente. No hubo ni una pedrada. Nada. Ni siquiera un

detenido. Nada.

Al día siguinte Radio Sahara bramaba de indignación. Los locutores sacaban una voz de folletón por

entregas. "¡Nos han insultado! ¡Han ofendido a España!.... ¡Esta atroz ofensa! ¡Jamás olvidaremos!" Y

entonces el Gobierno del Sahara lanza una frase: "¿Da modo que decís fuera España? Pues escuchad:

¡nos vamos!"

HABÍA NACIDO El, MOTIVO DE ABANDONAR EL SAHARA

La población nativa jamás había molestado a España en nada. El Polisarlo, cierto, andaba por las

fronteras, pero quien se paseaba tranquilamente por El Aaiún, dando palmaditas cariñosas en los hombros

de sus amigos, era el director de Radio Sahara, que había permitido consignas para provocar un hecho que

en el fondo no tenia demasiada importancia. Y va el Gobierno y dice: "Nos vamos."

Pero cuando los oficiales es-pañoles oyeron por la radio aquello de que "nos vamos", abrieron la boca y

se les sallaron los ojos de las órbitas. De piedra se quedaron. Y dijeron a quien les quiso oír: "O sea que

hay países a barullo que nos están pateando años y años, y nos llaman asesinos y

carniceros, y nosotros ni siquiera retiramos nuestra representación diplomática. Y ahora tus dice el

Gobierno del Sahara. "Ellos nos insultaron. Ellos tuvieron la culpa. ¡Nos vamos!" ¿Qué especie de broma

es ésta?"

Siguieron pensando, siguieron razonando, y poco después llegaron a una conclusión: "Esto es una

maniobra." Eso fue lo que pensó lodo el Sahara, militares y civiles. "Así que porque cuatro

indocumentados gritan "Fuera España", y cuando se les manda callar, callan, ¿nos vamos? Esto es una

maniobra." Eso fue lo que pensó todo el Sahara.

Después, meses después, todavía el Gobierno del Sahara se lamentaba delante de los periodistas: "Los

queríamos mucho. Se lo dimos todo. Pero el día de la ONU nos insultaron. Insultaron a España.. Y eso no

se puede perdonar."

Se había encontrado el motivo de abandonar el Sahara.

Pedro Mario HERRERO

 

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